Vandalismo
Melba Sánchez
Basta de actos vandálicos y bochornosos para el país. Nicaragua tiene hijos que la aman, tal como lo dijo Rubén Darío: “Si es pequeña la Patria uno grande la sueña”. Este legado continúa siendo un orgullo hispano y muy especial para Nicaragua, sobre todo en los momentos en que se ve sacudida por las turbas del mal y del odio creadas por el sandinismo que trata de imponerse destruyendo lo que encuentra a su paso.
Hablo de una plaga infernal que no ha dejado gobernar a los electos por el pueblo en tres períodos presidenciales, después de permanecer en el poder por una década y dejar un desastre social al confiscar lo ajeno, y quienes hoy ostentan el poder del dinero como grandes ricachones. Muchos nicaragüenses están cansados de ver cómo los seguidores de Daniel Ortega y compañía destruyen las vías de tránsito, medios de transporte, daños al Estado y propiedad privada a sabiendas que todas esas obras públicas cuestan millones de dólares, más los sacrificios que han hecho quienes prestan los servicios de transporte en todo el país.
El mundo entero sabe que el sandinismo ha destruido la economía de la nación. Los nicaragüenses somos personas inteligentes que podemos echar a andar nuevamente al país. El pueblo de Nicaragua debe dar oportunidad a mejores candidatos de otros partidos porque es evidente que los sandinistas y los liberales alemancistas han hecho del poder fechorías que deberían pagar con cárcel.
Doy gracias al Diario LA PRENSA que siempre ha tenido la valentía de jugar su verdadero papel de informar al país sobre todos los acontecimientos que dañan a la nación y por ende a millones de nicaragüenses que están dentro y fuera del país que anhelamos la paz y estabilidad para Nicaragua.
Periodista nicaragüense, radicada en Las Vegas

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