Orgullo nicaragüense
Luis B. Montoya
Me alegró leer el artículo de la joven Violeta Pérez, titulado El orgullo de ser nicaragüense. Es bueno saber que jóvenes como la licenciada Pérez se sienten orgullosas de ser nicaragüense, porque muchas veces oigo decir a personas de su edad que hubieran preferido nacer en otro país. Y no los culpo porque Nicaragua es un país en constantes crisis, donde la juventud no ve un horizonte donde cumplir sus sueños, y ven el modelo de otros países desarrollados o de nuestra área centroamericana donde los jóvenes tienen éxitos profesionales, personales y económicos.
Mi madre vivió muchos años en México, allá por los años cuarenta del siglo pasado, y me decía que no había sensación más linda que oír nuestro Himno Nacional fuera del país, era cuando más orgulloso se sentía el ser nicaragüense. Lo mismo puedo decir yo, aún teniendo 26 años de vivir fuera de Nicaragua, me siento tan nicaragüense como cualquiera de allá.
Yo salí de Nicaragua, hacia Estados Unidos, a la edad de 23 años y nada ni nadie me ha hecho cambiar, aunque toda mi vida profesional y productiva la he vivido en este gran país al que también amo de todo corazón, porque es la Patria de mis tres hijos y de mi nietecito recién nacido. El amor a la Patria no sólo es decirle te amo, es también hacer algo por mejorarla.
Nicaragua no ha sido una mala madre, es que no ha tenido buenos hijos que la amen como ella se merece. Tal vez los jóvenes hacen la diferencia y en unos cuantos años podremos disfrutar de la Nicaragua que disfrutamos nosotros en nuestra juventud, ojalá y así sea que Dios la bendiga y a usted también para que siga amando a ese pedacito de tierra que nos vio nacer.
Miami, FL

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