Repertorio urgente en la noche
Ezequiel D'León Masís
—Conjugaciones de la Postal—
A Ana Gabriela Padilla
I
No a los valles conjurados.
No he venido a eso.
II
Luego del punto ciego
de intuirnos en azar o sudor de acaso,
debimos —seguro— habernos sido descubiertos
y vueltos a cubrir
en esto que, sin tildes,
nos hace hoy sobrevolar el beso grave
por el límite suave de su peso.
III
Cosas hay que nos acusan… El pómulo abierto en su temblor entero. La marca felina, su duro fervor voraz. La garra del estrépito en la ancha espalda. Cierto hueco de hambre a lo mutuo destinado. No otra sino esta espiral sedient del nautilo que crece y nos conjuga adentro: sed tuya en mí y tuya de mí en vos.
Sed de Ella en él —se dirá— y suya de él en Ella: La Sospechada, la única amada desde antes.
IV
Porque detrás del averno reducido a hielo por este fuego cierto, un ritmo de ascensos nos atrae a sus fauces: nuestro viaje hacia el NO mayúsculo, libre, inexplorado. El sí reconquistado, más allá del don cesante de la muerte. La nada adánica, a secas, con su soplo álgido de barro; álgido Adán, yo mismo, en tu soplo raudo.
A eso, ciertamente, fue que vine.
Leal Villa de San Fernando. 27-28 de septiembre, 2004. 
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