Alomar tira la toalla
Quiso ser Yanqui
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Roberto Alomar se retiró del beisbol en esta primavera luego de probarse con Tampa Bay.
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Edgard Tijerino M.
No puedes sobrevivir a terribles dolores en la espalda cuando debes acelerar tu swing en el cajón de bateo y responder a las exigencias de un segunda base.
Consciente de eso, Roberto Alomar, quizás el mejor segunda base latino de todos los tiempos, mientras Alfonso Soriano sigue creciendo, decidió tirar la toalla a los 37 años, cuando necesitaba 276 hits para llegar a los 3,000.
Un bateador de 300 puntos en 9073 turnos, con 210 jonrones, 1,134 remolques y 2,724 hits, quien llegó a robar 474 bases, ganar 10 guantes de oro y estar en 12 Juegos de Estrellas, fue por mucho tiempo, el jugador que todos los equipos querían tener.
Parecía poder seguir batallando con los dolores, pero se dobló, dramáticamente.
“Lo único que no hice y que me hubiera gustado es jugar con los Yanquis”, expresó con humildad, a la orilla del orgullo de todo lo conseguido.
¿Y quién no quiere jugar con los Yanquis? Pueden preguntarle sobre eso a Alex Rodríguez o Pedro Martínez.
El puertorriqueño Roberto Alomar se inició con los Padres de San Diego participando en nueve juegos durante el cierre de 1988, y después de dos temporadas, fue cambiado a los Azulejos de Toronto junto con Joe Carter, por Fred McGriff y Tony Fernández.
Roberto se graduó como estrella en Toronto. En 1993, jugando su segunda Serie Mundial consecutiva, bateó para 480 puntos en 25 turnos frente a los Filis.
Después de la temporada de 1995, como Agente Libre, fue firmado por los Orioles de Baltimore y se combinó con Cal Ripken para simplificar problemas alrededor del segundo costal.
En una nueva incursión en el mercado de Agentes Libres fue atrapado por los Indios de Cleveland, y formó durante tres años una fantasiosa combinación de doble plays con Omar Vizquel.
Los Mets se lanzaron a la cacería de Alomar en diciembre del 2001 para obtener al considerado mejor intermedista del beisbol.
Fue así como el consistente ganador de 10 guantes de oro se juntó con el cubano Rey Ordóñez para trazar un arco iris en el infield de los Mets.
SE LUCIÓ EN CLEVELAND
Con los Indios respondió plenamente a las expectativas. Alomar con casi 34 años, bateó para 336 puntos en el 2001 luego de disparar 193 hits y remolcar 100 carreras por segunda vez en su trayectoria. En el 99, logró 120 debutando con los Indios y agregó 89 en el 2000.

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