Padre hiere a sus hijos con disparo accidental
Luis Alemán Saballos
Leda Elizama Gómez Téllez, de tres años, no volverá a ver nunca más con su ojo derecho, porque una bala disparada accidentalmente por su padre cuando limpiaba su revólver, le destruyó totalmente el órgano visual, mientras que a Eliézer Gómez Téllez, de 10 años, la misma bala le destruyó la parte inferior de la mandíbula .
Ambos pequeños se encuentran internados en el Hospital Manuel de Jesús Rivera, La Mascota, hasta donde fueron trasladados luego de recibir atención en los hospitales Antonio Lenín Fonseca y Roberto Calderón.
El hecho ocurrió el sábado recién pasado en la comunidad El Gallo de La Cruz de Río Grande, en la Región Autónoma del Atlántico Sur.
EL ACCIDENTE
El sábado 30 de abril, mientras Juan Antonio Gómez Garzón, de 59 años, estaba en el interior de su vivienda limpiando un revólver calibre 38, en el patio su esposa doña María Modesta Téllez lavaba ropa y dos de sus pequeños hijos jugaban alegremente.
De pronto los niños penetraron a la casa en el instante en que Gómez Garzón cargaba su arma.
“Fue en un abrir y cerrar de ojos, los niños entraron y sonó el balazo”, relató la madre de los pequeños, la que los acompaña en el hospital.
Relató que su marido corrió para tratar de auxiliar a los niños, pero la misma desesperación no le permitió decidirse a quién de los hijos atender primero.
“Lamentablemente fue un accidente”, afirmó la madre de los pequeños.
EMPEÑADOS
Los pequeños lesionados fueron trasladados a través del río hasta el hospital de La Cruz de Río Grande y como su estado era grave fue necesario preparar su traslado hasta la ciudad de Bluefields.
Según la mamá de los niños, fue necesario empeñar la casa para poder conseguir el dinero y pagar una panga que los trasladó del hospital de La Cruz de Río Grande hasta Bluefields.
“Sólo la panga nos cobró 8,000 córdobas, quedamos enjaranados”, se lamentó Téllez Flores.
TRANSFERIDOS A MANAGUA
Los médicos de Bluefields determinaron que por la condición médica de los niños era necesario su traslado a Managua y a las 4:00 p.m. del domingo salieron en un vuelo hacia la capital.
“Decidimos que yo me viniera con los niños y que él (el padre) regresara a la comunidad a buscar dinero para enfrentar los gastos de la atención.
“Somos agricultores, no tenemos dinero”, dijo la mamá.
LESIONES GRAVES
Los médicos que atienden a los pequeños aseguraron que sus lesiones son graves, pero la condición de ambos es estable.
En el caso de Leda Elizama Gómez, “la bala le destruyó el ojo derecho, entró en la región orbitaria y salió en la región temporal del lado derecho, destruyendo la escama temporal y eso es una lesión grave del cerebro”, afirmó el doctor Harvy Soza, de neurocirugía del Hospital Antonio Lenín Fonseca, quien los atendió primero.
URGE AYUDA
María Modesta Téllez Flores, madre de Leda Elizama y Eliézer Gómez Téllez, urgen de ayuda económica principalmente para comprar antibióticos necesarios para combatir una fuerte infección que ataca a Eliézer. Se trata del antibiótico llamado Clendamicina, que actualmente no tiene el Hospital Manuel de Jesús Rivera, La Mascota, donde fueron remitidos ambos hermanos. Los médicos afirmaron que se hace urgente combatir la infección para poder luego sacar la bala que el niño tiene alojada en el cuello.

|