MIéRCOLES 25 DE MAYO DEL 2005 / EDICION No. 23820 / ACTUALIZADA 03:00 am





EL HUMOR DE





Nicaragua se lanza a producir vinos

Foto  
. Es un esfuerzo que ha venido ganando espacio. La producción de vinos en Nicaragua, teniendo como principales insumos las frutas tropicales, se está convirtiendo en un potencial producto no tradicional que requiere apoyo que muchos no cuentan

 

Ricardo Guerrero Nicaragua
economia@laprensa.com.ni

Desde hace algún tiempo, algunos nicaragüenses emprendedores han empezado a darle un mayor valor agregado a la producción de frutas tropicales. ¿Cómo? Pues, lo están convirtiendo en exquisitos vinos de frutas de diferentes sabores y colores, entre los que se destacan los de papaya, piña, pitahaya, coyolito, plátanos, grosella, fresa, marañón, nancites y hasta de rosa de jamaica y otros.

Pero a pesar de asegurar que el negocio es rentable, la mayoría, por no decir todos, no han encontrado aún la forma de incrementar su producción, el problema según ellos, es que carecen de financiamiento, por lo que sus plantas de procesamiento funcionan de manera artesanal, con una capacidad de producción mínima.

Entre estos emprendedores se encuentra un colectivo de familias campesinas del municipio de Nandaime, Rivas, otros artesanos de la zona de Estelí, un grupo de campesinos productores de uvas de la zona de Condega, una ingeniera química de Managua y un proyecto de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), todos ellos se están dedicando a la producción de vino elaborado a base de frutas tropicales.

Los microempresarios de Nandaime tienen su marca que han denominado Chorotega, la de Managua se identifica con la marca de Vinos Graduados, la marca de vinos que producen los estudiantes de la UNI, se denomina Dragón Rojo, los artesanos de Estelí también tienen su marca Finca La Dueña, todos han incursionado en el mercado local con buen suceso y desde ya piensan incursionar en los mercados internacionales, el único problema es la falta de infraestructura y financiamiento.

La microempresa Chorotega, de Nandaime, tiene una capacidad de producción de más de 2,200 litros de vino, procesados con las medidas higiénicas requeridas por el Ministerio de Salud (Minsa) de Nicaragua, sin embargo a pesar de existir una muy buena demanda, se ven imposibilitadas de poder ampliar la oferta debido a que carecen de una infraestructura adecuada que les permita producir a gran escala, estimó Eduardo Gómez, responsable del departamento de agroindustria de la Asociación Nochari de Nandaime.

Esta microempresa, integrada por cinco mujeres de las comunidades de Las Breñas y Monte Grande, zonas ubicadas a dos kilómetros del municipio de Nandaime, tienen ocho años de estar trabajando en la elaboración de vinos de nancite, marañón, rosa de jamaica y coyolito.

Del 2002 al 2004 Chorotega logró ventas hasta por 20 mil córdobas en la producción de 1,400 litros de vino comercializados en el mercado local. Productos que han sido elaborados con normas estrictas de control y calidad, según Gómez.

Ana Isabel Gaitán, de Vinícola Gaitán, alcanza las 1,500 botellas al mes, cada una de 750 mililitros, que son comercializadas incluso en cadenas de reconocidos supermercados como La Unión. En la zona de Condega existen 20 productores que tienen la capacidad de producir mil litros de vino de uva.

Estas vinícolas no son tan modernas, ya no ocupan barriles de roble sino tanques plásticos especiales, agregan al vino bastante azufre como preservativo. Para fabricar un vino de gusto corriente, o sea un vino aceptado por la mayoría del público, la fermentación no se puede dejar a la voluntad de la naturaleza. Por lo cual se recurre al tanino y otros químicos para dirigir la fermentación y azúcar de remolacha o azúcar de caña para aumentar el grado de alcohol y mejorar el sabor, explicaron los microempresarios del vino.

BUSCAN APOYO

Estos microempresarios manifestaron que la falta de financiamiento es el principal obstáculo que encuentran para poder expandir su oferta y mejorar, no la calidad, que está más que comprobada, sino, la presentación, requisito indispensable para competir con los vinos de otros países.

Ante este panorama, Fabiola López Telica, especialista sectorial de alimentos del Instituto de Apoyo a la Mediana y Pequeña Empresa (Inpyme), explicó que ellos no tienen un plan exclusivo para los pequeños artesanos que se dedican a la elaboración de vinos de frutas, sino que “atendemos a todo un conglomerado de frutas agroindustriales”.

El apoyo que Inpyme brinda a estas microempresas se enfoca en tratar de fortalecer sus gestiones de mercadeo y comercialización a través de un proyecto patrocinado por la Embajada de Holanda. “A través de este proyecto le damos seguimiento a sus gestiones y les brindamos información sobre el financiamiento y si no tenemos dinero para el financiamiento, tratamos de buscárselos con otras entidades”, indicó López Telica.

La innovación y mercadeo de Inpyme está enfocada al fortalecimiento de las empresas. Según la funcionaria, estas empresas exportan indirectamente, ya que lo hacen sólo cuando participan en ferias, pero no lo hacen de manera directa y constante. “El problema es que pueden tener calidad, pero no tienen la capacidad de mantener una oferta constante”, estimó.

CALIDAD Y CAPITAL

Por su parte, Humberto Argüello, secretario general de la Comisión Nacional de Promoción de Exportaciones (CNPE), del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), estos artesanos del vino necesitan un gran capital en seminarios sobre la calidad y presentación de su producto.

Para Argüello, la clave del éxito está en la diversificación y en darle seguimiento a mayores elementos sobre inteligencia competitiva, el funcionario manifestó que las empresas de este tipo que alcanzan ventas (entiéndase exportaciones), arriba de los 50 mil dólares anuales tienen derechos a beneficios fiscales y los que no logren esas cifras, bien pueden asociarse para lograr exportar y mantener su oferta. Hasta el momento ninguno de estos pequeños empresarios ha llegado a vender esa cantidad.

No obstante, la funcionaria de Inpyme, Fabiola López, manifestó que para que estos empresarios puedan incursionar en el mercado de exportación, necesitan de mucho capital, ya que una de las debilidades es que el envase que utilizan es de plástico, lo que no les brinda una buena imagen en los mercados internacionales. “Necesitan industrializarse para poder competir”, señaló.

Para ella, el envase, empaque y embalaje son requisitos indispensables para la exportación, “aunque antes tiene que pasar por un laboratorio de alimentos, ya que hay que determinar la calidad para que pueda ser exportado”.

La mayoría de estas pequeñas empresas que se dedican a la elaboración de vinos ya cuentan con una marca, código de barra, registro sanitario e imagen, pero necesitan proyectos que vengan en el sentido de capitalizarlos. Además de estar atentos a la calidad de su producto tienen que estar en constante mercadeo de su producto, deben de ser específicos en temas de mercadeo.

TAMBIÉN DE UVAS

En la zona de Condega existen unos 20 productores de uvas con una capacidad de producción de hasta mil botellas de vino de uvas de 750 mililitros al año, sin embargo hasta el momento no lo están haciendo. La razón: no existe el financiamiento para emprender la empresa, aseguró Rufo Centeno, productor de uvas de la zona.

Este productor produce 400 botellas de vino al año, las que comercializa entre los mismos comerciantes que le llegan a comprar la producción de uvas y algunos extranjeros que llegan a la zona y que han descubierto que el vino es de muy buena calidad.

En la actualidad está pensando en sembrar variedades exclusivas para la producción de vinos, ya que se ha dado cuenta que en el país existen bastantes consumidores de vinos. “A los nicaragüenses les gusta el vino semidulce y no el seco, tal vez por eso es que les ha encantado el de frutas, que cumple con todas esas características”.

Este productor ha visitado grandes empresas vinícolas de España y Venezuela y según él, expertos catadores de vinos le han manifestado que el vino de frutas no existe, “el verdadero vino es aquel que se elabora a base de uvas”, señaló.

UN BUEN NEGOCIO

El vino que producen estos pequeños empresarios es comercializado en tiendas naturistas de todo el país, en supermercados La Unión y pronto estarán a la venta por todo el territorio nacional. Además de venderse en las ferias campesinas como las que impulsa Inpyme y algunos hoteles y tiendas de Managua.

Si bien es cierto, existe una necesidad de completar la inteligencia competitiva para desarrollar más los mercados del vino, desde ya la competencia en este rubro es bastante dura y por eso los artesanos tienen que ser más exigentes y competitivos.

“Hay que recordar que los compradores piden volúmenes altos y las industrias tienen que mantener esos volúmenes, sin embargo no tenemos los suficientes recursos para ampliar la oferta”, aseguraron los microempresarios del vino de frutas.

Todos están de acuerdo que la producción de vinos les deja buenos márgenes de ganancia y piensan que en un futuro podrán exportar su producto que es de gran calidad.

INVESTIGACIONES UNIVERSITARIAS

Oneill Morales, técnico de la planta de alimentos de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), explicó que ellos como universidad están en un proyecto de producción de vinos, el que es comercializado en la misma universidad, últimamente uno de sus mejores clientes es un reconocido hotel de Managua. Al año producen tres barriles de vinos, equivalente a 206 botellas de 750 mililitros. Los sabores más demandados son de coyolitos, pitahayas y flor de jamaica.

La UNI está pensando en ampliar la producción si la demanda se dispara. “Ya que nos gustaría vender vino en grandes cantidades”. Y para eso ya cuentan con un registro sanitario de parte del Minsa, además que tienen la capacidad de sacar el producto fuera del país, según Morales.

El laboratorio de la UNI se formó para que los estudiantes salieran con buenos conocimientos tanto en alimentos y en vinos, aunque últimamente le han dado una gran importancia a la fabricación del vino, ya que “es un negocio rentable, garantiza una buena entrada de divisas a la universidad”, manifestó.

Ana Isabel Gaitán, es uno de esos ex estudiantes de dicha universidad, ella se ha convertido en una de las más grandes artesanas del vino, con su pequeña empresa fabricante de vinos de frutas tropicales llamada Vinícola Gaitán, con una lista de 14 tipos de frutas que, tras un proceso de fermentado natural de 60 días, se convierten en la marca de Vinos Graduados.

Gaitán recuerda que empezó preparando 200 botellas, hoy en día su producción alcanza las 1,500 botellas al mes, cada una de 750 mililitros, que pronto serán comercializadas por todo el país.

MARCAS REGISTRADAS

Todos los productores de vinos poseen un registro sanitario del Ministerio de Salud (Minsa), “más que suficiente para poder comercializar nuestro producto”, señalaba uno de los productores, sin embargo para ganar un mayor valor agregado necesitan tener una marca registrada, indicó Ambrosia Lezama, directora de patentes y marcas del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).

Para Lezama es indispensable que estos productos tengan su marca y sello de identificación y para eso “estamos trabajando e instando a las personas para que registren sus marcas, ya que si ellos registran sus productos éste va ganando un mayor valor agregado”, sostiene.

Sin embargo manifestó que para exportar un producto no necesita estar registrado, simplemente el uso es el que le da las oportunidades.

Prueba de ello es que en el 2000, según datos del Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex), Nicaragua vendió a países como Estados Unidos, Costa Rica, Guatemala, Honduras y El Salvador 481 dólares en vinos, al siguiente año una cifra similar. En 2002 la cifra aumentó hasta los 1,450 dólares y en 2003 y 2004: 335 y 750 dólares respectivamente.

Las importaciones de vino en el 2003, según datos de la Dirección General de Aduanas (DGA), fueron de 907,951,22 dólares, provenientes en su mayoría de Chile, Estados Unidos, España, Francia, Holanda e Italia. En 2004 esas compras sobrepasaron el millón de dólares, proveniente de los mismos países.

Los artesanos nacionales no pierden las esperanzas de poder en poco tiempo estar exportando su producto con una marca registrada y con todos los estándares de calidad que el mercado internacional exige.

DE UVAS Y MÁS

El diccionario define como vino a aquel producto hecho a base de zumo de las uvas, exprimido y cocido naturalmente por la fermentación, o zumo de plantas de frutas que se cuecen y fermentan al mismo modo de las uvas.
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Portada Suplemento Negocios & Economía

Nicaragua se lanza a producir vinos

La “lecheburra” de Prío

Aumentan requisitos para importadores y exportadores

Productos nicas tras la conquista de Texas

Microfinanzas y género a debate

Vienen más inversiones en tecnología eléctrica

“Las cooperativas rurales son gente honesta”

La realidad económica nacional

Diez realidades del DR-Cafta

Planificación ecoturística

Asteriscos a dos manos