Médicos Sin Fronteras se van de Madriz
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Apoyaron al Minsa en el combate contra Mal de Chagas |
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Familias como éstas viven en condiciones de extrema pobreza en zonas rurales de Madriz.
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William Aragón Rodríguez/Corresponsal departamentos@laprensa.com.ni
MADRIZ.- Después de permanecer durante varios años en el municipio de Totogalpa atendiendo a la población de las comunidades de Cayantú y Cuje, por el Mal de Chagas, la organización Médicos Sin Fronteras, se retira del departamento de Madriz.
Esta organización de ayuda humanitaria que atendió a estas zonas afectadas por numerosas enfermedades, principalmente el mal de Chagas, inició el proceso de retiro al considerar que ya han cumplido su misión de apoyar en la atención médica a la población.
La doctora Mabel Morales Camacho, coordinadora del Proyecto Chagas Médicos Sin Fronteras, dijo que esta organización trabaja en más de 70 países del mundo que incluyen Nicaragua, donde su principal objetivo ha sido ayudar en situaciones de emergencias.
Añadió que Médicos Sin Fronteras es una organización que pertenece a la sesión Belga que ha apoyado durante veintidós años los distintos programas y proyectos de salud en Nicaragua, principalmente, los sanitarios.
Al referirse al proyecto Chagas, Morales dijo haber trabajado durante dos años y medio en el municipio de Esquipulas, de Matagalpa, donde realizaron un trabajo de diagnóstico médico en aproximadamente seis mil niños menores de 15 años.
Se encontró una seroprevalencia del uno por ciento en menores de edad de esa zona. También realizaron tareas de control vectorial al fumigar las casitas de esas localidades; posteriormente se trasladaron a las comunidades de Cuje y Cayantú en Madriz.
Morales señaló que en estas dos comunidades pertenecientes al municipio de Totogalpa, permanecieron durante seis meses realizando un nuevo diagnóstico en estas zonas a más de dos mil niños, entre los cuales se encontró una seroprevalencia muy alta.
Según la coordinadora de este proyecto, los hallazgos del estudio también revelan que ambas comunidades son muy pobres y abandonadas donde las familias están excluidas totalmente de algunos servicios básicos.
La doctora Morales puso de ejemplo la comunidad de Cuje, la que dista 15 kilómetros del centro de salud de Totogalpa, allí no existe un medio de transporte por lo que estas familias tienen que desplazarse desde esas localidades.
De igual forma, los niños de Cuje y Cayantú que estudian en Totogalpa, tienen que recorrer 30 kilómetros diarios ida y vuelta para poder recibir educación. Al igual lo hace la población de esas comunidades quienes caminan esas mismas distancias.
Manifestó que hay muchas necesidades de la población en esas zonas, como agua, luz, trabajo, alimentos, medicina y vivienda. Los recursos que ellos destinaron, sólo permitieron ayudar a la comunidad de Cuje.

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