Ataques insurgentes en diferentes áreas de Irak
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Policías iraquíes celebran después de haber ocupado un importante buzón clandestino de armas, cerca del río Eufrates.
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EFE
BAGDAD.- Al menos 14 iraquíes han muerto, así como un marine estadounidense, en nuevos ataques de la insurgencia en diferentes áreas de Irak, mientras la comisión encargada de elaborar una nueva Constitución celebró ayer su tercera reunión en Bagdad.
El nuevo capítulo de violencia lo abrieron ayer dos suicidas que se inmolaron con sendos coches-bomba junto a una base conjunta de tropas iraquíes y estadounidenses, situada en la localidad de Singar, al oeste de Mosul, unos 400 kilómetros al norte de Bagdad, informaron fuentes policiales.
En la doble explosión perdieron la vida seis personas y más de cincuenta resultaron heridas, según las fuentes, que precisaron que entre los muertos figuran cuatro civiles que trabajaban en la base.
Asimismo, un soldado iraquí murió y cuatro civiles, entre ellos tres niños, fueron heridos al estallar un automóvil cargado de explosivos junto a una patrulla de tropas de EE.UU. e iraquíes al norte de Biji, unos 200 kilómetros al norte de Bagdad.
Otros cuatro militares iraquíes fueron asesinados a tiros por un insurgente en una carretera entre las localidades de Latifiya y Mahmudiya, unos 40 kilómetros al sur de la capital iraquí, informaron hoy fuentes de seguridad locales.
“Un hombre hizo parar el microbús en el que viajábamos. Pensamos que necesitaba ayuda, pero cuando el conductor detuvo el vehículo, el hombre sacó un fusil y disparó contra nosotros”, dijo el único soldado que salió herido en el ataque.
Además, fuentes militares informaron ayer que tres personas perdieron la vida y más de veinte resultaron heridas por la explosión el viernes de un coche-bomba cerca de una patrulla policial en Tikrit, 170 kilómetros al norte de Bagdad.
Por otro lado, según la televisión local Al Iraquiya, presuntos insurgentes mataron a tiros la víspera a Nayef al Yaburi, uno de los jeques de una tribu suní de la ciudad de Kirkuk, unos 300 kilómetros al norte de la capital iraquí.
El mando militar estadounidense anunció ayer también la muerte de un marine en un ataque de rebeldes en la localidad de Hadiza, 350 kilómetros al oeste de Bagdad, donde tropas de EE.UU. llevan a cabo desde el martes una amplia ofensiva contra la insurgencia.
El Gobierno iraquí condenó, por su parte, como un “acto terrorista y criminal” el asesinato de un rehén japonés por un grupo radical iraquí que lo había secuestrado a principios de mayo pasado.
“Mi Gobierno lamenta profundamente la muerte del ciudadano nipón en Irak, y la repudiamos porque fue un acto terrorista y criminal”, dijo el portavoz gubernamental Leis Kuba.
“No escatimaremos esfuerzos, para eliminar los focos del terrorismo (en Irak)”, agregó Kuba.
Las autoridades niponas informaron ayer en Tokio, que el cuerpo ensangrentado que mostró un vídeo divulgado la pasada madrugada en Internet por el grupo insurgente Ansar Al Sunnah, es del rehén japonés Akihito Saito.
La escalada de violencia de ayer coincide con la tercera sesión de la comisión encargada de redactar la nueva Constitución permanente de Irak, celebrada hoy en Bagdad.

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