Guerra por mano de obra
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Los precios del café este año son buenos, la cosecha pinta de lo mejor, pero como siempre hay un pelo en la sopa, la escasez de mano de obra puede ser crítica. Se estima que este mes, cuando inicia el grueso de la cosecha, deben haber unos 150 mil cortadores pero solamente han llegado 120 mil, según productores. Hoy se sentarán todos a la misma mesa para ver qué solución encuentran |
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En Nicaragua, para la presente cosecha cafetalera, se necesitan al menos 160 mil obreros, pero el dilema es la mejor oferta que ofrecen los países vecinos.
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Ricardo Guerrero Nicaragua y Luis Núñez Salmerón economia@laprensa.com.ni
VER INFOGRÁFICO Este año no será el precio o la calidad el problema en el café, unos de los principales rubros de exportación del país, sino la falta de mano de obra para la cosecha cafetalera. Las perspectivas de una buena cosecha y los buenos precios se han generalizado en el resto de países productores de café del istmo donde están pagando mejores salarios.
Pero lo que es preocupación para los productores son buenas noticias para los trabajadores, pues los cafetaleros ya aumentaron a diez córdobas el pago por lata de café uva, que se pagaba a siete córdobas, según informó Walter Navas, secretario ejecutivo del Consejo Nacional del Café (Conacafé).
Esto podría ser un respiro tendiente a retener mano de obra para los meses más críticos de la cosecha en el país que son los meses de diciembre y enero, según los cálculos de Conacafé, y equiparará los salarios con el resto de países del área donde se pagan salarios similares y tienen igualmente necesidad de mano de obra para la cosecha.
Este año los ingresos por exportaciones de café podrían alcanzar hasta los 200 millones de dólares como resultado de una cosecha exportable de 1.6 millones de quintales de café oro. Se estima que este rubro emplea a al menos 160 mil cortadores en las diferentes temporadas del corte. En su época más baja se emplean 120 mil, mientras que en su época alta llegan a los 200 mil trabajadores, explica Navas.
No obstante al adelantarse el grueso de la producción este mes de noviembre, la necesidad de brazos para levantar la cosecha se ha agudizado. Según Amílcar Navarro, presidente de la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafe), ya deberían haber por lo menos 150 mil trabajadores en las fincas y solamente hay 120 mil.
Este año a diferencia de otros se espera solamente una o dos maduraciones, y no varias como años anteriores. Esto implicará que todos los cafetales madurarán uniformemente demandando más trabajadores. Un problema que pone en riesgo la calidad del grano, según Navarro quien sostiene que además de la migración, los cortadores todavía están en sus fincas sacando la cosecha de postrera de maíz y frijol por lo que todavía no pueden moverse a las fincas cafetaleras.
CAFETALEROS OPUESTOS A INCREMENTO
No obstante José Ángel Buitrago, productor de café y directivo de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), considera que la economía nicaragüense no tiene recursos suficientes para pagar aumentos de salarios a los cortadores de café agregando que el problema no son los bajos salarios sino la situación económica del país “lo que hubo fue una oferta de El Salvador para contratar trabajadores nicaragüenses, pero no es porque hay un éxodo masivo”.
Según Buitrago este año se logró un incremento del 42.8 por ciento al pasar de siete córdobas el año pasado a diez este año, “sin que todavía sea oficial”. Además sostiene que las condiciones económicas de El Salvador y Costa Rica no son comparables con las que hay en el país.
Por otro lado en El Salvador y Costa Rica el pago no incluye alimentación, transporte, alojamiento como en Nicaragua, “si incluimos nosotros podemos estar pagando lo mismo o más que en esos países”, afirma Amílcar Navarro, presidente de la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafe).
En este sentido agrega que las migraciones de trabajadores hacia otros países de la región no se han dado solamente por la cosecha de café sino que muchos se van buscando otras opciones laborales.
Según afirma cada año salen unos 30 mil nicaragüenses de los cuales un alto porcentaje se queda porque después del café viene la caña, el corte de naranjas, y otros cultivos agrícolas que les asegura trabajo por lo menos diez meses al año.
“Nosotros solamente aseguramos tres meses de trabajo y después el obrero agrícola queda sin trabajo”, afirma Eduardo Rizo, presidente de la Unión de Cafetaleros de Nicaragua (Uncafenic), quien culpa al Gobierno por el deterioro del agro nicaragüese que lo ha puesto en desventaja con relación al resto de países. El problema de la migración no es solamente porque los productores paguen menos que en otros países sino porque no tienen otras opciones después de la cosecha de café.
Además señala que en Costa Rica, por ejemplo, que es hacia donde viaja el grueso de los trabajadores, éstos cuentan con servicios de salud, educación, seguros, comunicaciones, transporte, mientras que en Nicaragua los productores tienen que sacar la cosecha en mulas.
“A mí me tocó en una ocasión sacar a un trabajador herido de una finca y tardamos seis horas en llegar al hospital donde nos dijeron que llegamos con las completas pues casi se muere”, afirma José Ángel Buitrago, de Excan, al ilustrar las condiciones de los cafetales.
En este sentido Amílcar Navarro sostiene que el primer paso para frenar estas migraciones es “hacer más atractivo el campo nicaragüense” creando mejores condiciones para los trabajadores y productores, un costo que no puede ser asumido por los productores sino que es parte de las políticas que el Gobierno debe impulsar en el agro nacional.
Alejandro Argüello, titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), indicó que si la mano de obra se va es porque en otros países les están pagando mejor.
“Los productores deben buscar cómo competir para lograr mantener esa mano de obra y los productores tienen que competir con los productores de otros países y como Gobierno hemos venido fortaleciendo muchas fincas y empresarios para que reciban mejor precio por su café y éstos paguen mejor a sus trabajadores”, indicó.
En Costa Rica el 65 por ciento del café recibe algún tipo de premios especiales y en Nicaragua anda por el 20 por ciento, señaló Argüello.
ES EL MOMENTO PARA NEGOCIAR
Erving Salgado, secretario de Asuntos Sociolaborales de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), organización que aglutina a más de 200 mil obreros agrícolas, señaló que el café es el principal rubro agrícola de exportación del país y como tal debería brindársele especial atención.
Salgado manifestó que los trabajadores deben aprovechar este momento, “ahora existe una gran demanda de mano de obra, lo que pone en ventaja a los obreros a la hora de negociar, sino la migración será masiva y la producción se perderá”, señaló el dirigente de los productores.
Explicó que un derecho que los empresarios muchas veces niegan a los trabajadores es el de la alimentación, y si la garantizan siempre es la misma, arroz, frijoles y tortillas y los trabajadores no tienen la oportunidad de consumir otros nutrientes para poder producir más.
Una de las ventajas de los trabajadores es que los precios internacionales del café son muy buenos, eso permite que tengamos capacidad de negociar y los empleadores garanticen mejores salarios a sus cortadores y ésa será la última propuesta de la ATC.
La ATC está pidiendo que el salario para los cortadores de café del ciclo 2005-2006 sea de 15 córdobas la lata en el norte y 7.50 córdobas el medio en el Pacífico del país. “Estamos exigiendo eso basados en que en este país nunca ha existido una política salarial que incentive la mano de obra del sector agropecuario, el costo de la canasta básica en el sector rural anda por los cuatro mil córdobas”, señaló Salgado.
Ésta es una propuesta que para el productor Freddy Tórrez es un “disparate”, al mismo tiempo que explicaba que en Costa Rica los productores pagan 0.70 centavos dólar la lata.
El productor minimizó la representación de la ATC en el campo, “ésa ha sido su tónica, ellos tuvieron alguna membresía en la década de los ochenta pero hoy en día casi no tienen sindicato en el sector agropecuario, ellos pueden tirar cualquier globo al aire”, mencionó.
El titular del Ministerio del Trabajo (Mitrab), Virgilio Gurdián, dijo que hoy se definirá el nuevo salario para los cortadores de café. “Te aseguro que habrá un aumento salarial para evitar que muchos de ellos (trabajadores), emigren a los países vecinos”, señaló.
PANORAMA AROMÁTICO
Grano de oro. Así lo llaman los productores de café a su cultivo, entre otras cosas por los excelentes réditos que generaba en décadas pasadas.
Este cultivo emplea a un 31.5 por ciento del total de la mano de obra agrícola. Los productores estiman que las consecuencias de una migración masiva de obreros son devastadoras para un país cuya deuda externa representa ocho veces el valor de sus exportaciones.
Este rubro tiene una gran importancia económica para el país, pues garantiza el 7.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) total y el 36 por ciento del PIB agropecuario.
Respecto a las exportaciones representa cerca del 20 por ciento de las exportaciones totales, según datos oficiales.
Durante años el café contribuyó para que las comunidades rurales tengan una adecuada infraestructura, tal como carreteras, escuelas y servicios básicos.
Al precio actual del café en el mercado internacional (110 dólares) Nicaragua podría recibir, según cifras oficiales, entre 180 y 200 millones de dólares.
Los productores han manifestado que producir café cuesta demasiado. En Vietnam, por ejemplo, se invierten 0.30 dólares para hacer una libra de café, en Nicaragua se necesitan 1.15 dólares. Aún comparado con otros países latinoamericanos como Colombia o Costa Rica, en Nicaragua resulta muy caro producir.
HAY QUE PRODUCIR CAFÉ ESPECIAL
Los expertos locales persisten en que hay que buscar alternativas para poner al café a la altura de las demandas internacionales. Entre éstas está industrializar la producción agrícola y diversificarla para que los productores puedan apoyarse en otros cultivos cuando el café pierda valor.
Actualmente se producen alrededor de 11.2 millones de toneladas métricas de café al año en los países de Centroamérica y México. El café es el segundo producto de importancia en el mercado internacional, solamente atrás del petróleo.
En Nicaragua se produce principalmente café de tipo árabe lavado. Las calidades menores de este tipo de café son las que compiten directamente en el mercado internacional con el café tipo robusta, que se produce en otros orígenes, como el norte de Brasil y Vietnam, bajo estructuras de costo significativamente más favorables, y por tanto con perspectivas de mercado menos alentadoras.
Nicaragua produce una buena parte de sus cosechas de café por debajo de los 800 metros sobre el nivel del mar, el llamado café de “bajura”, cuya calidad es menos competitiva.
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el 80 por ciento del café nicaragüense es elegible para ser comercializado en los mercados de café especiales. Pero falta un sello nacional que lo identifique.
El certamen Taza de la Excelencia es un esfuerzo para que el café nicaragüense salga del país con nombre y apellido y para que los comerciantes internacionales dirijan su mirada hacia su calidad.
CONACAFÉ SIN PRESUPUESTO
El Consejo Nacional de Café (Conacafé) no fue incluido en el Presupuesto General de la República tal y como ordena la Ley de Café aprobada el 23 de noviembre de 2000, afirmó Walter Navas secretario ejecutivo de este consejo. Según la ley el Gobierno debe asignar cincuenta centavos de dólar por quintal exportado a este consejo sin embargo desde la entrada en vigencia de la ley no se ha realizado. Esto significa una asignación de por lo menos 13 millones de córdobas que servirán para desarrollar programas de fomento al sector.

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