JUEVES 19 DE MAYO DEL 2005 / EDICION No. 23814 / ACTUALIZADA 03:00 am





EL HUMOR DE




En letra pequeña

Foto  

 

Fabián Medina
fabian-medina @laprensa.com.ni

CREDIBILIDAD

La credibilidad de un medio de comunicación no se mide por las equivocaciones que puede cometer sino principalmente por la capacidad que tenga de asumir sus errores y hacer las correcciones que correspondan según su propio código de ética, y según las normas internacionales que rigen este oficio. O sea, yo le creo más a aquél que se equivoca pero luego, cuando se percata de su error, me avisa que la información estaba equivocada, que a aquél que equivocándose insiste en tener la razón o se hace el loco, sin darme la posibilidad de saber si la información que recibí era falsa o verdadera.



ERRORES

Antes de que LA PRENSA reconociera su error con la famosa “lista negra” muchos periódicos se equivocaron muchas veces. Hace algunos años, un diario publicó una autoentrevista de su director, firmada engañosamente con otro nombre, y sólo se conoció el embuste cuando otros periodistas denunciaron el hecho. Más recientemente, un periódico publicó en su noticia principal de portada fotografías sacadas de una página web porno, donde modelos mujeres vestidas a la usanza árabe copulaban con modelos varones vestidos de marines. El diario atribuyó erróneamente las fotografías a las imágenes que para ese tiempo se conocían sobre las torturas de la prisión de Abu Ghraib, en Irak. Nunca hubo un reconocimiento público del error a pesar de lo grave y ofensivo que resultó la equivocación.



MALA INTENCIÓN

Lectores y periodistas conocemos cuándo una información falsa se introduce a sabiendas, y cuándo eso sucede porque no se establecieron los controles que un medio serio debe poseer para asegurarse de que la información que sirven a sus lectores es veraz. Los más importantes periódicos del mundo se han equivocado en más de alguna vez. Tampoco se trata de celebrar lo errores. No. Lo importante es diferenciar los medios que los reconocen y aquéllos que tiran una cortina de humo sobre ellos para que el lector nunca sepa si fue verdad o mentira lo que le dijeron.



EXPERTOS

Los periodistas nicaragüenses deberíamos tomar mucho más cuidado que los periodistas de cualquier otro país para asegurarnos sobre la veracidad de la información que nos hacen llegar, por una sencilla razón: aquí hay mucho malandrín especializado en inteligencia y contrainteligencia, expertos en la propalación de mentiras y rumores. Es sabido que la CIA entrenó a miembros de la Resistencia en estas artes, y del lado sandinista, sabemos que la Seguridad del Estado permanece casi intacta.



TRATO DIFERENCIADO

El magistrado Manuel Martínez consideró una grosería que funcionarios norteamericanos hayan interrogado y regresado a su colega Guillermo Selva y pedía a Estados Unidos que con ellos tuviese un trato diferenciado al resto de los mortales. O sea, no pide por todos los nicaragüenses, sino por ellos. Un trato diferenciado, dice. Es cuestión de puntos de vista, magistrado, porque a mi criterio les están dando el trato que se merecen. El trato diferenciado que pide, pues.



PÉGUELE A BOLAÑOS

Ya se ha hecho costumbre que arnoldistas y orteguistas se quiten el estrés y sus enojos pegándole al Bolaños que tienen amarrado en la Presidencia. Sube el petróleo. ¿De quién es la culpa? No sabemos, pero por todo y todo démosle una sopapeada a Bolaños. Estados Unidos les quita la visa, y en vez de enseñarle los dientes al gigante forzudo que los ha humillado, deciden nuevamente apalear al pobre señor que han hallado chiche. ¡Qué valientes!
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

A la espera del milagro

Cambios: ¿el shock del futuro?

La vivienda eficiente

En letra pequeña