La clave está en saber ponernos en su lugar
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 | Todo para ser mejores padres y no fracasar en el intento |
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Hilda Rosa Maradiaga C.
Los hijos no vienen a nuestras vidas con un manual de instrucciones. Aunque nos preparemos para su llegada, la verdad es que aprendemos a ser padres en la práctica y muchas veces, sin querer, cometemos errores. Marisol Vanegas, psicóloga clínica y coordinadora de la carrera de Sicología de la Universidad Centroamericana (UCA) nos orienta sobre los errores más comunes que se cometen al educar y cómo superarlos.
LACTANCIA
Desde que el bebé nace hasta el primer año de vida.
Errores: Creer que el bebé no se da cuenta de lo que sucede a su alrededor.
Dejarlos mucho tiempo dentro de la cuna, no cargarlos pensando que se pueden mal acostumbrar a estar sólo en brazos.
Soluciones: En esta etapa, los padres deben darle un valor privilegiado al contacto directo emocional entre el bebé y el adulto. Todo lo que implique hablarles, estar cerca, cargarlos en brazos, transmitirles mucho cariño, es vital para su desarrollo.
Etapas: Los hijos atraviesan por distintas etapas en la vida y los padres debemos saber adecuarnos a éstas.
PREESCOLAR
Abarca toda la etapa de los primeros años en la escuela.
Errores: No entender qué está pasando con el desarrollo de la niñez y en lugar de involucrarse en sus actividades de juego, reprimirlos porque reproducen situaciones del mundo adulto.
No permitir que jueguen por miedo a que se golpeen, limitarlos, querer que estén siempre limpios.
No dejar que exploren los juguetes porque desean que los juguetes estén íntegros.
Soluciones: En esta etapa, el juego de roles es fundamental para el desarrollo integral del niño o la niña. El adulto se debe involucrar con el niño a través de los juegos de roles, cuando el niño juega reproduciendo las actividades y situaciones que vive el mundo adulto.
Cuando el niño explora un juguete y lo transforma en otra cosa, está interiorizando y desarrollando toda su creatividad. Es muy importante que haga esto y los padres no deben evitar que “destruya” el juguete. En esta etapa, entre los dos y tres años, los niños empiezan a darse cuenta de que son distintos a las otras personas de la familia.
ESCOLAR
Es la edad en la que deja el preescolar y se integra a una vida escolar más formal.
Errores : No involucrarse en las actividades de la escuela ni participar de sus tareas. La escuela y todo lo que implica juega un papel fundamental en la vida de los niños. En esta etapa se incorporan a un grupo más grande, empiezan a ampliar su mundo.
Soluciones: Es fundamental estar cerca de todo lo que implica el desarrollo integral del niño o la niña, el desarrollo de la escuela; apoyarlos con las tareas, crearles hábitos de estudio y acompañarlos a explorar la vida.
ADOLESCENCIA
Etapa que comprende de los 13 a los 19 años. Los hijos están diseñando cómo quieren ser y construyendo su propio mundo.
Errores: Continuar tratando a los hijos como si todavía estuvieran en la etapa escolar, como si continuaran siendo niños.
Minimizar sus problemas, no hablar con ellos, reprocharles sus actitudes y no entender los cambios que están experimentando.
Soluciones: Comprender que la vida de grupo juega un papel fundamental en su vida. En la etapa escolar, lo principal era su familia, mientras que en la adolescencia, lo principal es la vida de grupo y las opiniones de sus compañeros.
Los padres y madres deben abrir espacios de independencia a todos los niveles; brindarles confianza, solidaridad, y entendimiento de todos los cambios que el adolescente está viviendo.
Cuídense de…: Sobreprotegerlos. La sobreprotección es un error muy común en los padres y sucede en todas las etapas de la vida de los hijos. Detrás de los padres sobreprotectores no hay mala voluntad, sino un deseo de mantener protegido a su hijo sin saber que eso no les hace ningún bien porque desarrollarán la seguridad en otras personas y no en ellos mismos.
PAPÁ ES MUY IMPORTANTE
Lo ideal es que el padre se involucre en la crianza y educación de los hijos no sólo como un padre proveedor, sino estando siempre a la par de la madre, en el crecimiento físico, psíquico y emocional de sus hijos.
El padre debe involucrarse en la crianza de los hijos desde que son concebidos, apoyando a la madre en todas las tareas, dando afecto y atención de calidad a los niños, estar atento, mimarlos, cuidarlos, escucharlos, darles tiempo y comprensión. 
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