Apelativos
Chepeleón Argüello
He leído en los diarios nacionales, con preocupación y tristeza, los diferentes apelativos con que la ciudadanía honrada y trabajadora nicaragüense usó para referirse a los “estudiantes”, que tomaron parte en la última jornada heroica en contra del pueblo, ordenada desde abajo por Daniel Ortega.
La Asamblea Nacional, la Corte Suprema de Justicia y el resto de instituciones gubernamentales han sido y serán los premios para los futuros líderes rojo y negros, quienes iluminados por la mística revolucionaria destruyen un autobús, le roban la visión a un humilde policía o destruyen el futuro y la estabilidad económica del país. Los tiempos cursis de la entrega, el sacrificio personal en nombre de la Patria, la clase trabajadora y el pueblo como fines propagandísticos dentro de las filas del partido sandinista han quedado en el polvo mísero del olvido. La era del materialismo, el derroche de lo usurpado, las vanidades personales, la mentira, la ausencia de valores morales y la decencia, son parte de la nueva mística de Ortega.
Mientras estos “estudiantes” participantes en sus jornadas “heroicas” mantengan sus aspiraciones limitadas a las entidades gubernamentales y no cometan haraquiri, como lo hizo Herty Lewites; mientras ignoren la realidad y sean inmunes al hambre y el dolor del pueblo, serán soldaditos encargados de hacer cumplir la mística del caudillo. Pido a la ciudadanía honrada y trabajadora refrenar los epítetos e insultos en contra de los futuros diputados, magistrados de justicia, procuradores de la República, jueces, alcaldes, etc., porque ellos sólo cumplen órdenes.
Fremont, California

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