Protestas paralizan La Paz
 |
|
|
|
Las marchas de diversos sectores convulsionaron ayer a la capital boliviana.
|
|
AP
LA PAZ.- Decenas de miles de personas paralizaron ayer el centro de La Paz al marchar en contra del Gobierno y del Congreso a los que les exigieron la nacionalización de la explotación de los hidrocarburos, mientras otros grupos bloquearon dos importantes rutas.
Los manifestantes intentaron ingresar a la plaza Murillo, sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo, pero la policía lo impidió sin que se hubieran registrado incidentes. De todos modos, la fuerza instruyó el desalojo del Congreso ante el posible rebasamiento del resguardo policial.
El comandante de la policía, general David Aramayo, confirmó que no se registraron incidentes de consideración, aunque sí fueron detenidas algunas personas, algún ebrio.
PACTO POR LA DIGNIDAD
Las marchas fueron protagonizadas por miembros de la Federación de Juntas Vecinales y de la Central Obrera Regional de la vecina ciudad de El Alto y del partido Movimiento al Socialismo (MAS), fuerzas que han firmado un Pacto por la Dignidad y la Soberanía.
Muchos de los marchistas reclamaron la renuncia del presidente Carlos Mesa y el cierre del Congreso, al calificar al mandatario y a los legisladores de traidores, porque se oponen mayoritariamente a la nacionalización de los hidrocarburos.
Por otra parte, agrupaciones de indígenas, campesinos y mineros, algunas vinculadas al MAS, iniciaron el lunes el bloqueo de la carreteras La Paz-Oruro y Oruro-Cochabamba, dos de las más importantes del país.
Los manifestantes, decenas de los cuales iniciaron una marcha desde Caracollo —190 kilómetros al sur de La Paz— hacia esta capital reclaman también la nacionalización y la atención a otros requerimientos sectoriales.
LEY SIN NACIONALIZACIÓN
En tanto, varios de los partidos más importantes y la empresa privada pidieron a Mesa la inmediata promulgación del proyecto de Ley de Hidrocarburos aprobada por el Congreso el 6 de mayo, que no contempla la nacionalización, pero sí la creación de un impuesto a la producción de carburantes del 32 por ciento.
El presidente de los empresarios, Roberto Mustafá, acusó a Mesa de haber dado pie al crecimiento del movimiento pro nacionalización al no promulgar la ley inmediatamente y dejar pasar los días sin tomar una decisión.
Mesa había convocado el 10 de mayo a un encuentro multisectorial para analizar la ley aprobada por el Congreso, hacia la que dijo tener una observación conceptual. Pero el rechazo del Legislativo a asistir a la reunión obligó al presidente a cancelarla.
Manifestantes piden la renuncia del presidente Carlos Mesa y el cierre del Congreso
Exigen nacionalización de la explotación de los hidrocarburos, pero los empresarios no respaldan medida
POSICIÓN CONTRADICTORIA
La posición del MAS parece contradictoria. Por un lado insiste en que se incrementen las regalías del 18 al 50%.
Por otro,el líder del MAS Evo Morales sostiene que Mesa no tiene pantalones porque no ha ordenado la toma física de los campos petroleros,amparado en un fallo del Tribunal Constitu-
cional que supuestamente declara ilegales los contratos con las transnacionales. El tema está en debate.
El dirigente también exige la nacionalización, la recuperación de los hidrocarburos, pero al mismo tiempo señala en que eso no implica la expulsión de las petroleras.
En tanto,la Central Obrera Boliviana,las juntas vecinales y los sindicatos de El Alto, con los que el MAS mantiene una alianza, exigen la nacionalización, entendida ésta como la confiscación de los bienes de las petroleras y su expulsión del país.
MESA NO ESTÁ DE ACUERDO
El presidente Carlos Mesa no está de acuerdo básicamente con dos aspectos de la ley: con que se obligue a las empresas petroleras a cambiar sus contratos y adecuarlos a la nueva norma de forma obligatoria y no concertada, y con que el impuesto del 32 por ciento no sea acreditable, es decir, deducible de otros.

|