MARTES 15 DE NOVIEMBRE DEL 2005 / EDICION No. 23994 / ACTUALIZADA 01:30 am





EL HUMOR DE






Mano de obra y recolección de café

Felipe Pilarte Pavón
pilartefp@yahoo.com

Hace mucho tiempo que en Nicaragua no se da una temporada cafetalera sin crisis. Unas veces los precios internacionales se vienen a pique y los productores entonces deciden dejar casi en el abandono los cultivos, casi siempre los caminos en mal estado dificultan el transporte de la cosecha desde el campo a los beneficios. A estas dificultades ahora hay que agregar que los trabajadores jornaleros que hacen la recolecta del grano tienen mejores ofertas de salario para hacer la misma actividad en los países vecinos de Costa Rica y El Salvador.

Los cafetaleros independientes y los gremios están pegando el grito al cielo, ahora resulta que están afligidos por la escasez de mano de obra para la recolección del grano. Argumentan que esto les traerá grandes pérdidas. Exigen al Gobierno que defina un salario para los recolectores de café.

La solución no la tiene el Gobierno, la solución la tienen ellos mismos. Simplemente lo que tienen que hacer es aumentar el precio de la lata de café recolectado. ¿Por qué están esperando que el Gobierno los convoque a definir un salario? Ellos mismos deberían estar haciendo ahora mismo una oferta de salario que pueda competir con lo que ofrecen cafetaleros de Costa Rica y El Salvador. Si creen en el libre mercado, entonces que jueguen con las reglas del libre mercado.

Los productores de café en nuestro país deben jugar con las reglas del libre mercado. Todos los años miles de empresas nacen y mueren en el libre mercado, y así sucede en Nicaragua. Y los cafetaleros deberían de ser parte de esos vaivenes del mercado, donde sobrevive el más competitivo.

Cuando hay buenos precios internacionales, los cafetaleros, hacen mucho dinero y no lo comparten con nadie. Pero cuando tienen crisis, la quieren compartir con todos. En la recolección del café siempre ha habido mucha injusticia, los campesinos reciben muy baja remuneración por su trabajo. Ellos hacen el trabajo porque no tienen otra opción, o reciben el poco salario que les ofrecen o pasarán mucha calamidad junto a su familia en esos meses.

Los sistemas productivos del café no pueden seguir creciendo a costa de pagar salarios irrisorios a sus trabajadores. Ésta es una buena oportunidad para mejorar los salarios de los recolectores de café y para que el Gobierno deje que la ley de la oferta y la demanda regule el salario de los recolectores de café. Si los cafetaleros ticos y salvadoreños, pagan mejor, que vayan nuestros campesinos a trabajar allá. El Gobierno mas bien debe exigir que los cafetaleros paguen un seguro y creen condiciones de trabajo dignas a los trabajadores.

No podemos seguir haciendo crecer nuestra economía sobre la base de relaciones sociales injustas. No estamos en contra que el sector cafetalero crezca, pero que lo haga pagando salarios justos. Es más, esto sería muy sano para el sector, ya que los obligaría a mejorar la competitividad de la empresa.

El autor es ingeniero agrónomo.
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