Entrevista - Rufo Centeno: Productor de uvas
“Atrapado” por las uvas
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Rufo Centeno hace cinco años decidió probar suerte en la producción de uvas, el esfuerzo está dando buenos resultados al punto que ha decidido expandirse y convertir la uva en una fruta de exportación y de mayor consumo nacional |
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Emiliano Chamorro
Cuando Rufo Centeno decidió aventurarse a sembrar uvas jamás se imaginó que tendría tanto éxito a nivel nacional e internacional. Ahora su visión es seguir creciendo en ese campo hasta convertir la uva en una fruta de consumo nacional.
Es un enamorado de su trabajo, donde cada día lo ve como un reto para dar lo mejor, en calidad y excelencia. Vive en el municipio esteliano de Condega, donde hace cinco años dejó de cosechar tomate para dedicarse a probar suerte en la producción de uvas, una fruta que aún no se producía en nuestras tierras, pero que está mostrando desarrollo en la zona norte del país.
Se considera el primer productor de uvas en Nicaragua. Afirma que cuando inició el proyecto de la uva solamente era parte de una “alternativa de sobrevivencia” sin embargo sostiene que está “enamorado” de las uvas.
“Sinceramente esto de la uva me tiene atrapado, pero también a mi familia porque todos estamos unidos en este proyecto. Ahora bien, la gente que la ha probado, o sea, los consumidores aseguran que la uva está excelente”, sostiene orgulloso el productor.
Inició su proyecto de siembra de uvas hace cinco años con 200 plantas en la finca de su esposa Luisa González, ubicada en la comunidad Los Cerritos, municipio de Condega.
En la actualidad, Rufo Centeno tiene 2,800 plantas, en una extensión de cuatro manzanas y media, sin embargo lo más importante de este esfuerzo es que otros productores de la zona de Condega, 20 en total, se han unido al esfuerzo de la producción de uvas en la zona.
“Para mí es una uva de excelente calidad, principalmente porque es una uva fresca que usted la puede consumir de la plantación al consumo directo, no es una uva que primero pasa por refrigeración. Además porque es una uva con más productos orgánicos que químicos, porque los productos químicos son dañinos para la salud”, expresó.
¿Usted es el primer productor de uvas en Nicaragua?
Hubo un intento de algunos productores en los años noventa, pero se perdió. En esta nueva etapa del año 2,000 prácticamente quien inició con el cultivo he sido yo.
¿Cómo ha sido la experiencia de emprender un proyecto como el de la uva, una fruta que no es tradicional en nuestras tierras?
La experiencia es satisfactoria, ya miramos nosotros la uva en las calles. Estamos seguros que tenemos que mejorar algunas cosas, pero no es difícil hacerlo y nuestros esfuerzos están enfocados en mejorar y aumentar poco a poco la producción y la calidad de la uva.
¿Realmente hay éxito en la producción de uva? ¿Como lo valora? ¿Es rentable?
Bueno, el costo de producción de la uva es costoso. Estamos claros que estamos recuperando nuestra inversión, pero todavía nosotros no podemos decir que es completamente rentable. Prácticamente podemos decir que estamos en un período de validación comercial del cultivo y para eso tomaremos en cuenta a todo el grupo de productores. Tendremos que recorrer dos años más para decir si realmente el cultivo es rentable. Pero si te aseguro que la uva es más rentable que sembrar tomate.
¿Cómo han calificado la uva nicaragüense los catadores?
Bueno, debemos mejorar un poco más. Nuestra tecnología no tiene que pedir nada a otros países, porque incluso, hemos tenido el apoyo voluntario del doctor Pedro Corzo, el mayor productor de uvas de Venezuela. Su especialidad es la viticultura y ha venido a Nicaragua a apoyarnos a todos los productores de uva. El doctor Corzo calificó nuestra uva como excelente.
¿La calidad de la uva nicaragüense es exportable?
Sí, en diciembre tres productores de la cooperativa hicimos una prueba de mercado a Costa Rica y la vendimos sin ningún problema.
¿El consumidor nacional cómo valora la uva que se produce en el país?
El consumidor nacional la está valorando bien, sobre todo porque tiene un precio más accesible que la extranjera. Pero lo más importante es que nuestros consumidores dicen que nuestra uva tiene calidad y eso a uno le da más ánimo de seguir adelante.
¿Cuáles son sus prioridades como productor?
Parte de mis prioridades son también prioridades de otros productores, por ejemplo mejorar el empaque de comercialización de la uva. Otra prioridad es la instalación de pozos artesianos que son caros. Ojalá salga un organismo por allí que nos pueda financiar los pozos. Otra prioridad nuestra es expandirnos en producción y calidad.
¿Son altos los costos de producción de la uva?
Los costos de producción de la uva son altos y es por esa razón que sembrar uva no es accesible a todo productor. Los costos andan entre nueve y diez mil dólares la manzana. Nosotros nos montamos en este barco porque realmente recibimos apoyo de Auxilio Mundial y Pueblos en Acción Comunitaria que nos han estado ayudando con créditos accesibles.
¿Tiene sus riesgos la producción de uvas?
Evidentemente que sí, además de los huracanes, a la uva la afectan las plagas y cambios de temperatura.
¿Le satisface ser el primer productor de uvas de Nicaragua?
Claro que sí. Sin embargo, el inicio fue duro, incluso, hubo gente que se reía porque no creían que íbamos a llegar a producir. Estuve a punto de colgar los guantes, pero no fue así. Aquí estamos y seguimos adelante produciendo nuestra uva.
¿Los productores de uvas están recibiendo apoyo del Gobierno?
No, definitivamente que no, aunque sí estamos haciendo algunos contactos. En Nicaragua hay mucha politiquería. Si en Nicaragua se apoyara la agricultura sería el país más rico de Centroamérica. Es doloroso ver a nuestros compatriotas cómo emigran hacia otros países en busca de trabajo, teniendo aquí tantas riquezas, pero no hay apoyo.
¿Cuántos empleos se están generando?
Entre todos los productores generamos más de cien empleos. Uno de los muchachos que nos vende la uva en la calle, por ponerte un ejemplo; sólo el 24 de diciembre se ganó 500 córdobas y en época de cosecha se ganan 300 córdobas diarios, o sea cualquiera de esos muchachos gana más que un trabajador del Estado.
¿Después que casi cuelga los guantes, qué piensa del éxito que ha tenido?
Bueno estamos comenzando, pero claro el éxito se está comenzando a ver. Estamos visionando extendernos con el cultivo para buscar en la extensión del cultivo la verdadera rentabilidad.
Además de producir la uva, nos hemos enterado que ha diversificado sus funciones y que se ha convertido en un experto del tema...Sí, vendo planta y también ofrezco asesoría sobre el manejo técnico a quien me compre la planta. Hay organismos que a mí me han comprado plantas, pero no quieren comprar la asistencia técnica, entonces no se puede triunfar así.
¿Cómo valora dentro de unos dos o tres años la producción de la uva, habrá auge?
El problema no es producir ahora, es la comercialización ahora. En dos o tres años yo no podría valorar la situación económica de Nicaragua porque de ahí depende; o sea aunque nosotros bajemos el precio en el mercado tiene que ver con el poder adquisitivo del consumidor.
¿Qué satisfacción le ha dejado ser el primer productor de uvas en Nicaragua?
Para mí esto es un sueño que aún no sé cuándo voy a despertar. Es algo increíble. Iniciamos con pocos recursos, pero lo vamos haciendo. Vamos caminando suave, con dificultad, pero vamos caminando. El mayor apoyo en este proyecto ha sido el de mi familia. Estamos aferrados en esto de la uva y estamos aferrados en busca del éxito.
EXPERTO DE LA VID
Rufo Centeno es ingeniero agrónomo, tiene un postgrado en Viticultura y Neología Tropical realizado en España.Ha realizado cursos en Maracaibo, Venezuela, sobre Viticultura y Neología.
Es miembro de la Sociedad Internacional de Viticultura y Neología Tropical.
También es el presidente de la Cooperativa de Viticultura de Nicaragua (Covinic). Por otro lado, Centeno es quien asesora a todos los productores de uva del país.
Las zonas donde se produce uva actualmente son: Condega, Totogalpa, Palacagüina, Somoto y Pueblo Nuevo.
Alrededor de 20 manzanas de las variedades que se cultivan en el norte son las de mesa, conocidas como la Italia de color negro, la Michelle Paliere, y la Californiana de color rojo, y son las que más se adaptan al clima de esta zona.
Además de la producción de uvas, Rufo Centeno está cultivando plantas injertadas para venderlas a otros productores con la debida asesoría técnica.
Centeno y su esposa Luisa González también se están dedicando a procesar vino de uva, el que ha sido bien calificado por catadores españoles, sin embargo piensan ampliar el mercado del vino para este año ofreciendo calidad al consumidor.
Dedicado a la familia y a las uvas
El ambiente familiar que se vive en el hogar de Rufo Centeno, en Condega, es de fraternidad. Siempre está alegre al lado de sus cinco hijos, dos varones y tres mujeres, y su esposa Luisa González de Centeno. De ella cuenta que ha sido una especie de “bendición en todo los proyectos que hemos emprendido”.
“Sin esta mujer no sé qué fuera de mí. Es trabajadora, audaz y comprometida con su familia”, cuenta congratulado.
Doña Luisa es una mujer muy agradable a la vista y elegante, cualidades de las que se enorgullece el experto en uvas.
A modo de humor comenta: “Cuando veo a mi señora en el periódico LA PRENSA definitivamente ya no la quiero dejar. Me doy cuenta de que tengo una señora bella, entonces continúo con ella”, asegura mientras ella le sonríe.
Su señora ha aparecido en fotografías relacionadas con reportajes noticiosos sobre el cultivo de uvas que impulsa Centeno.
El experto se define como un hombre de familia. No bebe, no fuma y a modo de chiste asegura que “tampoco bailo pegado”.
Uno de sus proyectos es estudiar una maestría sobre Viticultura y Agronegocios, siempre buscando una mejor rentabilidad en la producción de uvas.
También prevé ampliar sus conocimientos en la parte enológica (proceso de elaboración del vino).
“Quiero ampliar el esfuerzo que he venido haciendo a través del proyecto de cultivo de las uvas y buscar su rentabilidad en un mediano futuro”, indicó.
Reconoció que leer sobre agricultura es uno de sus grandes pasatiempos, sobre todo cuando se trata de temas como la uva y el vino.
Centeno señaló que sus aficiones por la viticultura al final tienen un objetivo sólido: educar a sus hijos profesionalmente, una de sus hijas ya se encuentra estudiando Administración de Empresas mientras que su hijo mayor será el que seguirá el legado, pues están realizando las gestiones para estudiar Viticultura en el exterior.

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