Nuevo Obispo en Jinotega
Silvia González Siles y Luis Eduardo Martínez M.
La Diócesis de Jinotega tiene nuevo obispo. Ayer el Vaticano oficializó el nombramiento del sacerdote Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, de 57 años y párroco de San Rafael del Norte, como sucesor del obispo Pedro Lisímaco de Jesús Vílchez Vílchez, quien había renunciado al cargo por razones de edad.
De acuerdo con el boletín de prensa del Vaticano, el nombramiento de fray Enrique Herrera, a como se conoce al nuevo obispo, se dio luego que el Papa Benedicto XVI aceptara la renuncia de monseñor Vílchez.
14 AÑOS AL FRENTE
El obispo Vílchez había renunciado a su gobierno pastoral en la Diócesis de Jinotega por razones de edad, según el canon 401 del Código de Derecho Canónico. Estuvo al frente de la Diócesis jinotegana desde el 30 de abril de 1991.
Aún conmocionado por la noticia de su nombramiento, con lágrimas en sus ojos, el fray Enrique Herrera tenía tres meses de haber asumido la Iglesia del municipio de San Rafael del Norte como párroco general.
Sin embargo, desde hace siete meses se rumoraba en la ciudad que el sucesor de monseñor Vílchez como obispo, sería un fraile cuyo nombre se desconocía. Según supo LA PRENSA, fue hasta hace una semana que el Nuncio Apostólico, Jean-Paul Gobel, le preguntó si aceptaba o no este nuevo reto, a lo que él no se negó, según relató el nuevo obispo.
SE OPONE A HACER POLÍTICA
En sus primeras declaraciones a LA PRENSA, monseñor Herrera dijo que fue por el padre Odorico D’Andrea que él ingresó al sacerdocio a la Orden Franciscana Menor (OFM), por ello asegura que continuará con el legado de este sacerdote de origen italiano a quienes los jinoteganos, y principalmente los de San Rafael del Norte, piden al Vaticano su canonización.
El nuevo obispo dice que no se opone a las tradiciones del pueblo católico de Jinotega, porque éstas tienen su valor. “Pero a éstas también hay que llevarlas de la mano de la evangelización para encontrarnos con Jesús porque hay gran parte de la nueva generación que no encaja en esto. Hay que atender tanto a los mayores que han crecido en estas tradiciones, como a la nueva generación”, dijo monseñor Herrera a LA PRENSA.
Sobre la política, el nuevo obispo de Jinotega fue muy claro. “(La política) es parte de la evangelización el desarrollo social, hay que colaborar con las instituciones animándolas, pero alejados de las cuestiones partidarias, ya que creo que no es conveniente inmiscuirse en política. Considero que se debe ser prudente porque todo tiene su límite”, agregó monseñor Herrera.
“Dentro de la Iglesia Católica hay que evitar caer en partidismo porque eso es lo malo, porque la política en general es el desarrollo, pero el partidismo es el que hace mal a uno y le hace mal al pueblo”, sentenció monseñor Herrera.
JINOTEGA SORPRENDIDA
A pesar que la noticia del nombramiento no tomó por sorpresa a los franciscanos, para los ciudadanos de Jinotega fue todo lo contrario y desde ya las personas comenzaron a darle su apoyo al nuevo pastor de la feligresía católica de este departamento, ante comentarios negativos que se hicieron en su contra.
Teresa Altamirano, presidenta de la Cámara de Comercio de Jinotega, dijo que no existía inconformidad entre los jinoteganos por el nombramiento de Herrera. “Que hayan nombrado a uno de sandalia, eso no es ningún problema. La Iglesia (Católica) debe ser variante y dar oportunidad a buenas personas como el fraile Herrera que viste de sandalia y cotona”, dijo.
También para María Eliza Pineda Zeledón tampoco hay inconformidad con el nombramiento de Herrera. Ella es miembro de la Asociación Padre Odorico D’Andrea.
“La gente está alegrísima. A mí me consta que lo han llamado para felicitarlo”, afirmó la señora Pineda.
Entre los que se acercaron a monseñor Herrera para felicitarlo, está el jefe de la Policía de Jinotega, comisionado mayor Carlos Espinoza; gerentes de los bancos en Jinotega, ganaderos y productores, además de empresarios.
SUS ORÍGENES
El padre Carlos Enrique Herrera Gutiérrez nació en Managua el 21 de diciembre de 1948 y, en 1973, ingresó a la Orden Franciscana Menor (OFM). Estudió filosofía y teología en Guatemala y realizó cursos de especialización en pastoral familiar y teología en Bogotá, Colombia.
Fue ordenado sacerdote en Matagalpa en 1982 y luego fue párroco de una iglesia en Managua. En su trayectoria cuenta haber sido director de colegios católicos en Juigalpa, Chontales, y Matagalpa.
En la Diócesis de Matagalpa estuvo al frente de las parroquias de Darío e Inmaculado Corazón de María, ésta última con sede en la Iglesia San José.
Antes de ser trasladado como párroco a San Rafael del Norte, había ejercido el cargo de Vicario General de la Diócesis de Matagalpa, durante el episcopado de monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano, recientemente designado como el nuevo Arzobispo de Managua.
“SE LO HA GANADO”
A juicio del franciscano Antonino Baccaro, el nombramiento del fraile Enrique Herrera como nuevo Obispo de Jinotega es merecido porque es una persona honesta, sencilla y muy esforzada. “Esta noticia es maravillosa porque este hombre se lo ha ganado, siendo diocesano fue escogido como vicario por su buena calidad, de buen carácter, cordialidad y capacidad”, dijo.

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