Zona de strikes
El tiempo de Cabrera
Edgard Rodríguez C. deportes@laprensa.com.ni
Ha pasado bastante agua bajo el puente, desde los días en los cuales Alfonso “Chico” Carrasquel debía hablar con el espejo de su habitación para espantar la soledad o practicar todo el día: “ham and egg” (jamón y huevo) para recordarlo a la hora de la cena, aunque ya lo había comido en el desayuno y el almuerzo.
En realidad, su tío, Alejandro “El Patón” Carrasquel, fue el primer venezolano en las Grandes Ligas en 1939, no obstante, fue desde Alfonso en 1950, que ese país sudamericano se hizo sentir de forma contundente en las Mayores, mientras se iniciaba un desfile de estrellas en el short stop, continuado por Luis Aparicio, David Concepción, Ozzie Guillén y Omar Vizquel, entre otros.
Venezuela, que ya superó a Puerto Rico, y que está sólo detrás de Dominicana en lo que a producción de talento significa, ha tenido también extraordinarias estrellas como Andrés Galarraga o Antonio Armas, que en el pasado reciente bañaron de orgullo a toda Latinoamérica.
Ahora es la etapa de Johan Santana, el estupendo zurdo de Minnesota, que se llevó el premio Cy Young el año pasado, y que para muchos expertos, es ya el mejor lanzador de la Liga Americana actualmente.
Pero Miguel Cabrera también va en pleno ascenso. El chavalo de apenas 22 años, le ha vuelto a prender fuego a la Liga Nacional con un promedio de .379, más 9 jonrones y 31 remolques, en beneficio de los Marlins de la Florida.
Después de un tímido .268 en el 2004, Miguel saltó a .294 el año pasado, con 33 jonrones y 112 remolques, para probar que no andaba con bromas.
Ahora batea .375, pero si se suman sus últimos 200 juegos, acumula 42 jonrones y 143 impulsadas, cifras nada malas para un chavalo que llegó a 22 años en abril.

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