Entrevista - Deyanira Argüello, presidenta del Inde
“Las cooperativas rurales son gente honesta”
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El Inde fue fundado en el antiguo restaurante Terraza, en septiembre de 1963, por un grupo de empresarios con la visión de promover un desarrollo empresarial con una visión más social. Ahora es dirigido, por primera vez y durante tres períodos consecutivos, por una mujer. Se trata de Deyanira Argüello |
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Luis Núñez Salmerón economia@laprensa.com.ni
Deyanira Argüello Arana fue electa para un tercer período en la presidencia del Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde) y en los 41 años que tiene esta institución es la primera mujer que ocupa este cargo en una larga lista de ex presidentes varones.
Cuando habla de los proyectos de este instituto no esconde su entusiasmo, pues según ella han dejado una huella profunda en el desarrollo del país.
La institución se ha mantenido por más de cuarenta años y es pionera en el desarrollo de un modelo de asociatividad, cuando este tipo de organización productiva daba sus primeros pasos en la región bajo el alero de la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID).
Argüello es una mujer dinámica dentro del exigente sector empresarial y durante su administración ha mantenido el mismo dinamismo en el impulso de los programas.
El Inde ha tenido una decisiva incidencia en el debate sobre los principales problemas nacionales, como la telefonía o el problema energético. Fue uno de los primeros en señalar la necesidad de promover la generación de fuentes alternativas de electricidad, hace varios años, cuando el debate no cobraba las dimensiones que tiene ahora.
Pero según ella, en estos 40 años este instituto ha dejado una huella imborrable en el desarrollo económico y social del país.
¿Cómo surge el Inde?
En 1963 un grupo de empresarios crea el Inde y lo hace porque vieron que la desigualdad social se estaba ampliando y querían retribuirle a la sociedad un poco de lo que ellos recibían. Por eso es que el Inde desde su creación siempre fue el brazo social de la empresa privada.
¿Cómo fue este principio, de dónde obtuvieron fondos?
Para cumplir con sus objetivos se buscó la ayuda de la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (AID), la cooperación técnica alemana GTZ, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el aporte de sus socios. Este brazo social se creó pensando en gente que no tenía acceso a los beneficios de la capacitación y educación y de allí surgen los programas que han tenido un éxito fantástico y no es que lo diga yo sino que están los números que lo demuestran. Hay programas que fueron más exitosos en el pasado y que hemos ido amoldando a las condiciones actuales, pero que siguen siendo muy exitosos.
¿Todos los programas lograron sobrevivir en el tiempo?
Tenemos uno de los primeros programas, Educrédito, que llegó a ser como la institución de crédito educativo por excelencia. Tenemos muchos graduados con este programa, muchas personalidades del ámbito económico, social y político del país estudiaron a través de este programa. Sin embargo se debilitó en los años ochenta debido a que muchas personas salieron del país por las condiciones del momento y como se trabajaba con un capital semilla, al irse del país algunos no pagaron sus créditos y el capital se debilitó. Ahora lo que estamos haciendo es que en lugar de cerrarlo como lo hubieran hecho en el pasado lo transformamos. Ahora la necesidad es otra. Es educación técnica, capacitar y estamos faltos de eso. Este programa se está readecuando a esas necesidades
El Inde también ha trabajado el tema de apoyo cooperativo, ¿cómo marcha eso ahora?
Tenemos otro programa con cooperativa muy exitoso, Funde, creado en 1965, que ha tenido como todo en la vida sus picos buenos y sus picos bajos, pero ha sobrevivido a través del tiempo con su capital semilla dando crédito a la población, a las cooperativas, sectores rurales y durante todo este tiempo se han entregado 45 millones de dólares. Solamente el año pasado se entregó dos millones 50 mil córdobas. Pero lo que fundamentalmente se da es capacitación y asesoría técnica. Es otro programa muy valioso y exitoso y sobre todo visionario, porque en ese tiempo no existían los cluster, ni asociatividad. En ese momento se le llamó cooperativismo.
¿Cómo sobrevivió este modelo cooperativo en la década de los ochenta frente a un modelos basado en una explosión de cooperativas controladas por el Estado?
Nuestras cooperativas agropecuarias la verdad es que siempre se han visto con la experiencia de los deudores que han mantenido sus pagos, lo que permitió seguir operando. Con la última auditoría se puede observar que el capital semilla está intacto, no se ha perdido nada. Hubo muchos problemas, incluso hubo momentos en que las cerraron, les pusieron cadenas, y tuvieron que ir a abrirlas para continuar operando. Hubo muchos problemas ya que estaba tocando las entrañas de lo que inevitablemente tenía que pasar. Pero sobrevivieron, lucharon y allí está.
Con el gobierno de doña Violeta Chamorro, a partir de 1990 se observó una baja en las actividades de las cooperativas. ¿Eso significó un relanzamiento de su movimiento?
El cooperativismo es la solución de nuestra problemática porque no somos lo suficientemente grandes para producir nada por nosotros solos, y tenemos que juntarnos y asociarnos. Tal vez no utilizamos la palabra cooperativismo sino asociativismo, porque en sí le dieron un significado equivocado en los años ochenta. La usaron para cooperativas que tal vez lo que querían era acceder a fondos que después no pagarían.
Pero gracias a Dios siempre nos mantuvimos en las cooperativas de producción, en las que la gente tiene su fincas, las producen y han logrado salir adelante.
Son gente honesta y todas las cooperativas rurales son gente honesta que se ha dedicado a seguir trabajando el campo y levantar su cosecha.
¿Con cuántas cooperativas trabajan?
Son alrededor de treinta cooperativas rurales, casi todas de agricultura.
¿Y el fondo con el que trabajan?
Alrededor de 40 millones de dólares.
Desde hace varios años se han visto involucrados en estudios sobre problemas nacionales, como el caso de la energía que ahora cobra una gran vigencia...
Así es, nos adelantamos a los tiempos. Hace tres, cuatro años, se hizo un estudio sobre el sector energético donde uno de los resultados fue que se podía sacar energía hasta de los árboles, de la madera, pero que lastimosamente no tuvo el impacto que debió haber tenido. Nosotros en este momento estamos tratando de juntarlos para ver qué es lo que se mantiene vigente.
¿En qué medida el Gobierno ha tomado en cuenta estos estudios?
No te puedo contestar exactamente eso porque yo no estaba en el Inde cuando se hicieron estos estudios, en el seguimiento que se le dio creo que no les hicieron mucho caso.
El sector juvenil ha sido otro de los focos de atención del Inde, ¿cómo se detallan los resultados del programa dirigido a los jóvenes?
Se trata de Emprendedores Juveniles de Nicaragua, cuyo principal objetivo es inspirar en la juventud el valor de la libre empresa para que a través de su propio esfuerzo puedan mejorar su calidad de vida inculcándoles valores éticos y morales que les permita ser ejemplos en su comunidad.
Con este programa se han educado alrededor de 17 mil niños y jóvenes en los 10 años que lleva Emprendedores Juveniles. Por supuesto desde hace unos 3 años hemos ayudado para la creación de nuevas empresas y estamos orgullosos de que haya 11 empresas que están trabajando en el norte del país. Muy dirigido a la parte rural y muy dirigido a la zona norte del país.
¿Con la apertura del mercado qué función directa han ejercido en el asunto del comercio exterior?
Tenemos Eurocentro que se fundó con la ayuda de la Unión Europea y pese a que terminó el financiamiento continuamos trabajando, seguimos apoyando a las empresas a establecer relaciones de negocios con sus similares europeas.
Eurocentro se dedica a juntar empresas nicaragüenses con las europeas y viceversa.
Viene una feria de puros, estamos juntando unas empresas nicaragüenses que hacen puros y esperamos llevarlas y que puedan comunicarse con los compradores y que vendan sus productos.
¿Cuál ha sido el impacto de Programa de Servicios de Desarrollo Empresarial (Procede)?
Con este programa que es nuevo se ha beneficiado a 22 mil pequeños y medianos empleadores y empleados de las micro y pequeñas empresas.
Lo más importante es el fondo. Los logros son importantes ya que hemos ayudado con la implementación de sistemas contables, microempresas. Les ha permitido un mejor control de sus ingresos y egresos reduciendo sus costos, tienen mejor dominio de los productos que son más rentables.
Impulsaron una alianza estratégica que les permitió fortalecer y mercadear sus productos. Una vez que todos estaban en iguales condiciones se logró que se juntaran para mercadear sus productos al tiempo que adquirieron nuevos equipos. Con respecto a las utilidades éstas se incrementaron en un 77 por ciento, comparado con el segundo semestre del 2003, debido a las asesorías y al dinamismo del mercado. Se obtuvo además un aumento del 34 por ciento en sus ventas, gracias a la eficiencia en el proceso de producción y mejor uso de sus propios recurso.
El nacimiento del Inde
En el antiguo restaurante Terraza, un 4 de septiembre de 1963 se crea el Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde), en una reunión promovida por Jorge Montealegre y en la que participaron otros 14 profesionales.
En 1964 se aprobaron sus estatutos y durante los dos primeros años financiaron sus actividades con los aportes de sus socios y las donaciones de las empresas privadas. Posteriormente se incorporó como primer donante internacional “The Council for Latin America”.
En 1964 crean un fondo rotativo para educación denominado Educrédito y en 1966 crean la Fundación Nicaragüense de Desarrollo (Funde). Ese mismo año impulsan el proyecto encargado de establecer en Nicaragua el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae).
Según su directora ejecutiva, Deyanira Argüello, la década de 1980 fue la más dura para este instituto dadas las condiciones sociales y políticas del país. Sin embargo logró sobrevivir con todos sus programas, llegando a la década de los noventa con una nueva mentalidad y en busca de recuperar el terreno perdido.
En 1991 crean el programa Emprendedores Juveniles, en 1996 se crea la Financiera del Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Finde), en el 2001 nace el Programa de Servicios de Desarrollo Empresarial (Procede).
El Inde está integrado por socios naturales y jurídicos. Su máxima autoridad es la Asamblea General de Socios que se reúne anualmente y elige al Consejo Ejecutivo que es el encargado de concretar las decisiones de la Asamblea General de Socios.
El director ejecutivo forma parte del Consejo y es el encargado de llevar a la práctica las resoluciones del mismo. Los socios de los departamentos están organizados en capítulos departamentales con sus respectivos Consejos Ejecutivos.
SEMBLANZA
Deyanira Argüello nació en León. “Soy leonesa pura por padre y madre y muy orgullosa de mis raíces”.
En 1977 tuvo que salir del país y ya no regresó hasta en 1992 “por motivos ajenos a mi voluntad y de mi familia”, dice.
Estudió Economía, con mención en Ciencias de la Computación en la Universidad Internacional de Florida y en esa misma universidad obtuvo un postgrado en Administración Pública.
Con el cambio de gobierno en 1990 no tenía pensado regresar al país, pero su esposo recibió una oferta de trabajo en Nicaragua y ambos regresaron.
En el país se dedicó a ser ama de casa, “pero solamente aguanté seis meses”, asegura y comenzó a trabajar en L&L distribuidora de la marca de computadoras Apple.
Posteriormente trabajó en Corporación Roberto Terán y actualmente es gerente de proyectos de la Financiera Nicaragüense de Inversiones (FNI).

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