Arzobispo Brenes pide que oren por él
Anne Pérez Rivera nacionales@laprensa.com.ni
Cuando el nuevo Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, entró caminando a la Catedral Metropolitana de Managua, como símbolo de peregrinación, una cumbia religiosa interpretada por el Coro de Matagalpa comenzó a sonar por los altoparlantes.
El evento de posesión se desarrolló igual que hace treinta y cinco años, en abril de 1970, cuando el cardenal Miguel Obando y Bravo asumió el Arzobispado de Managua.
La actividad religiosa inició apenas algunos minutos después de las 10:00 de la mañana, hora en que estaba programada. Monseñor Brenes fue recibido en la puerta de la Catedral por el administrador diocesano de Managua, monseñor Jorge Solórzano, quien le ofreció el Crucifijo para que la besara, y luego le presentó el aspersorio con agua bendita, con el que se persignó y después bendijo a los devotos que lo acompañaban.
A continuación le dieron lectura a la Bula, letras apostólicas que son enviadas desde la Catedral de San Pedro, en Roma.
En ésta se especificaba que sin duda monseñor Brenes pedirá “luces de lo alto y las ayudas necesarias para que pueda prudente y fructuosamente gobernar a los fieles”.
El nuevo Arzobispo fue llevado entonces a la cátedra donde se sienta y toma posesión de la Arquidiócesis.
Después que miembros del clero saludaron a monseñor Brenes, los presbíteros y diáconos de la Arquidiócesis de Managua juraron fidelidad y obediencia al nuevo Arzobispo.
Las leyes eclesiásticas obligan a que se levante acta de la toma de posesión. Luego monseñor Brenes recibe el báculo de manos de monseñor Solórzano.
En su homilía, el nuevo Arzobispo de Managua dijo que su misión “no es algo para realizarlo solo, es algo que juntos tenemos que hacerlo, caminar juntos en una misma ruta (...) Les solicito que ofrezcan a diario sus oraciones por este humilde servidor”.
AGRADECE
“Desde 1970 hasta el día de hoy, hay una persona a quien el Señor puso en mi camino, y a la cual debo gran parte de mi vida como sacerdote y como obispo, y esa persona es Su Eminencia el cardenal Miguel Obando y Bravo”, dijo en su homilía el nuevo Arzobispo de Managua.
Durante la ceremonia, el cardenal Miguel Obando y Bravo estuvo sentado en una silla de alto espaldar, a la par del clero católico, ubicado a la derecha de donde se encontraban monseñor Brenes y resto de miembros de la Conferencia Episcopal.
A la derecha de la tarima, donde estaba ubicado todo el clero católico, también fueron ubicados los ministros y diputados; mientras que a la izquierda estaban sentados los familiares y amigos matagalpinos del nuevo Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes.

|