MARTES 8 DE MARZO DEL 2005 / EDICION No. 23745 / ACTUALIZADA 2:30 am





EL HUMOR DE




Temores de una salida autoritaria

. Ven peligros de una mayor inestabilidad

La Paz/AFP

La renuncia del presidente Carlos Mesa, “último eslabón de la democracia” en Bolivia, a merced de sindicatos y organizaciones civiles, hacía temer el lunes un quiebre institucional y presagia el retorno del autoritarismo en el país políticamente más inestable de Sudamérica, según analistas.

Una eventual aceptación de la dimisión de Mesa en el Congreso “es el mejor caldo de cultivo para que prosperen como salvadoras opciones autoritarias”, consideró el analista independiente Alvaro García.

Si llegara a consumarse la salida de Mesa, “va a seguir la conflictividad, va a seguir la movilización, el conflicto social”, presagió.

Al mismo tiempo, sobre la posibilidad de que asuma la Presidencia el presidente del Congreso, el socialdemócrata Hormando Vaca Diez, sostuvo que éste enfrenta la resistencia de sectores sociales del occidente andino del país y el partido del líder cocalero Evo Morales, el Movimiento Al Socialismo, la principal fuerza política boliviana.

La asunción de Vaca Diez, que parece gozar en cambio del apoyo de sectores tradicionales de la política criolla y, principalmente, del empresariado de Santa Cruz, la región más pujante del país alzada en enero pasado en demanda de autonomía regional, “lo que haría es polarizar más el escenario” político y social, apuntó García.

En la misma corriente, el profesor universitario Marcelo Varnoux temió “una salida autoritaria dado el cuadro de polarización” que vive el país.

El presidente de la independiente Asamblea Permanente de los Derechos Humanos de Bolivia, Sacha Llorenti, advirtió por su parte: “Existe la posibilidad de una salida autoritaria de una crisis política (aún) más grave, de que tengamos dos o tres presidentes en poco tiempo”.

De acuerdo con la carta constitucional, la salida de Mesa abriría la sucesión constitucional para el presidente del Congreso y también de la Cámara de Senadores, Vaca Diez, ante la acefalía en la vicepresidencia de la República, cargo que ocupaba Mesa cuando reemplazó al derrocado presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, hace 17 meses.

En tanto, una organización civil empresarial de Santa Cruz, la provincia más rica del país, consideró “nefasto” que el Congreso acepte la renuncia que Mesa ofreció a su consideración.

“Sería muy nefasto aceptar la renuncia del presidente Mesa, primero porque crea incertidumbre y, en segundo lugar, crea un muy mal precedente”, afirmó Carlos Dabdoub, uno de los líderes del Comité Pro Santa Cruz.

Dabdoub instó al diálogo y aseguró que una salida al conflicto boliviano no pasa por la renuncia de Mesa.

“Podremos resolver el problema de coyuntura ratificando la presidencia del presidente Mesa”, afirmó.
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