Lo que debe esperarse del Papa Benedicto XVI
Jairo Mejía
El sucesor de Juan Pablo II El Grande, cardenal Joseph Ratzinger, es un hombre de Dios que ama la doctrina de fe que Jesús nos enseñó. Como sabemos, el nuevo Papa se llama Benedicto XVI, en honor a Benedicto XV, el gran Papa al que le tocó guiar a la Iglesia de Cristo en tiempos de la Primera Guerra Mundial.
Antes del último cónclave muchos teólogos y analistas daban sus opiniones de cómo debería ser el nuevo Papa, pero los católicos que aman a la Iglesia que Cristo fundó esperábamos un Papa según el corazón de Dios y no según las opiniones de los hombre, porque los caminos de Aquel son diferentes a los caminos de los hombres. Ahora ya tenemos al nuevo Papa y todos los católicos del mundo lo respetan y sienten cariño por su Pastor.
El nuevo Papa se identifica con el trabajo pastoral de Benedicto XV, un Pontífice muy humilde que es conocido como el Papa de la paz. Benedicto XV, a quien hace honor el nuevo Papa electo, se destacó por su amor a los pobres, por su profunda labor evangelizadora, porque mejoró las relaciones de la Iglesia con nuevos Estados y tenia un amor especial por La Eucaristía, amor que también tenia Juan Pablo II, a quien sucede Benedicto XVI.
Cuando usted está ante un Papa que en su primer mensaje habla muy humilde, promete trabajar por la unidad de la familia, de los cristianos y pide a todos “disponibilidad de todos los católicos a colaborar en un auténtico desarrollo social”; y si ese Papa apoyó en casi todo su pontificado a Juan Pablo II El Grande, siéntase seguro de que el Espíritu Santo será el que iluminará cada decisión del nuevo sucesor de Pedro, Vicario de Cristo en la tierra.
En Nicaragua existe el refrán: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Si el corazón del nuevo Papa anda con Benedicto XV y el Papa Juan Pablo II, ya sabemos los católicos que es un Papa elegido por obra del Espíritu Santo, manifestado en los 115 cardenales electores. Uno no se puede dejar llevar por ideas antieclesiales, que critican las doctrinas de la fe, y cuyo único objetivo es destruir la Iglesia de Cristo. El nuevo Papa con la ayuda del Espíritu Santo guiará la Iglesia por el buen camino. Jesús mismo dijo a sus apóstoles: “Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo”, y Cristo estará con el nuevo Papa Benedicto XVI.
Algunos analistas critican al nuevo Papa de ser muy conservador en sus doctrinas. Eso sucede porque el ser humano quiere adaptar las doctrinas de fe al estilo de vida del hombre de hoy, argumentando que los tiempos han cambiado, eso sería domesticar las doctrinas de Dios.
Algunas críticas de parte de un sector, que se le hacen al Papa nuevo, es de ser duro, incluso algunos medios han buscado cómo manchar la imagen del nuevo Papa, extrayendo términos del pasado como: “inquisidor”, sencillamente porque corrige errores doctrinales. El apóstol Pablo también corregía desviaciones doctrinales, y eso no significaba que Pablo era inquisidor. Cuando un padre de familia corrige un error de sus hijos no significa que sea un inquisidor, simplemente corrige por el bien de sus hijos y la buena marcha de su familia.
El Papa no tiene que cumplir todas las peticiones que le hagan, ni hacer todo lo que le digan. Él es una persona madura, que no se deja llevar por las diferentes modas de la época. Le corresponde mantener intacta las doctrinas de fe. Ahora resulta que ser fiel a Cristo es ser ortodoxo y duro.
Su Santidad Benedicto XVI se mantendrá firme en la conservación de las doctrinas que son de derecho divino, y luchará para que el ser humano respete las leyes de la naturaleza. Esa misión es dura en un mundo que busca la felicidad en los caminos que no conducen al Dios de la vida. Como católicos no nos dejemos influenciar por ideologías antieclesiales y apoyemos al nuevo Papa con nuestras oraciones, ya que es el Papa que el Espíritu Santo escogió, no podemos ir en contra de Dios.
El autor es sacerdote católico y comunicador social.

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