Dinámico crecimiento de la inversión extranjera
Mario José Moncada
La Inversión Extranjera Directa (IED) en Nicaragua alcanzó los 261 millones de dólares el año pasado, lo que representa un crecimiento del 29.6 por ciento con respecto al 2003. Este desempeño es el segundo mejor del istmo, sólo superado por El Salvador, según el más reciente informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) sobre el comportamiento de la inversión en el subcontinente.
En general los países de Latinoamérica captaron en IED durante el 2004 un total de 56,400 millones de dólares, detalla el informe enviado a LA PRENSA vía correo electrónico por la oficina de prensa de la CEPAL, desde la sede central del organismo en Santiago de Chile. La cifra representa un crecimiento del 44 por ciento con respecto al año anterior.
“Es la primera vez desde 1999 que la IED sube en la región”, reafirma el organismo, al destacar que los mayores crecimientos de la inversión se registraron en México, Brasil, Trinidad y Tobago, El Salvador y Colombia. Por el contrario, la inversión retrocedió en Panamá y Venezuela.
Como subregión Centroamérica captó 2,000 millones de dólares. Y entre los mayores crecimientos además de El Salvador, destaca Nicaragua, ya que en los demás países los niveles de inversión continuaron estables.
No obstante, en términos nominales Nicaragua se ubicó en el tercer lugar en la IED recibida. Superó los niveles de Guatemala y Honduras, pero quedó por debajo de El Salvador y Costa Rica, que continúan siendo los países del istmo más preferidos por los empresarios extranjeros para colocar su capital.
TRES GRANDES
María Rivas, subdirectora de la agencia de promoción de inversiones ProNicaragua, indicó que los niveles de inversión se concentran especialmente en los sectores textil y manufactura, turismo (hoteles y restaurantes) y construcción (centros comerciales y complejos de oficinas).
También han empezado a tomar importancia las inversiones en el sector forestal, referida especialmente a las plantaciones privadas, como consecuencia de los incentivos fiscales contemplados en la Ley Forestal, entre ellos exoneraciones del Impuesto sobre la Renta (IR) y del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
Rivas indicó que los inversionistas que están prefiriendo venir a Nicaragua proceden principalmente de Norteamérica, en especial de Estados Unidos, pero también de países asiáticos como Taiwán y Corea.
Pero durante este año empezarían a llegar inversionistas provenientes de Sudamérica, como un grupo de empresarios de Brasil que ha mostrado interés en establecer una fábrica de artículos médicos bajo el régimen de zonas francas, añadió Ramón Lacayo, secretario ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas.
Rivas indicó que este año también podrían establecerse empresarios brasileños interesados en fabricar telas, lo que a su juicio “aumentaría considerablemente las inversiones, pues las de este tipo son como mínimas de 30 millones de dólares”.
La inversión que traerían “es muy importante porque sería muy grande en términos monetarios y porque requiere mano de obra calificada”, lo que significa que aumentaría el nivel salarial de los trabajadores, estimó
El Banco Central de Nicaragua (BCN) no reaccionó al informe de la CEPAL.
FACTOR DR-CAFTA
Para la Cepal, Centroamérica “ha sido un destino tradicional de inversiones que busca eficiencia para el acceso al mercado de Estados Unidos, de modo que la posibilidad de un tratado de libre comercio con ese país, el principal inversionista en la subregión, da lugar a buenas perspectivas”.
Esta situación, que se daría en el marco del tratado de libre comercio firmado entre Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos (DR-cafta), “para México representa una amenaza, ya que pierde terreno en el área de confecciones”.
El istmo, por otro lado, tiene otras ventajas: menores costos laborales, la proximidad geográfica a Estados Unidos y las facilidades para el acceso al mercado de prendas de vestir contempladas en el tratado.
Contar con un tratado comercial es importante para la región, pues la CEPAL recuerda que el encrudecimiento de la competencia por acceder al mercado estadounidense, tras la liberalización de la cuotas de exportación de textiles, puede afectar de manera importante a la región.
PARA ATRÁS EN DESARROLLADOS
Durante el 2004 la inversión extranjera directa alcanzó a nivel mundial los 612,000 millones de dólares, es decir creció 14 por ciento con respecto al 2003. La inversión tuvo un buen comportamiento en los países en vías de desarrollo y de Europa central y del este, pero bajó en los países desarrollados.

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