SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA
MARTES 22 DE MARZO DE 2005



 
Una mujer realizada

Foto  
.María de los Ángeles Pérez Icaza fundó una microfinanciera que apoya a muchas personas en el norte del país

 

Alina Lorío L.
CORRESPONSAL/ OCOTAL

Cuando hablamos de María de los Ángeles Pérez Icaza, es inevitable referirse a iniciativas como la Fundación para el Desarrollo de Nueva Segovia (FUNDENUSE), que nació en Ocotal como una microfinanciera y que ahora tiene filiales en toda la región norte de Nicaragua.

La idea de fundar FUNDENUSE surgió de enterarse a través de la primera plana de un periódico, de que Ocotal tenía un 70 por ciento de desempleo. Empezó a ver que en Ocotal había gente que quería trabajar, pero que no tenía dinero para desarrollar sus habilidades u oficios. La razón de ser de la fundación es canalizar fondos para personas que no tienen opciones en la banca privada.

Hoy en día, doña Marielo —como se le conoce cariñosamente— también apoya a su marido en el cultivo de la uva en Nueva Segovia.

Es la tercera de siete hermanos, pero la única de su familia que después de haber vivido alrededor de 12 años en Estados Unidos, regresó en octubre de 1992 para conformar una familia con un ocotaleano de raíz.

A sus 42 años de edad se considera una mujer satisfecha con lo que hace, con lo que es y con lo que tiene. Su marido, el ingeniero Luis Joaquín Lovo Gutiérrez, también estuvo en el exilio para los años 80 en Washington, Estados Unidos, pero ambos se conocieron en Ocotal gracias a una amiga ocotaleana, la doctora María Soledad Mantilla, a quien doña Marielo conoció en Norteamérica y que en una muy buena ocasión la invitó a que viajara a conocer tierras segovianas.

Se proclama como una mujer que no añora grandes ciudades, afirma que lo importante es sentirse bien con lo que uno hace y con quienes le rodean. Para muestra nos cuenta que cuando anunció que se quedaría a vivir en Ocotal una vez casada, a pesar de las críticas de sus amigas que consideraron a Ocotal un lugar remoto, nunca sufrió nostalgia por otro lugar ni tuvo contradicciones con la cultura ocotaleana.

Doña Marielo opina que “los ocotaleanos tienen la particularidad de ser personas que le hacen sentir como que aquí nació”.

Admiradora ferviente de sus progenitores, pero especialmente de su padre, el doctor Roberto Pérez Masís, “por su sinceridad con la que siempre nos habló sobre los obstáculos de la vida, por su tenacidad, por sus valores morales”.

Equilibrio en las diferentes fases de la vida es su mejor consejo, sobre todo, en función de cuidar a las generaciones que nos sustituirán en el futuro cercano. María de los Ángeles de Lovo, si bien acepta que aún tiene por delante un largo camino para cuidar de sus cuatro hijos, puede ya sentirse una mujer realizada.

EVENTOS CRUCIALES

Su vocación y el amor han marcado la vida de doña Marielo.

Profesión. El 8 de mayo de 1988 se graduó en la Universidad de Florida, Estados Unidos, como Licenciada en administración de empresas, con mención en finanzas.

Matrimonio. El 31 de octubre de 1992 se casó con el ocotaleano Luis Joaquín Lovo.

Fundación. El 12 de noviembre de 1993 fundó, con otras personalidades, la Fundación para el Desarrollo de Nueva Segovia (FUNDENUSE).   
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