Más denuncias contra secta Pare de Sufrir
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En León vendían “té de la sanidad” que preparaban con monte local |
José Adán Silva nacionales@laprensa.com.ni
Perdió su lancha, el sustento económico de su familia y el fin del sufrimiento no llegó. Por el contrario, se duplicó ante la ausencia de lo que había sido su herramienta de trabajo.
Ésta es la historia de un humilde pescador de Poneloya quien, buscando poner fin a sus penurias terrenales, terminó en las garras de la secta brasileña Pare de Sufrir y en la más completa desgracia económica.
José Manuel Morales, ahora marinero sin lancha de Poneloya, León, llegó agobiado por la crisis económica y problemas familiares, a buscar orientación espiritual a un templo que los brasileños alquilan donde fue el Cine Román, supuestamente administrado por un brasileño que se hace llamar pastor Cléber.
Asistió ahí por dos años. “En una de las famosas campañas me dijeron que mi petición la llevarían a Israel, a la Hoguera Santa, y que mis problemas serían resueltos a cambio de sacrificar cinco mil córdobas y que tenía 15 días para entregarlos. Y yo por resolver el problema vendí mi motor de lancha, único sustento de mi familia y entregué el dinero un domingo que se cerró la campaña. Hasta la fecha, no he tenido ninguna respuesta. Fui engañado”, insiste.
Dice que ahí conoció que el pastor Cléber mandaba a los obreros del templo a conseguir la planta de dormilona y hojas de naranja agria para elaborar “un té de sanidad”.
Supuestamente los obreros son habitantes del reparto Héroes y Mártires de Zaragoza y consiguen las plantas en las riberas del río El Pochote y en los potreros del Fortín de Acosasco. Luego el té lo regalan a los fieles a quienes le piden depositen en un sobre un billete de cien córdobas por cada miembro de la familia.

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