Cass Ballenger: “DR-Cafta está 40-40 y 20% de indecisos”
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La industria azucarera de EE.UU. es uno de los más decididos opositores al Tratado de Libre Comercio, pues posee un monopolio que hace que los estadounidenses paguen tres veces más que los precios mundiales. Además, es una importante contribuyente a las campañas de los congresistas que deberán, precisamente, ratificar el acuerdo, admite el ex presidente del influyente Subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos |
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Cass Ballenger, ex congresista de EE.UU.
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Alberto L. Alemán
Retirado desde el año pasado de la política activa, el otrora influyente congresista republicano Cass Ballenger no olvida, no obstante, los antiguos contactos y relaciones.
En una reciente visita a Nicaragua, el ex representante de Carolina del Norte ha abogado por el derecho a votar de más de medio millón de nicaragüenses que viven en Estados Unidos y, en general, el de todos los nicaragüenses que viven en el exterior. Su viaje, de carácter privado, fue emprendido por una petición del presidente Enrique Bolaños, a quien Ballenger llama “un amigo”.
Según el anterior presidente del poderoso Subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Reprsentantes del Congreso de EE.UU., los que residen allá se han ganado el derecho a votar en los comicios nicaragüenses, ya que envían más de US$800 millones y son un soporte de la economía del país.
En cuanto al Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y República Dominicana con EE.UU., dice que la oposición del lobby azucarero es duro, en parte por el miedo a perder su monopolio, y por las generosas contribuciones que hace a las campañas de los congresistas estadounidenses.
Como lo han externado funcionarios del Gobierno estadounidense, coincide en que de tomar un sandinista el control del futuro Instituto de la Propiedad Reformada Urbana y Rural (Inprur), la asistencia podría verse detenida.
Ballenger se dedica ahora a los negocios, tiene una empresa mediana que emplea a 350 personas en su natal Carolina del Norte, entre ellos a varios latinos.
Vestido con sencillez y sin más compañía que su maleta, conversó con LA PRENSA en el hotel Intercontinental de Metrocentro, en Managua.
Su visita tiene carácter privado. Sobre todo, usted ha venido a promover el derecho al voto de los nicaragüenses en el exterior, según entiendo. ¿Ha conseguido algo en estos días?
No lo sé. La idea básica es organizar a los nicaragüenses-norteamericanos en Estados Unidos, para poder de algún modo ejercer presión sobre (el Consejo Supremo Electoral). La ley que permite esto (el voto en el exterior) ha sido aprobada, pero los detalles de cómo ponerla en práctica están bajo el control del CSE controlado por los sandinistas y no sé qué puedo cambiar en lo personal.
A cientos de miles de personas en EE.UU. les gustaría ejercer cierta presión aquí. Proveen alrededor de 800 millones de dólares por año, en dinero que envían a sus familias.
Soy un político; lo que haces es que tú comienzas a subir la temperatura, esperas generar suficiente calor y hacer que la gente (el CSE) reconozca que tiene una responsabilidad hacia un gran número de compatriotas.
Entonces lo que usted quiere hacer aquí es, digamos, encender la chispa...
Correcto. Ya estoy trabajando con los nicaragüenses en Estados Unidos, quienes quisieran mucho poder votar.
¿Con quiénes trabaja allá?
Obviamente su Embajada en Washington me ayuda. Ellos tienen listas de personas.
En EE.UU. el distrito electoral congresional con la población latina que crece más rápido es el mío. (Carolina del Norte). Y hemos ayudado con pasaportes, visas, etc. No conozco una cifra exacta, pero esa población es muy grande. No hay muchos nicaragüenses, pero sí mexicanos, muchos guatemaltecos y otros.
¿Qué hace uno como congresista? Todos llegan y dicen: “Tengo un problema. ¿Puedo regresar a casa para ver a mi madre, puede conseguirme un pasaporte, puede hacer esto o lo otro?” Una gran responsabilidad descansa en el cargo de congresista.
¿Cómo lo ve? ¿será una batalla difícil el lograr el voto de los nicaragüenses en el exterior?
Oh, sí. Muchos países (garantizan ese derecho): Colombia, Venezuela, República Dominicana. No es pedir mucho. Y el hecho de que la ley fue aprobada hace unos años, hacerlo (no es mucha cosa). Será duro, difícil, porque ... si yo fuera sandinista no quisiera que esa gente en EE.UU. votara, pero sí quisiera que la gente que está en Costa Rica votara.
800 millones de dólares es mucho dinero (en remesas anuales), alguien me dijo que eso es un 10 por ciento de todo el presupuesto de la nación.
Ya sé que usted ya no está en el Congreso, pero se mantiene en contacto con ex colegas y con lo que sucede en Washington. ¿Qué piensa, será aprobado el DR-Cafta? ¿hay una gran probabilidad que no pase?
Diría que las cosas están en el límite. Testifiqué ante el Congreso hace dos semanas, a favor del acuerdo. Y he estado a favor siempre. Todo lo que pueda hacer para hacerlo aprobar, lo haré, pero hay que comprender que hay un grupo del azúcar que está en Florida, Luisiana, donde hay sembradores de caña. Y tiene un monopolio. Pagamos tres veces el precio mundial del azúcar. Tienen un monopolio y no quieren que cambie.
Y permítame ser franco, ellos han dado dinero a los políticos, en todos los EE.UU., incluyéndome a mí; yo nunca lo pedí, ¿pero (qué hace uno) si alguien envía un cheque de diez mil dólares para tu campaña? Me acuerdo. Entonces (apoyan) a casi todo el mundo en el Congreso de EE.UU., con dinero o de una u otra manera.
Pero el problema más severo son la gente del sector del azúcar de remolacha: Michigan, etc. Y a esa gente le han dicho (los oponentes, que el tratado los perjudicará). No es verdad, es la manera en que actúa la política, no necesariamente tienes que decir toda la verdad.
El Presidente (George W. Bush) tendrá que apretar las tuercas sobre esa gente en Washington (...) Yo diría que la situación en el Congreso es “fifty-fifty” (50 a 50 por ciento), o no: cuarenta a cuarenta (a favor y en contra del DR-Cafta), con un 20 por ciento indeciso.
Será una pelea cerrada.
Sí. Lo triste es que su país y Costa Rica pueden perjudicarse a sí mismos (...) Puede que no pase en Estados Unidos, pero lo que no reconocen es que si no pasa aquí (el DR-Cafta en los parlamentos), hay menos oportunidades de que pase en EE.UU. Nicaragua tiene muchos amigos en nuestro país; no sólo los miles de nicaragüenses, sino gente como yo, que he venido a este país en los últimos 35 años, antes de que me eligieran como representante en el Congreso.
Sigue usted los acontecimientos en Nicaragua, supongo. Está enterado de la creación de un Instituto de la Propiedad Reformada Urbana y Rural (Inprur). La ley creadora ya fue aprobada y ahora parece que un sandinista será su director. Si ese fuera el caso, ¿qué reacción habría en EE.UU.?
(Riendo) ¡Yo cambiaría al director! Sería muy difícil que ustedes recibieran ayuda de nosotros. Yo aseguraría que nada (de asistencia) vendría. Lo que más preocuparía más, pienso ... Ustedes han trabajado seriamente en ello, es lo de la Cuenta del Milenio (...) no puedo decir que está garantizada, pero está casi garantizada; son unos 195 millones de dólares divididos en un período de 3 ó 4 años.
Pero el asunto básico es: ese dinero no tiene (obligatoriamente) que fluir. De los sandinistas no se tiene un buen concepto en EE.UU.; desde luego, de mí no deben hablar bien los sandinistas, ja, ja, es una cosa recíproca.
Usted puede saber esto o no. Don Enrique (Bolaños) me dijo: “Cass, tienes que parar el cambio, más a menudo más nicaragüenses se convierten en ciudadanos estadounidenses y quieren sus propiedades devueltas que tomaron los sandinistas”. Y comenzaron a emitir esos bonos (compensatorios con validez de 15 años y valorados en dólares) y creo que 900 millones de dólares (es la cantidad puesta en esos) bonos.
Él dijo: “Cada año, más y más nicaragüenses se nacionalizan americanos”. Y Jesse Helms (ex presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano) dijo que cualquier ciudadano americano que perdió propiedades en la revolución y en la ‘piñata’ (tenía derecho a reclamar), y si no corrigen , cortaremos toda la ayuda financiera.
Yo introduje un proyecto de ley, hace un año quizás (...) que fija una fecha límite; ya no más puedes convertirte en ciudadano americano y hacer reclamos de propiedad aquí (en Nicaragua), no recuerdo la fecha exacta. La pasamos a (la Cámara de Representantes, cámara baja del Congreso); lo que hace exactamente es parar el crecimiento del endeudamiento de su país en esos bonos que se les han dado a las personas que no pudieron recuperar su propiedad.
¿Cuál es su percepción? ¿ve bastante probable que los sandinistas ganen las elecciones del año que viene? ¿qué pasaría con las relaciones con Washington?
Pienso que tendríamos relaciones muy frías.
Pero si los sandinistas están deseosos de tener unas primarias (se tendría) una elección legítima, no una carrera de dos personas muy impopulares (Daniel Ortega y un arnoldista o Arnoldo Alemán mismo), lo que podría pasar, entiendo.
Si ustedes tienen unas primarias y si Daniel Ortega no las gana con los sandinistas, en mi conocimiento hay un excelente candidato quien es un tipo razonable. Ortega arrastra un pesado lastre histórico para EE.UU. y diría que por otra parte, el otro tipo joven era un banquero (Eduardo Montealegre). Si los partidos no fuesen controlados tan estrechamente por dos personas (dos caudillos), tendrían una elección legítima; yo no creo que tendrán una elección legítima a menos que ... es una de las razones que tiene la gente (nica) en Estados Unidos (para que se permita el voto).
¿Cree usted que un líder sandinista que no es Daniel Ortega será más aceptable para EE.UU.?
Sí, definitivamente.
Y con los liberales, con Alemán...
Es un poder de verdad. Un prisionero muy poderoso.
¿Podrán los liberales tener un dirigente diferente a Alemán para antes de las elecciones, o un candidato que no sea designado por él “dedocráticamente”?
El lastre de Alemán es caso tan malo como el de (Ortega); ustedes tienen dos pésimas personas mandando en el país; esa es mi opinión personal, pero si hicieran una votación en EE.UU., esa afirmación quedaría bien. Tienen un tremendo problema.
"ERA EL ÚNICO A QUIEN CHÁVEZ ESCUCHABA EN WASHINGTON"
Digamos que gana Ortega, quien es amigo de Hugo Chávez y Fidel Castro. ¿Qué pasa en las relaciones?
Diría que las relaciones serían cercanas a las que tenemos hoy con Venezuela.
No lo va a creer. El presidente Hugo Chávez ... cuando las grandes inundaciones (en Venezuela) que mataron a miles de personas (hace unos años), yo estaba en Venezuela en ese momento, y su esposa me pidió si podía conseguir muebles nuevos para escuelas como los que di aquí; así que les conseguí seis contenedores llenos (...) le invité a venir a mi ciudad natal, Hickory, en Carolina del Norte. Él sonrió.
Ahora trabajamos juntos; George Bush dijo: “Eres ingenuo, Cass, si piensas que lo harás cambiar, pero sigue conversando con él, eres el único tipo en Washington al que escucha. Él llegó (a mi casa). Estaba en Argentina y se me dijo que Hugo Chávez viene a Hickory. Entonces llamé a mis hijas, preparamos una enorme barbacoa al aire libre y arribó con su personal, etc. Lo llevé a un centro de atención diaria (a personas pobres) que había comenzado mi esposa.
Él preguntó: “¿Quién paga por esto?” Le dije que empresas e iglesias. Luego lo llevamos a un ministerio cristiano donde dábamos comida gratis, atención médica. “¿Quién paga por esto?”, preguntó. Empresas e iglesias, dije.
¿No crees que lo hacemos mejor que Fidel Castro? Y lo dije varias veces. Y cuando se iba, dijo él “sí, lo hacen mejor que Fidel Castro, pero mi país es diferente, nadie ayuda a nadie, tu cuidas de tu familia y al diablo con los demás, roba lo que puedas”.
Y yo pienso que él sinceramente cree que era muy insano que la gente rica robara dinero del petróleo por mucho tiempo.
Creo que atacar a George Bush en Venezuela en la televisión, es una manera de mantener su popularidad. En una ocasión habló de mí en uno de esos programas, estuvo bien, señalando que éramos buenos amigos (...) pero ahora las relaciones entre los dos países son muy frías.

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