Beta dejó carnada para madereros
 |
|
 |
Podrían cortar árboles en pie y después decir que lo hizo el huracán |
|
|
El temor del gobierno es que los depredadores traten de aprovecharse de la situación vulnerable de los bosques.
|
|
Ricardo Guerrero y Wilder Pérez R. nacionales@laprensa.com.ni
Las autoridades del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) están preocupadas porque las cifras de los daños que dejó a su paso el huracán Beta en el Atlántico del país, sean “infladas”.
Arturo Harding, titular del Marena, dijo que hay muchos madereros que andan diciendo que existe gran cantidad de árboles destruidos por el huracán.
Ante este problema, el Marena y el Instituto Nacional Forestal (Inafor) están gestionando recursos para certificar y cuantificar los daños, porque según Harding, “el problema es que ya existe una veda, y sabemos que mucha gente sacará la madera que se encuentra en los bosques arrasados por el huracán, eso no es prohibido, lo ilícito es que algunas personas aprovechen el desastre para comenzar a cortar madera y la pasen como que fue cortada por el fenómeno”, indicó.
Hasta ahora, los daños estimados por el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) son de 500 hectáreas de bosques arrasados.
“Nos da miedo que se exagere la destrucción, igual que pasó con el huracán Juana en 1988. Nosotros creemos que hay muchas voces diciendo que hubo una gran destrucción, algo similar pasó en esa época”, indicó Harding y recordó que en esto existen intereses.
A juicio de Lolo Morales, gerente del Closter Forestal, esos rumores, junto a la ley de veda forestal, provocarán que los grandes negociantes de madera se aprovechen de la situación, hasta arrasar con los bosques del norte de la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).
“La madera la rajan, la embodegan y la sacan al mercado a un precio estratosférico; la pregunta es cómo bloquear ese problema especulativo”, comentó Morales.
La solución para el empresario está en que sea el mismo Inafor quien se encargue de vigilar el corte de la madera, la acopie y la venda en subasta pública, no sin antes reunirse con todos los actores de la cadena maderera.
Por su parte, Harding aseguró que están pidiendo al Gobierno central unos 20 mil dólares para realizar una inspección in situ de las zonas arrasadas por el fenómeno natural, para tener una mejor apreciación del daño.

|