Ser excelente
Mabel Vásquez Orozco
Escribo en alusión al comentario del señor J. Augusto Barrantes, publicado ayer 30 de septiembre, en relación al escrito: Ser excelente, publicado por este prestigioso Diario. Efectivamente dicho escrito corresponde al conferencista mexicano licenciado Miguel Ángel Cornejo de la Peña, por quien siento una especial admiración.
Quiero aclarar que este pergamino me fue enviado vía correo electrónico por la señora Adriana Monroy, miembro del consejo de editores del licenciado Cornejo, el cual con la debida autorización se me concedió enviar a este prestigioso Diario, mismo que me pareció oportuno enviarlo, exactamente por la falta de excelencia y la abundancia de mediocridad con que marcha nuestro país.
Quiero aclarar, no al señor Barrantes si no al amplio universo de lectores que leen este prestigioso Diario, que por un error involuntario no se envió el nombre del autor y la cita del libro. Deseo comunicar que no es mi intención atribuirme los escritos de tal personalidad, exactamente porque soy una discípula del licenciado Cornejo, pero agradezco enormemente a LA PRENSA por publicar no solamente ese escrito, si no varios que en fechas anteriores han tenido el gusto de leer.
Quiero cerrar con la siguiente cita del señor Miguel Ángel Cornejo: El excelente hace todo aquello que el mediocre no sería capaz de realizar y está convencido que solamente a través de su entrega incondicional y generosa el mundo puede mejorar, es protagonista del cambio, es el arquitecto social de su tiempo, es por supuesto un triunfador, el mediocre se dedica a señalar.

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