Bush no comenta sobre escándalos
AP
MAR DEL PLATA, ARGENTINA.- El presidente George W. Bush esquivó el viernes preguntas de periodistas sobre el caso de la divulgación del nombre de una agente encubierta de la CIA, afirmando que el asunto está aún bajo investigación.
Bush también se abstuvo de comentar sobre los crecientes pedidos de que cambie su equipo asesor.
“Se trata de una investigación muy seria”, dijo Bush en rueda de prensa antes de la cumbre hemisférica en Mar del Plata. “Les he dicho antes que no voy a hablar de la investigación hasta que concluya. Mi obligación es trabajar sobre asuntos de interés nacional y eso es lo que voy a hacer”.
También se negó a decir si Karl Rove, su principal asesor político, debe continuar en el trabajo. Rove continúa bajo investigación, aunque el fiscal especial, Patrick Fitzgerald, no le ha formulado cargos.
I. Lewis Libby, un ex asistente del vicepresidente Dick Cheney, ha sido encausado en conexión con el caso, y la Fiscalía aún investiga a Cheney.
Bush se negó a responder una pregunta sobre si debía pedir disculpas por haber dicho en un momento que nadie de su gobierno estuvo involucrado en desenmascarar a la agente encubierta de la CIA Valerie Plame.
Interrogantes acerca del papel de funcionarios del Gobierno en la divulgación de la identidad de Plame dominaron una conferencia mientras Bush se aprestaba a reunirse con líderes latinoamericanos.
Consultado si reemplazará a importantes miembros de su Gobierno, tal como lo sugirieron prominentes republicanos, Bush respondió: “Una vez más, ustedes intentan obligarme a comentar sobre la investigación, algo que no pienso hacer”.
Bush también desvió preguntas acerca de encuestas de opinión que muestran que su credibilidad está en rápido descenso.
“Creo que ésta es la cuarta o la quinta conferencia de prensa consecutiva o semiconferencia de prensa en que me han preguntado sobre las encuestas”, dijo Bush.
“La forma de conseguir la credibilidad del pueblo estadounidense es establecer una clara agenda de trabajo que todos puedan entender, una agenda vinculada con sus vidas, y concretar el trabajo”, indicó. Y la agenda en que estoy trabajando ahora es importante para el pueblo de Estados Unidos.
Seis de cada diez personas entrevistadas dicen que Rove debe renunciar, según una encuesta del periódico The Washington Post y de la red de televisión ABC.

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