Verdor regresará al Cosigüina
Ricardo Guerrero Nicaragua
Al menos unas 500 hectáreas ubicadas en la zona norte de las faldas del volcán Cosigüina, ubicado en Chinandega, se encuentran en proceso de reforestación a través de un proyecto impulsado por el Instituto Nacional Forestal (Inafor), con el apoyo de la cooperación japonesa JICA.
El Cosigüina es un volcán situado en el extremo noroeste del municipio de El Viejo, departamento de Chinandega, que se erige como una atalaya de la Cordillera de Los Maribios, cuya península se adentra entre el Océano Pacífico y el Golfo de Fonseca.
Luis Alberto Poveda, delegado del Inafor en los departamentos de León y Chinandega, explicó a LA PRENSA que este proyecto vendrá a beneficiar a muchas personas que viven en los alrededores de las faldas del volcán.
“Los beneficios se verán en la medida que las áreas que han sido despaladas indiscriminadamente sean reforestadas y entonces se podrán ver especies de animales que han desaparecido porque ya no tienen dónde refugiarse”, señaló el delegado del Inafor.
TRABAJANDO CON LAS ALCALDÍAS
“Para eso se han establecido coordinaciones de acciones de trabajo con la Alcaldía del municipio y se espera que este volcán sea renovado por completo en sus áreas forestales que han sido muy golpeadas por los pobladores debido a la necesidad de conseguir leña para cocinar sus alimentos”, agregó.
Sin embargo esto no quiere decir que las personas ya no podrán usar los árboles como leña, sostuvo el especialista, sino que se enseñará a usar de una manera adecuada mediante una serie de capacitaciones.
Según Poveda para tratar de paliar este problema se está pensando en coordinar con diferentes organismos gubernamentales y no gubernamentales para masificar en la población el uso de residuos de leña o de cocinas mejoradas.
ÁRBOLES CON ALTO CONTENIDO ENERGÉTICO
En las faldas del Cosigüina se están plantando árboles con un alto contenido energético.
“Aprovechamos que en el municipio se reactivó un banco de semillas que por mucho tiempo había estado abandonado por mala administración, y se están sembrando árboles que crezcan muy rápido y con alto contenido energético”, señaló.
Las especies que están siendo plantadas son el eucalipto y el nim, ya que son resistentes a las altas temperaturas que ahí imperan.
Documentos obtenidos de Internet señalan que debido a este fenómeno se pierde cerca del 90 por ciento de la biodiversidad en Nicaragua.
Lo más grave de esta pérdida es que se ha vuelto un fenómeno irreversible. Es decir, gran parte de la cobertura forestal que se pierde no se vuelve a regenerar porque ya no quedan parches de bosque con ese potencial en más del 70 por ciento de nuestro territorio.
La tasa actual de deforestación se estima en 50 y 100 mil hectáreas anuales. Esto equivale a destruir un bosque del tamaño de Granada cada año.
BENEFICIOS
Según el delegado del Inafor en occidente, Luis Alberto Poveda, gran parte de los beneficios de este tipo de proyectos no puede medirse en términos económicos y se refieren normalmente a la producción de bienes y servicios.
En los municipios aledaños a Chinandega y el norte de León el Inafor pretende sembrar alrededor de 165 mil plantas.
Hasta el momento se han sembrado más de 27 mil plantas de café en las zonas señaladas.
También se han establecido unas 10 mil plantas frutales como aguacate y mango.
También se han sembrado más 90 mil plantas de las especies eucalipto, caoba, genízaro y pochote.
En las fincas de la zona se han establecido unas 35 mil plantas como cercas vivas, éstas, según Poveda, son de eucalipto y nim, y se espera que sirvan de sombra para el ganado.
Según especialistas en el tema, la vulnerabilidad de Nicaragua frente a los desastres naturales está íntimamente relacionada con el deterioro de nuestra cobertura forestal.
PARQUE NACIONAL
Existe un proyecto en el que se plantea que la península del Cosigüina sea declarada parque nacional, incluyendo el volcán y la laguna. El objetivo es manejar una extensión de 9,020 hectáreas conservando sus bosques. Toda el área alrededor del volcán está en peligro por el corte de la madera, la quema y el pastoreo. Asimismo la vida silvestre está disminuyendo como consecuencia de la cacería, por lo que es imprescindible que el Gobierno adopte medidas para evitar estos daños.

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