La guerra de las galaxias, un mundo aparte
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La venganza de los Sith.
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NUEVA YORK /AP
Al igual que el rayo todopoderoso de la Estrella mortífera, La guerra de las galaxias ha ejercido una fuerza inexorable en la cultura popular.
Cuando se estrenó la primera película de la serie en el famoso Teatro Chino de Grauman en Hollywood el 25 de mayo de 1977, se formó una enorme hilera de personas que esperaban entrar, a pesar de que la peculiar cinta épica de ciencia ficción con influencia del budismo zen no había provocado grandes expectativas.
No podía creer lo que veía. La fila daba la vuelta a la manzana, recuerda Mark Hamill, que interpretó a Luke Skywalker en la primera trilogía.
El mismo George Lucas dijo recientemente en la convención anual de La Guerra de las galaxias que todo el fenómeno comenzó con los aficionados.
Ahora, el Tercer episodio: La venganza de los Sith redondea con esmero los antecedentes de Darth Vader, Luke Skywalker y el resto de los personajes.
TODA UNA CULTURA
La Guerra de las galaxias sigue siendo una experiencia cinematográfica singular que no sólo ha inspirado a las mujeres a pegarse rodetes en los costados de sus cabezas —a imitación de la princesa Leia— sino que modificó para siempre los negocios en Hollywood, en especial, el de los artículos promocionales.
Después que United Artists y Universal rechazaron el proyecto, Lucas terminó en la 20th Century Fox, que hizo la película a un costo de 11 millones de dólares.
LA MERCANCÍA PROMOCIONAL
Desde entonces, las primeras cinco cintas de La guerra de las galaxias han generado más de 3,400 millones de dólares en las taquillas de todo el mundo (en comparación, las tres películas de El señor de los anillos han recaudado unos 2,800 millones).
En las negociaciones, Lucas convenció a Fox de que le dieran los derechos de los artículos promocionales, que en aquella época no eran considerados como uno de los principales flujos de ingresos. Hasta ahora, Lucasfilm ha acumulado más de 9 mil millones de dólares por venta de mercancía promocional.
El acuerdo ha sido considerado como el equivalente en Hollywood a la venta de la isla de Manhattan a cambio de prácticamente nada, y aun resuena el ruido que hacen las cabezas de los ejecutivos al darse de topes en sus escritorios para lamentarse.
Pronto Warner Bros. se percató del potencial que ofrecían los artículos promocionales y adquirió DC Comics, propietaria de superhéroes como Batman y Supermán. Ahora, los juguetes y otras chucherías baratas son algo básico a tomar en cuenta antes de lanzar cualquier éxito de taquilla.
Creo que (La guerra de las galaxias) definitivamente es la fuerza más importante en la redefinición de las películas para niños y adolescentes, con todo el aparato tan sofisticado de productos a los que está vinculado, dice el historiador cinematográfico David Thomson, entre cuyos libros está el Nuevo diccionario biográfico de películas.
Antes de Jaws (Tiburón) en 1975 y luego La guerra de las galaxias, el verano solía ser la temporada baja de Hollywood, algo casi impensable actualmente. En la lista de películas para este verano están Batman: El inicio, Los cuatro fantásticos, La guerra de los mundos y Madagascar.

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