DOMINGO 6 DE MARZO DEL 2005 / EDICION No. 23743 / ACTUALIZADA 02:30 am
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EL HUMOR DE




Sergio Ramírez: escritor y antiguo disidente del Frente Sandinista
“Han soltado los perros contra Herty”

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. Las diferencias entre Daniel Ortega y Herty Lewites se dirimirán en las calles, considera Sergio Ramírez, para quien Lewites ha penetrado donde más le duele a Ortega: las bases sandinistas. Sólo así, dice Ramírez, se explica que contra el ex alcalde de Managua se haya soltado “toda la jauría” que controla la cúpula del Frente Sandinista

 

Fabián Medina

Sergio Ramírez sabe lo que es ser víctima de la maquinaria que maneja Daniel Ortega en el Frente Sandinista. Hace diez años lo desafió, y no sólo fue sacado él y la mayoría de su gente de los cargos de dirección, sino que fue obligado a hacer tienda aparte después de una campaña en la que se prodigaron ataques personales contra Ramírez, su familia y partidarios. Ahora, alejado de la vida política, observa con simpatía el movimiento que ha iniciado Herty Lewites para reclamar lo mismo que ellos reclamaron en su tiempo. Ramírez, sin embargo, le ve más chance a Lewites, porque éste es un mejor momento que aquel, y porque Lewites, a diferencia del movimiento que lideró Ramírez, ha logrado penetrar en las bases del Frente Sandinista. Sergio Ramírez reconoce que Lewites “tiene más carisma como político” que él.



¿Encuentra similitudes o diferencias entre el movimiento que usted protagonizó y el que ahora encabeza Herty Lewites?

Creo que las diferencias son obvias para mí. En primer lugar, la oportunidad. Cuando nosotros iniciamos este movimiento de renovación en el Frente Sandinista, las causas eran muy buenas. Era la democratización interna del Frente, que sigue siendo planteada todavía por Herty —quiere decir que poco se ha conseguido en ese campo— y el reclamo de que el Frente Sandinista entregara cuentas claras respecto a la famosa “piñata”. Esos eran nuestros dos reclamos centrales. Digo la oportunidad, porque entonces era muy temprano para que un movimiento de este tipo progresara en las bases. Daniel Ortega sólo había perdido las elecciones una sola vez y mucha gente en la base pensaba que debía tener otra oportunidad. Pero ahora las derrotas de Daniel Ortega han sido consecutivas. Ésta sería su cuarta derrota si se presenta a las elecciones.



Pero en aquel tiempo había una estructura, digamos, incipiente alrededor de Daniel Ortega. Ahora esa estructura es más sólida.

Sí, también, pero es que nosotros, y ésta es la segunda característica para mí, logramos consolidar un respaldo decisivo en lo que eran las capas superiores del Frente Sandinista, las capas dirigentes, los intelectuales, gente que había estado en el Gobierno, que habían sido diputados, pero en la base no fue posible penetrar tanto. Nosotros en Managua nunca logramos organizar una estructura para la capital.



¿Herty es más popular que Sergio Ramírez?

Sí, claro. Él tiene más carisma como político. De eso no hay ninguna duda. Y además está utilizando una oportunidad mejor: el gran desgaste sufrido por Daniel Ortega, el endiosamiento de una cúpula cerrada alrededor de Daniel Ortega, su intransigencia absoluta. Creo que cada vez que Daniel Ortega y la cúpula se mueven contra Herty Lewites, Herty Lewites se fortalece. ¡En tan poco tiempo han usado todas las armas! Eso es muy raro en una guerra. Que desde el principio alguien utilice la artillería, la aviación, las bazookas, los Sam-7, todo lo que tenían. No es que lo hayan agotado (el arsenal), pero han enseñado todas sus armas. Esto demuestra que hay un enorme temor a la figura de Herty Lewites y lo que representa, porque él ha logrado llegar a las bases. Nosotros no lo logramos”.



¿Diría que el Movimiento de Renovación Sandinista fue un fracaso?

No. Un fracaso no, porque un edificio se hace hilera a hilera, y creo que el Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) abonó una hilera de piedras...



Usted mismo dice que no era el momento...

No, pero quedó. Quedó como ejemplo de que alguien se enfrentó a una cúpula que todavía está allí y ahora se justifican las razones por las que nosotros nos enfrentamos entonces.



¿No es una paradoja que personas que le atacaron en su momento por reclamar esos espacios, ahora estén ellos reclamando los mismos..? Por ejemplo, Mónica Baltodano.

Bueno, pero ella se queja de algo que está muy claro. Ella organizó la maquinaria del Frente Sandinista. Ella creó esa maquinaria porque Daniel Ortega no la tenía. Daniel Ortega vivía ajeno a la estructura del partido. La estructura del partido la manejaba directamente Mónica. Ella le entregó la estructura del partido y con esa estructura, una vez que nos molió a nosotros, la molió a ella.



¿Este movimiento de Herty va a quedar en otra hilera de ladrillos de ese edificio que usted dice?

No. Siempre me preguntaban, antes del fenómeno Lewites: ¿cómo se va a resolver este asunto, el asunto de Nicaragua? Bueno, de repente va a aparecer un dirigente, líder, carismático, que va a capturar la imaginación de la gente, que va a tener respaldo popular y ese es el que va a crear la gran brecha por la que va a pasar el aire para la democracia. Yo no pensaba en Herty Lewites, pero la historia es así, está llena de sorpresas. Herty Lewites se propone ser Presidente de Nicaragua, está bien. Voy a votar por él, pero en este momento no me interesa tanto eso, como el hecho que un movimiento liderado con energía y decisión, como lo está haciendo Herty, abra esa brecha. ¿Qué va a pasar mañana? ¿qué va a pasar después? ¿qué va a pasar después del domingo (hoy)? Eso es bien difícil saberlo. Pero sí hay una dinámica, y por primera vez Daniel Ortega está a la defensiva”.



Y la reacción ha sido más virulenta que en el caso suyo.

Bueno, mucho más virulenta desde que Daniel Ortega vio la concentración de Jinotepe, que él llama una maroma. Yo lo conozco bien y sé que está terriblemente preocupado por esa maroma. Él está usando las instituciones como un instrumento de terror y de disuasión terrorista contra cualquiera que se interponga en su camino. Pero precisamente porque hubo gente en Jinotepe y más que eso, porque se dan cuenta de que Herty Lewites logró tocar las bases, que es donde reside toda la fortaleza de Daniel Ortega: tener matriculadas esas bases a su favor, y que esa sea un arma que sólo él pueda usar. Aún cuando Daniel Ortega tenga en sus manos las instituciones, tenga en sus manos el Poder Judicial, que es algo muy decisivo, y tenga la capacidad de soltar toda su jauría de una sola vez —Tribunal de Apelaciones, Contraloría General de la República, Consejo Supremo Electoral, ¡eso ni en tiempos de Somoza lo había visto yo!— estoy convencido, Herty Lewites está convencido, y el mismo Daniel Ortega está convencido que esta lucha se va a decidir en la calle. Hay que desconocer esos tribunales, hay que declararse en rebeldía cívica, porque son verdaderamente decisiones monstruosas, propias de una dictadura. La rebelión contra los tiranos está inscrita en el estandarte de los macabeos. El derecho que Dios da de rebelarse contra las tiranías. Aquí esto se va a dilucidar en las calles.



¿Cómo explica que aquel Movimiento de Renovación Sandinista esté ahora acuerpando a Daniel Ortega?

Creo que entre la gente que dirige el MRS, la mayoría está en contra de los pactos, y está en contra de lo que está sucediendo a Herty Lewites. La prueba está en que quienes están apoyando la manifestación de Herty en Masaya, son gente del MRS. Creo que la comandante Téllez tiene que ser muy crítica de esta situación. Yo no veo a Dora María respaldando lo que está ocurriendo en los tribunales de justicia y el Consejo Supremo Electoral, la Contraloría, que le están soltando los perros a Herty. Eso no lo concebiría”.



¿Cree que Herty llegará a tener chance en las elecciones?

Es difícil hacer pronósticos, porque las cosas cambian muy rápidamente. En la medida que Herty siga abriendo brecha, el mosaico, el calidoscopio va a ir cambiando abruptamente. ¿Qué pasa si Herty Lewites pone más gente que Daniel Ortega, por ejemplo en Masaya? Cambia el paisaje político totalmente.



¿Y la posibilidad de que Lewites y Ortega terminen haciendo fórmula?

No lo veo posible. En primer lugar, porque si Herty Lewites se arreglara con Daniel Ortega, que no está ocurriendo, tengo la certeza de que Herty Lewites está actuando con toda seriedad y decisión, pero si eso llegara a ocurrir, la gente vería que todo fue un engaño. Creo que esto no tiene retroceso. Y Herty está consciente de eso. Él tiene que ir hasta el final en la tarea que se impuso. Es una tarea difícil, peligrosa, incluso para su vida como él mismo lo ha dicho, de romper con unas estructuras anquilosadas dentro del Frente Sandinista y de romper con un poder que se defiende a sí mismo, un anillo de hierro dentro del cual, los que están ahí se van a defender a muerte. ¿Por qué? Porque no tienen otra cosa qué hacer. Ellos sienten, y no debería ser así, porque todos deberíamos tener garantías plenas de convivir, pero ellos sienten que aquí no habría forma de convivencia si son sacados de ese poder absoluto que tienen.

Se ha dicho que hay muchos intereses económicos en juego.

Muchísimos. De todo tipo...



¿En ambos lados?

¿De Herty?



Ajá.

No sé. ¿Quiénes están apoyando a Herty?

Se ha dicho que está Humberto Ortega detrás.

Nooo. Donde está Henry Ruiz no puede estar Humberto Ortega. Eso es desconocer cómo son las realidades dentro de lo que ha sido el Frente Sandinista. Las personas que están detrás de Henry Ruiz no se distinguen por sus capitales.



"DE MI SALIERON FACIL"

Sergio Ramírez ha decidido ver los toros de largo. A pesar de las simpatías que siente por el movimiento que encabeza Herty Lewites, no se le verá en alguna tarima. “Estoy retirado de la política y soy fiel a esa palabra. Yo hablo como ciudadano. He aceptado esta entrevista como ciudadano, porque nunca me voy a privar de opinar. Otra cosa es ser dirigente de un movimiento político. Eso no está en mis planes”, dice.

Esta semana, Ramírez parte hacia México para presentar ahí los libros Una vida por la palabra, entrevista que le hizo Silvia Cherem, y El viejo arte de mentir. “De allí voy a Guadalajara a la reunión anual del comité rector de la cátedra Julio Cortázar, y después a España a presentar mi novela Mil y una muerte, dice para dejar claro a lo que se dedica ahora. A la escritura se entregó con exclusividad después de su abortada rebelión en el Frente Sandinista en 1995.

“De mí salieron más fácil, porque yo seguí el juego que ellos querían que siguiera. Se metieron con mi familia, seguramente analizaron quién era yo, me conocían bien, siempre me he regido más que nada por principios éticos más que políticos, y dijeron: al primer sombrerazo se va a salir. Y así fue. Se metieron con mi familia y yo dije, a mi familia no la voy a sacrificar en una lucha política, vamos para afuera”.



O sea, ¿fue un error salirse?

No, no. Yo lo volvería a hacer. Nunca voy a poner un interés político por delante de la integridad de mi familia.
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“Han soltado los perros contra Herty”