Arte s visuales: nuevos retos
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 | Los jóvenes relevos de la pintura y las artes plásticas nicaragüenses en escena, presentan sus propuestas, gustos y formas de ver el arte |
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Arnulfo Agüero
Los artistas Zenelia Roíz, Alicia Zamora, Chu Castro, Víctor M. Leiva y Suka, forman parte de la nueva generación de jóvenes, que destacan en la última década, como muestra del revelo del arte pictórico y visual del siglo XXI en Nicaragua.
ZAMORA: EN LAS MATRICES DEL GRABADO
Alicia Zamora Noguera (Jinotega, 1978). Socióloga, graduada en el 2000 con honores en la Universidad Centroamericana, UCA. Artista del grabado interiorista y social, colaboradora del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, MADC, de Costa Rica, y de revistas de arte emergente en ese mismo país. Últimamente se está aproximando a los proyectos del vídeo experimental.
Recibió clases de xilografía de maestros españoles, en la Casa de los Tres Mundos, Granada. Y en Honduras, el taller de gráfica Huellas, impartido por la artista Sila Chanto. Las obras gráficas de sus últimas muestras personales y colectivas, xilografías impresas en papel reciclado, telas tratadas con pintura comercial, o linóleos, discursan con belleza decorativa “acciones estéticas y críticas de la memoria individual y colectiva”, que relatan fragmentos de sus vivencias íntimas, y de la inseguridad ciudadana generadora de violencia y miedos.
Baste hacer un recorrido a sus tres muestras. Circografías —presentada en la Casa de Artefactoría en el 2000— exhibió 25 xilografías con sus matrices en madera y linóleo e impresiones sobre vidrio, papel y hojas de árbol, constituyendo una pequeña radiografía de su identidad poética y plástica. Su otra, de gran formato Pokegrafías, que abordó escenas de sus preocupaciones sociales, mostradas en Galería Añil, 2004. Radiografía del encierro, 25 grabados que diseñaron a una “Managua enrejada”, magnificando así la inseguridad ciudadana en que vivimos. Exhibida en Bologna, Italia. Y para el mes de junio va a exponer sus grabados en Honduras, en el Museo de Arte Contemporáneo. En resumen, diez años de su labor artística estará celebrando Zamora.
Las obras de esta grabadora persistente, (continuadora de Maria Gallo y el “negro”, Óscar Rodríguez), ha viajado por Nicaragua a los salones de bienales de grabado en Taipei y Puerto Rico, y el pasado año en la Trienal de Estampas en Pequeños Formatos de París donde alcanzó mención especial. Entre otros méritos públicos posee mención de honor en el concurso de pintura “Toribio Jerez” organizado por el Banco Central, septiembre, 2002. Segundo lugar en el Primer Certamen Nacional de Grabado, Casa de los Tres Mundos, Granada, Nicaragua, 1997.
Ha tenido una sistemática participación en seminarios y talleres teóricos y de vídeo promovidos por Teor/ética en Costa Rica, y el Instituto de Historia de la UCA. Ha colaborado con escritos sobre arte contemporáneo en revistas de Costa Rica como la Artmedia, Teor/ética, y la del MADC. Asimismo, fue en el 2003 curadora por Nicaragua del arte emergente joven “Habitart: kent explora espacios de arte contemporáneo en Centroamérica”. Dirigido a estudiantes de arte, diseño, arquitectura y comunicación. En este sentido, la cuestión de la identidad nacional enmarcada en este nuevo mundo globalizado que vivimos fue puesto en crisis.
Junto a Patricia Belli, ha venido promocionando la proyección de nuevos valores como Ernesto Salmerón, Valentina Bosio, Wilbert Carmona, Kenia Urbina, Óscar García, Óscar Rivas, Rodrigo Pacheles, entre otros, que han venido ejercitando el arte virtual, objetual montajes, ensamblajes la fotografía, vídeo e intervenciones en el paisaje urbano.
En el 2003 participó con Ernesto Salmerón en el 1er Concurso Centroamericano de Artistas Emergentes. También fue parte de Muestra de Vídeo Experimental del Ejército Videasta Latinoamericano (E.V.I.L), con un vídeo corto de un minuto que relataba, brevemente y con fina ironía, escenas de su vida. Sus últimas exploraciones alternativas para este año son sus variantes de la vídeocreación y arte digital, las cuales espera presentar en el Museo de Arte y Diseño, en Costa Rica.
CASTRO:MURALISMO Y MAGISTERIO
Jesús Antonio Castro Tapia, conocido como “Chu Castro”, está entre los más noveles pintores que se han destacado en el ejercicio de la exploración de la pintura mural y su magisterio por la expresión monumental. Profesor de arte desde 1988 y promotor incansable del arte infantil de gran formato, “Chu” es un natural de Rivas, nacido en 1971; pero desde 1979 vive en Nindirí, “su segunda patria indígena”, donde tiene establecido su propio taller de arte.
Su pasión por el arte del pintar lo lleva a ingresar en 1993 a la Escuela Nacional de Bellas Artes “Rodrigo Peñalba”. Luego tomó cursos de escenografía y museográfica. También recibió experiencias de muralismo con el maestro Felipe Castellanos Centurión en 1997 y teoría del arte con la doctora Bélgica Rodríguez. Posteriormente, pasa a formar parte de la brigada de muralismo que dirigió Reinaldo Hernández en los años 1999-2001. En este tiempo aprendió técnicas al fresco del maestro muralista, el italiano Mauricio Governatori.
Como profesor de arte ha estimulado el desarrollo del muralismo con participación comunitaria y de niños en el municipio de Nindirí y en capital. Por ejemplo, ha dirigido la ejecución de tres murales con jóvenes patrocinados por la Fundación Nakawe. Asimismo, dirigió tres más con el grupo de niños del Taller Sacuanjoche, el que fue exhibido por la Fundación Constelación en una muestra itinerante por Francia, en el 2000. Al año siguiente pintó, en el 2001, otro en el Colegio Mont Berkeley donde fue docente de artes plásticas hasta el 2003. El año pasado impartió cursos sobre litografía y cerámica, a jóvenes en Matagalpa y Nindirí.
Siempre preocupado por su formación intelectual, integró delegaciones de pasantía de arte por ciudades de Europa. Así viajó a los centros culturales e históricos de Italia, Roma, el Vaticano. Nápoles, Pompeya, Ravenna, Fermo y Venecia. Al igual que al Museo de Louvre, el de Arte Moderno “Georges Pompidou”, y el Museo del Prado, en España. Estos viajes le han permitido afianzar y acentuar en sus obras el rescate de nuestro acervo cultural mesoamericano, por lo que el simbolismo de los elementos míticos e indigenistas está impreso en sus obras, marcadamente figurativas y de volúmenes geométricos. Durante uno de estos viajes a Grotamare, Italia, 2003, participó con otros muralistas pintando el mural La paz en el mundo. Igualmente en colectivo, ha participado en la ejecución de murales como el 25 Aniversario del Terremoto de Managua, pintado con el mexicano Felipe Castellanos y otros jóvenes en 1977. Selva de cemento, de profunda crítica social al liberalismo y corrupción política, pintado con Reinaldo Hernández en un módulo de la Plaza Inter. El mural decorativo Los músicos, en la parte baja del mismo centro comercial.
Esto lo llevó a desarrollar el proyecto de muralismo independiente, pero con participación social de jóvenes y niños, lo cual ha dirigido con singular éxito. Uno de estos proyectos fue el de Nindirí embellecida a través de la pintura, mural pintado en el 2000. Y en los dos años siguientes realizó tres murales, bajo el proyecto Los jóvenes juntos con GTZ. Entre sus nuevos trabajos está pintar un mural, junto con el maestro Arnoldo Guillén, en las paredes del edificio del Fondo Social de Emergencia, FISE.
SUKA: EN BUSCA DEL TRASCENDENTALISMO
La necesidad de pintar y hacer algo “vital” es, quizás, la energía espiritual que lo guía para realizar sus nuevas propuestas pictóricas totalmente alejadas del mercado burgués y el arte preciosista. Luis Estrada (enero de 1982), es el nombre de nacimiento de este artista nicaragüense, que prefiere firmarse artísticamente como “Suka”, que en lengua sánscrita quiere decir felicidad trascendental.
Es a partir de estos criterios de búsqueda de alegría y vida trascendental, que sus pinturas alcanzan ese lenguaje de lo renovado. Imágenes que proyectan esa “fuerza de luz”, ese tono de explosividad colorística y creativa, a manera de síntesis conceptual. Podemos también apreciar que sus pinturas llevan ese misterio del placer y los juegos, propios de las filosofías místicas orientales. Suka es un nuevo pintor que ha iniciado la ruta de las exploraciones de temas místicos, pero abordados desde la contemporaneidad. Temas como Cielo estrellado, El beso, La Venus del lago, Energía cósmica o Libertad, entre otros, son los temas que tratan sus obras, donde el color monorrojo es el predominante en aplicaciones planas.
En su camino de abrir los ojos al mundo, Suka recibió conocimientos del maestro del arte clásico y del surrealismo, Alberto Ycaza. Este pintor era dado a las corrientes místicas cristianas y asiáticas. Suka también ha recibido experiencias técnicas del maestro Ricardo Morales. Asimismo, recibió cursos irregulares de arte alternativo con Patricia Belli. En sus exploraciones pictóricas ha venido ensayando diversas manifestaciones, que van desde el expresionismo e impresionismo, pasando por el arte abstracto, el pop y el arte naif. Él afirma que los ejes de sus pensamientos provienen de un discurso del inconsciente, el preludio, la acción espontánea y fragmentada. En este sentido, muchos de sus temas tienen una tendencia surrealista y onírica. A estos espacios les denomina “expresiones del los diversos mundos espirituales y cósmicos”. Suka ha participado en performances, en el Museo de Arte y Diseño de Costa Rica, pero con cantos mantras y platos amplificados. Entre sus nuevos proyectos para este 2005 está el que llamará Strip-tico, donde participarán con dibujos y pinturas, los también pintores, Ricardo Morales y Rafael Chamorro. En Nicaragua este pintor asiste al centro espiritual “Nicaragua Shiva Mandir”, que dirige el místico Shankara Achuaria Swami. Viajar a la India, es parte de su soñada peregrinación, según él, para perfeccionar su arte de síntesis mística y trascendental.
LEIVA: GEOMETRÍAS Y FORMAS ESPONTÁNEAS
Víctor M. Leiva Ramírez, nacido en Managua el 23 de junio de 1978. Es hijo del cantautor y pionero del son nica que lleva su mismo nombre. De éste nuevo pintor de formación ecléctica podemos afirmar que su vocación no es la música sino la ruta de las artes plásticas contemporáneas, capitalizada y renovada a su manera en la senda de la abstracción figurativa, ritual ancestral y de protesta social.
Para el maestro Hugo Palma-Ibarra, la obra de Víctor “es experimental, de acción instintiva y cuasi-grotesca; pasional y sensitiva; abandonada del rigor académico”. Dos años estudia en la Escuela Nacional de Artes “Rodrigo Peñalba”, lo elemental del dibujo, pintura y teoría del arte. Sin embargo, completa su formación cultural con talleres de promoción artística, cerámica precolombina y guía turístico. Aun así, le gusta definirse como un autodidacta. En los últimos cinco años ha preparado y montado sus tres primeras exposiciones personales. Una de las más destacadas es la denominada Colisión, presentada en Galería Añil en 2004. De ella, el curador Luis Morales Alonso afirma que “sus óleos encierran un mundo de pruebas y ensayos vitales de fuerza creadora, que impone caminos renovadores, propios de su juventud”. Actualmente está preparando su segunda parte, Libertad, la que posiblemente exhiba en el Banco Central.
De su estilo de pintar poco ortodoxo, hemos podido apreciar que no recurre para trabajar sus obras al lienzo trabajado, canva, y caballete tradicional. Sus “lienzos” son parte de desechos de pantalones, camisas, telas rústicas y lo que encuentre, los que en la mayoría de veces son trabajados en el suelo y, en ocasiones, en la mesa de dibujo. Algo así un poco al “estilo anarquista” de Raúl Marín, al que hemos visto trabajando sus cuadros hasta en las calles de la capital. Cosa que Víctor aún no ha hecho, pero de su iniciativa podemos esperar más dado su juventud, talento creativo y energía. Pero regresando a su mundo de la abstracción figurativa, el mezclar colores, diseñar caprichosas composiciones hasta llegar a construir un mundo de formas geométricas que aluden al misterio y la protesta, es parte de esa agenda pictórica que plantea su lenguaje estético y crítico. Por ejemplo, vemos en muchas de sus obras que las manos en alto de “arriba clase trabajadora, no a la explotación y al desempleo”, es simbolizado por tenedores. Asimismo, otro de sus elementos recurrentes son los ojos de formas geométricas ancestrales, los que ha venido dibujando y pintado desde su infancia. También el manejo de círculos. Todos estos elementos aluden a ese encanto y misterio que encierran estas formas recurrentes.
Como docente experimental, ha impartido clases de pintura a jóvenes en la Fundación “Nicaragua Mía” y, en la actualidad, en el centro de arte y cultura “Pierre Marie Curie”. Su otra labor ha sido la de guía turístico y promotor cultural. Pero es en la pintura donde ha sobresalido, tanto en certámenes nacionales como exposiciones personales. Obtuvo un primer lugar en pintura, en el concurso de la Universidad Centroamericana en el 2000. Un segundo lugar en pintura joven le fue otorgado por el Banco Nicaragüense, Banic, al igual que una mención de honor por parte de la Alianza Francesa. Como pintor ha participado en exposiciones colectivas en San Francisco, California y en Miami. En galería Códice, Josefina, Epicentro, Galería de Alianza Francesa y en la Universidad Centroamericana (UCA) en el 2000. Años antes en la Galería Arte Joven del Centro Cultural Managua y en 1998 en la Escuela Nacional de Artes “Rodrigo Peñalba”.
ROÍZ: EN LOS CAMINOS DE ANDY WAROL
Zenelia Beatriz Roíz Sotomayor, 1972. Artista experimental de la pintura, el diseño, la foto y el vídeo. Gusta de expresarse de diferentes maneras utilizando medios pictóricos y técnicos, los que combina para apropiarse de su propio lenguaje, por lo que ver por separados sus trabajos sería un error de apreciación artística.
Sin ambages nos confiesa que sigue los caminos de la carrera de Andy Warol pintor y cineasta estadounidense, líder del movimiento Pop Art.
Para recordar Warol en los años sesenta llamó la atención por sus exposiciones de imágenes como Lata de sopa Campbell, Botellas de Coca-Cola verdes, o la de estrellas famosas como Marilyn Monroe.
Zenelia montó su primer exposición en galería Códice en el 2000, la que tituló Personajes del siglo XX. Entre ellos estaban la princesa Diana, John Lennon, Elvis Presley, Darío, Sandino, Hitler, el Che Guevara, Charles Chaplin y Cantinflas, etc.
Su siguiente muestra varió un poco. A esta a llamó: La flor más linda de mí querer, en conmemoración del Día Internacional del Medio Ambiente. Maricela Kauffman, su presentadora, valoró que en esta ocasión Zenelia se apropió del acrílico y acuarela, y de la técnica del chorreado la que aplicó en sus obras con grandes brochas; usó peines para el efecto esgrafiado (rayar en surcos las texturas), así como rodillos y espátulas.
Su última muestra pictórica del 2003 en las mismas salas de Códice la tituló: Ángeles del agua. Esta muestra de acuarelas y mosaicos (con mármol, vidrio, metales y desechos), constituye una protesta personal, afirma Roíz, porque los caballitos de mar actualmente se encuentran en peligro de extinción.
Asimismo, ha realizado diseños a cantautores nacionales y se ha desempeñado como animadora de efectos especiales en el canal 2. Y hablando de imágenes visuales, participó recientemente en la muestra de vídeo experimental del Ejército Videasta Latinoamericano, E.V.I.L.
Entre sus nuevos proyectos, está el explorar el tema de la virginidad y los desnudos, haciendo uso de piercing, fotografías, pintura y vídeos. “La idea es expresar de diferentes maneras el concepto”, reafirma esta devota de Andy Warold. 
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