Desmantelan otro buzón
Elízabeth Romero sucesos@laprensa.com.ni
En un sorpresivo operativo, oficiales del Distrito Cinco de la Policía en coordinación con agentes de la Dirección de Auxilio Judicial y la Fiscalía, desmantelaron un pequeño depósito de armas ubicado en una casa del barrio Ducualí.
Un lanzagranadas M-79, cuatro cajas de tiros para fusiles AK con 2,800 proyectiles, tres granadas de fragmentación M-79 calibre 40 milímetros, y dos granadas explosivas M-79, fueron ocupados por la Policía Nacional, confirmó ayer la divulgadora de esa institución, capitana Geraldine González.
Durante el operativo fueron capturadas cuatro personas como sospechosas del delito de tráfico ilegal de armas, quienes fueron conducidas a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).
En el sitio los oficiales también encontraron partes de motocicletas en cantidades pequeñas, al igual que una camioneta verde placas 193-069, que estaba aparcada frente a la casa.
Los sospechosos que son indagados por las autoridades, fueron identificados como: Melvin Francisco Enríquez Moncada, de 35 años; Milton Lafayeth Hernández Peralta, de 38; César Augusto Castrillo Ramos, de 39, y Pablo Martínez Bravo. Hernández y Castrillo Ramos habitan en Estelí, confió González.
Hasta ayer se desconocía la procedencia del lanzagranadas. La vocera policial expresó que el arma será sometida a un peritaje por parte de especialistas del Laboratorio de Criminalística de esa institución.
VECINOS SORPRENDIDOS
En un inicio, los uniformados con los rostros cubiertos con pasamontañas, cerraron toda una cuadra, lo que sorprendió a los vecinos, quienes llegaron a pensar que se trataba de un operativo antinarcóticos.
La casa está ubicada a unas 10 varas hacia el sur de la Clínica Don Bosco. Los vecinos dijeron desconocer la identidad de los moradores de la vivienda.
Los agentes condujeron a las instalaciones de la DAJ también a dos personas en calidad de testigos, según fuentes policiales.
Castrillo Ramos fue el único que se identificó ante los periodistas al momento en que era conducido a la patrulla policial, quien alegó que había llegado momentos antes a la vivienda debido a que hace negocios con los habitantes de la casa, con repuestos de vehículos, por lo que fue arrestado por los agentes del orden que participaron en el operativo.
Ante los periodistas, Castrillo Ramos rechazó que tenga que ver con las armas y proyectiles encontrados.
“No sé nada”, dijo Castrillo Ramos cuando era conducido por los agentes a las instalaciones de la DAJ.
Pese a las insistentes preguntas de los periodistas, los otros detenidos no respondieron sobre la tenencia de las armas.
Los repuestos para vehículos eran utilizados “como pantalla”, y prueba de ello fue que la cantidad de repuestos encontrada lo fue en pequeñas cantidades, confió la fuente.
PENADO TRÁFICO
La Ley 510, de Armas y Municiones, vigente desde febrero pasado, establece penas entre 10 a 12 años de cárcel para las personas que se dedican al tráfico ilícito de armas. En las últimas horas la Policía de Managua ha emprendido operativos en todos los distritos capitalinos, y entre otras cosas ha recuperado dos revólveres calibre 38 y dos pistolas calibre 32, que eran portados de forma ilegal.

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