Barrios anegados
Wilder Pérez R. nacionales@laprensa.com.ni
Nueve barrios parcialmente anegados de agua en Managua y ocho familias refugiadas en Jinotepe, fueron las secuelas de las primeras lluvias del invierno, que entró adelantado este año.
Aunque estas cifras eran muy superiores la noche del sábado, las instituciones que componen el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), contabilizaron únicamente los sitios inundados hasta la mañana de ayer, horas después que terminó el aguaje.
Los barrios capitalinos que resultaron inundados en sus partes más bajas fueron, Batahola Norte, Villa Reconciliación Sur, Hugo Chávez, El Laberinto, Carlos Núñez, Unidad de Propósitos, Miguel Gutiérrez, Santa Ana Sur y Los Pescadores. Mientras que en Jinotepe los evacuados fueron del barrio La Competencia.
En Managua, los más complicados fueron Villa Reconciliación Sur y El Laberinto, puesto que aún en horas del mediodía, el agua le llegaba a los tobillos a sus ocupantes. Entre ambos se calcularon más de 40 casas afectadas.
LA PREOCUPACIÓN
“El gran problema es que, en la medida que las personas se expongan a la amenaza, aumenta su vulnerabilidad, es algo de nunca acabar”, comentó Cristóbal Sequeira, presidente ejecutivo del Sinapred.
Las instituciones coinciden en que las afectaciones se dieron en lugares donde nunca debió construirse una casa, pero que se trata de asentamientos humanos espontáneos.
Por su parte el teniente coronel Rogelio Flores explicó que “las casas afectadas están en áreas por donde cruzan las corrientes, y de continuar lloviendo, van a ser mayormente afectadas”.
BASURA, EL PROBLEMA
Roberto Bermúdez, delegado del Distrito Seis de Managua, donde se encuentran los barrios más afectados, señaló que las anegaciones se dieron, primero, por la mala ubicación de los asentamientos, y luego, por el exceso de basura que tiran los pobladores.
“Lo que sucedió en el Hugo Chávez fue por basura que todavía había en los cauces, desde que la Alcaldía terminó la limpieza de los cauces, hasta esta parte, ya había basura acumulada que taqueó las alcantarillas”, comentó Bermúdez.
ESPERANZA Y TEMOR
Debido a que estas lluvias ya arrastraron la suciedad que había en los cauces, los miembros del Sinapred consideraron que es difícil que otra lluvia provoque estragos mayores a los causados.
Sequeira se mostró optimista porque los puntos críticos en Managua pasaron de 270 a 144 en los últimos dos años, pero aceptó estar temeroso de algo peor, porque el Fondo Nacional de Emergencias se gastó en atacar el rotavirus.
Por lo pronto, las instituciones se mantienen monitoreando el peligro de cada uno de los barrios más vulnerables, y la Alcaldía ya empezó a buscar el traslado de algunas de las familias más afectadas en el Distrito Seis de Managua.
MICROPRESA AFECTADA
La construcción de la micropresa al sur del cráter de Tiscapa, para proteger de desechos sólidos la laguna del mismo nombre, sufrirá un retraso de dos días luego que las obras fueran interrumpidas por la entrada anticipada del invierno.
"Falta el 30 por ciento para terminar, pero eso incluye desviar uno de los cauces que le llegan a la laguna, y conectarlo a la micropresa, esto va a afectar el programa de ejecución; si no siguen las lluvias, calculamos un retraso de dos días", mencionó Reinaldo Vargas, ingeniero a cargo de la obra.
A pesar de eso, el ingeniero aseguró que los constructores ya estaban preparados para una eventual sorpresa de la temporada lluviosa, debido a que hubo lloviznas previas a la presente temporada.
Eso implicó romper y ampliar el paso de los cauces Jocote Dulce y Los Duartes, antes de llegar a la micropresa, y además extender su desembocadura en la micropresa, indicó Vargas.
”Lo estábamos previendo, por eso hicimos ese trabajo, el propósito es que el agua pase de los cauces directo al embalse, para evitar que llegue directo a la laguna de Tiscapa; esa es la misión y la logramos, el retraso no va a perjudicar el objetivo", aseguró el ingeniero.
ALERTA VERDE
Sara Moraga, directora de Epidemiología del Silais Managua, dijo que decretaron una “alerta verde” por las lluvias del fin de semana y que reabastecieron los centros de salud con medicinas para tratar el dengue y la malaria. Mientras, el Ineter anunció que las lluvias seguirán en las próximas 24 horas, por la llegada de la onda tropical número tres.
PIDEN FLEXIBILIDAD A DIRECTORES
El presente año escolar es probablemente uno de los más accidentados. Primero debió superar una huelga magisterial, luego una de transporte y ahora los estudiantes tratan de llegar a las aulas bajo la lluvia.
Violeta Malespín, directora general de Educación, dijo que a diferencia de las huelgas, al menos el invierno ya se esperaba, por lo que pidió flexibilidad a los directores y profesores de los colegios.
“Ese buen invierno significa que las primeras lluvias van a ser fuertes. Los centros deben estar listos para entender que se debe tener flexibilidad, que los niños lleguen un poco más tarde y si dejan de asistir hay que ubicar el lugar de origen de donde vienen los estudiantes, para determinar si faltaron por causa de las lluvias”, explicó Malespín.
Añadió que por información del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) ya se manejaba que vendría un copioso invierno, pero esperan que las lluvias se vayan regulando.
De acuerdo con la Directora General de Educación, aún no hay problemas con el desarrollo del año escolar.
“Los inviernos son todos los años, ya los directores saben que tenemos que flexibilizar (el horario) en estas épocas lluviosas y no creo que se den situaciones anormales”, dijo Malespín.
Sin embargo, el MECD espera los reportes de los departamentos, para determinar si es necesario orientar medidas a nivel central, ya que hasta ahora cada centro está tomando sus decisiones a lo interno. (Arlen Pérez)
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