Ortega acorrala a Alemán y Bolaños
Redacción Central
Parece una historia sin fin. Cada vez que hay momentos tensos en el país, provocados por las ambiciones de los caudillos Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, sale a relucir la posibilidad de la sentencia del juicio contra varios funcionarios del Gobierno por delitos electorales, y la controversial libertad del ex mandatario Alemán.
Sin embargo en esta ocasión, según fuentes políticas consultadas por LA PRENSA, Daniel Ortega no le promete nada a Alemán sobre su inmediata libertad y más bien le sugiere que busque cómo defenderse, incluso negociando con el Gobierno, porque “suficientes problemas tiene con el desafío que le ha plantado Herty Lewites”.
Según las fuentes, Ortega no quiere ayudarle en este momento a Alemán con la ansiada amnistía para obtener su libertad, porque sería un argumento más de Lewites contra el caudillo sandinista. Los jueces de Ortega no harán nada por el ex mandatario hasta que el jefe del FSLN no se los ordene. El Gobierno tampoco parece tener disposición de apoyar la libertad de Alemán.
Es así que Ortega con frecuencia envía sus mensajes de amenazas al Gobierno con el tema de los delitos electorales para, de alguna manera, obligar al Ejecutivo a negociar con Alemán la posible libertad de éste último.
Parece un contrasentido que a pesar del pacto libero-sandinista en el que Ortega le habría prometido la libertad a Alemán, ahora no apoye a su socio político, pero es que al caudillo del FSLN no le conviene desde ningún punto de vista que Alemán salga a través de un decreto de amnistía apoyado por el presidente Enrique Bolaños, porque significaría la reunificación del anti-sandinismo. Bolaños estará sometido al estrés político hasta que termine su mandato.
En octubre de 2002, la Fiscalía denunció a 32 personas, entre actuales funcionarios, ex funcionarios y diputados de la Asamblea Nacional, por delitos electorales. Si el juez sandinista David Rojas se pronuncia, será sobre las personas implicadas, sin perjuicio de que pueda señalar a Bolaños, con la diferencia de que lo atinente al Presidente lo remitiría a la Asamblea Nacional para que ésta le levante la inmunidad. Luego, el caso sería remitido a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) donde hay una acusación del Ministerio Público (MP) contra Bolaños y Rizo, por delitos electorales.
Como los juicios de delitos electorales se tramitan bajo el Código de Instrucción Criminal (In.), el juez tiene la potestad no sólo de fallar por estos hechos, sino de determinar que posiblemente haya otros delitos, lo que complicaría más las cosas. En esta trama que han urdido los mismos políticos, posiblemente no se escaparía Eduardo Montealegre a quien podrían establecerle alguna vinculación legal para inhibirlo en sus aspiraciones presidenciales. Ortega juega su propio partido, administra las angustias, tensiones y errores de Alemán y Bolaños.

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