Corrupción: principal peligro para democracia
Ludwin Loáisiga López politica@laprensa.com.ni
Partidos políticos son vistos como segundo obstáculo
La corrupción es el principal obstáculo para la democracia nicaragüense, según el 46 por ciento de los consultados en un sondeo de opinión efectuado por el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), realizado entre el cinco y el nueve de diciembre del año 2004 y presentado ayer.
Los partidos políticos (19 por ciento) y el Gobierno (16 por ciento) también puntean como barreras para la democracia, según el sondeo del Ipade, discutido ayer en el seminario Cultura Democrática, Realidades y Desafíos.
El sondeo de opinión del Ipade incluye entrevistas a 850 personas mayores de 16 años, de ambos géneros, de las zonas pacífico, centro y norte de la nación.
El nivel de confianza del sondeo es del 98 por ciento y su margen de error es de más o menos cuatro por ciento.
Las entrevistas se realizaron en las casas de los consultados, distribuidas en 40 municipios de Nicaragua de 14 departamentos.
EL VOTO
Además, un tercio de los entrevistados dijo entender el concepto de democracia como el ejercicio del voto en las elecciones, de acuerdo a los resultados del sondeo de opinión del Ipade.
Un 33 por ciento de los entrevistados consideró que la democracia es poder votar, elegir a gobernantes y opinar libremente.
Casi en posición paralela, un 30 por ciento opinó que democracia es cuando la gente obtiene comida, empleo y vivienda.
Los consultados cifraron sus esperanzas de mejoría de vida en la democracia.
Un 60 por ciento de los entrevistados dijo que el voto sirve para hacer las cosas diferentes en el futuro, mientras un 34 por ciento aseguró que elecciones regulares, limpias y transparentes son las características prioritarias para la democracia.
INSATISFECHOS
Al igual que en otros estudios de opinión, los resultados del sondeo promovido por el Ipade señalan que la población está insatisfecha con la democracia.
“Sigue siendo precaria” la democracia, advirtió Mauricio Zúñiga, director ejecutivo del Ipade. Añadió que Nicaragua enfrenta una ola creciente de insatisfacción hacia los partidos políticos.
De acuerdo a Zúñiga, el recelo de los ciudadanos hacia la democracia se debe a que el Gobierno y los partidos políticos no resuelven las necesidades básicas, así como la desigualdad social, la pobreza, delincuencia y exclusión generalizada.
El 79 por ciento de los consultados manifestó estar nada o poco satisfecho con la democracia. Pero ante ese pesimismo, el mismo 79 por ciento afirmó que es indispensable para el desarrollo del país contar con un sistema democrático.
Al final, la población (57 por ciento de los entrevistados) cree que el sistema democrático es la forma de gobierno más adecuada.
La especialista en desarrollo municipal, Mónica Baltodano, explicó que el desencanto se debe a que la democracia real “no está siendo ejercida por el pueblo”.
Baltodano recordó que en países del sur, la misma población derroca a los gobernantes.
“Son botados (los Gobiernos) por la presión popular, ni siquiera por golpes de Estado, sino por el nivel de rechazo popular, producto del incumplimiento”, adujo Baltodano.
LOS QUE NO EJERCEN VOTO
En las elecciones municipales del año 2004, un 68 por ciento de los entrevistados sostuvo que ejerció su derecho al voto, contra un 32 por ciento que no lo hizo.
De los que no fueron a votar, un 46 por ciento indicó que evitó visitar las urnas debido a las deficiencias en el sistema electoral durante el día de votación, entre ellas un 33 por ciento ni siquiera contaba con su cédula de identidad o documento supletorio.
Otro 13 por ciento de los que no votaron, no fue seducido por los partidos políticos, por lo que dijeron que no había por quién votar, y un 12 por ciento argumentó que los candidatos no cumplen sus promesas electorales.
“Pesa la cultura política del caudillismo”, resumió Zúñiga.
En tanto, el sociólogo Jorge Navas, coordinador del proyecto de monitoreo de la democracia por parte del Ipade, expresó que se necesita la aprobación y ejecución de una serie de leyes que hagan funcionar la democracia.
Entre ellas, Navas mencionó la Política Nacional de Descentralización y Desarrollo Local y la Ley de Acceso a la Información, entre otras.
CONTRA REFORMAS
De acuerdo a los resultados del sondeo de opinión del Instituto para el Desarrollo y la Democracia, las reformas constitucionales aprobadas por los diputados atentan contra la democracia. Un 31 por ciento de los consultados aceptó que los cambios a la Carta Magna afectan gravemente el régimen democrático.

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