Historia de rosa
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El más reciente documental de Florence Jaugey, aborda el polémico caso de Rosa, la niña violada y embarazada a los nueve años |
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Uno de los dibujos favoritos de Rosa, la niña nicaragüense violada y embarazada en Costa Rica.
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Leslie Ruiz Baldelomar
Rosa iba camino a la escuela como todos los días. En el trayecto, un hombre la invitó a comer mandarinas en el patio de su casa. Ella aceptó.
Al llegar, él la metió en un cuarto a la fuerza y la violó. Pocas semanas después los padres de Rosa se enteraron que estaba embarazada. Hacía poco la pequeña había cumplido nueve años.
Esta historia ocurrió en el 2003 en Turrialba, Costa Rica. Es el caso de la niña nicaragüense que fue violada y embarazada supuestamente por un tico y que además se vio envuelta en una fuerte polémica legal y religiosa.
Todo terminó cuando fue sometida a un aborto terapéutico que le costó la excomunión no sólo a ella, sino a sus padres —que se habían mudado al país vecino en busca de una vida mejor— y a todos los que estuvieron involucrados, inclusive los médicos.
En una producción documental que dura alrededor de treinta minutos, la realizadora y guionista Florence Jaugey, de Camila Films, pone de nuevo sobre la mesa este delicado caso que le dio la vuelta al mundo.
BASADO EN HISTORIA DE UNA ROSA
El estreno de este documental titulado Historia de Rosa, ha sido programado para el martes 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en una de las salas de los Cines Alhambra, en Managua, a las 7:30 p.m.
De acuerdo con su autora, la producción está notablemente apegada al género informativo, tanto que hace uso del archivo audiovisual de Televicentro Canal 2 de Nicaragua, para retomar el caso con todos sus protagonistas.
Aunque la base principal es el libro de María López Vigil, Historia de una Rosa.
Pero no se trata de una adaptación propiamente dicha de este libro, aunque sí fue fundamental para despertarle el interés a la realizadora de origen francés, de llevar el caso a la pantalla.
“El documental no toma partido, pero muestra la serie de contradicciones que se produjo alrededor de la solicitud de los padres de que se le practicara un aborto terapéutico a Rosa. Es decir, es el planteamiento de una situación crucial en la que se le niega a una pequeña de 9 años, violada y embarazada, con un cuerpo que no está apto para parir y con una mente no preparada para criar... seguir siendo niña”, comentó Jaugey.
“NO SE CUMPLIÓ LA LEY”
Para la realizadora de los documentales De niña a madre y La isla de los niños perdidos, no se hizo un cumplimiento cabal de la ley que contempla casos como el de Rosa.
“Es que las instituciones del Estado querían que esa niñita fuera madre así de repente y de un niño que fue producto de una violación. Creo que hubo un manejo sensacionalista, hipócrita, irresponsable e inhumano del caso de parte de las instituciones estatales que estuvieron involucradas”.
En el caso de Rosa también se vio involucrada la Red de mujeres contra la violencia, el Movimiento amplio de mujeres, entre otras organizaciones.
Marta María Blandón, miembro del Foro Sexualidad, maternidad y derecho perteneciente al último organismo mencionado, fue una de las que más apoyó a la niña.
Recordó que “desde hace tres años el Código Penal fue aprobado en lo general y en esa aprobación quedó establecido que el aborto terapéutico estaba permitido siempre y cuando fuese acordado por tres especialistas del Ministerio de Salud (Minsa), con el consentimiento de la persona a quien se le practicaría la interrupción del embarazo”.
“Se siguieron todos los procedimientos apegados a derecho. Se llevó a la niña al Minsa, el cual destinó tres médicos que determinaron que (Rosa) corría peligro si continuaba su embarazo, pero también si se le practicaba el aborto. La institución llegó al acuerdo de no permitirle a Rosa hacerse un aborto en los hospitales públicos y privados y los padres tuvieron que hacerlo por sus propios medios”, recordó Blandón.
“ROSA ESTÁ FELIZ”, ASEGURÓ JAUGEY
La integrante del Movimiento amplio de mujeres calificó el documental Historia de Rosa como un trabajo apegado a la verdad.
“Espero que pueda servir de material de estudio para aquellos que se dicen defensores de los derechos humanos, para aquellos que se hacen llamar estadistas apegados a derecho, para otros casos parecidos en los que no deben prevalecer los intereses de carácter moral, religioso y personal”, dijo.
Lo importante de toda esta historia, la Historia de Rosa, es ahora la niña está feliz junto a sus padres, en algún lugar de Nicaragua.
Esta producción fue posible gracias a la cooperación de Forum Syd, UNFPA Nicaragua, Ipas, Christian Aid y Embajada de Finlandia en Nicaragua.
“NO QUISIERON APLICAR EL CÓDIGO”
Natalia Barillas, titular en ese momento del Ministerio de la Familia, expresó ayer que el caso de Rosa fue muy doloroso para ella.
”Me sentí muy impotente. Sabía que ese niño podía vivir porque incluso han habido muchos casos donde las niñas y adolescentes embarazadas podían tener a su bebé. (...) el Código de la Niñez y la Adolescencia dice que el Estado es responsable de la concepción hasta el momento natural de la muerte y allí no se quiso aplicar el Código. (...) se les pidió que no la trajeran por tierra y lo primero que hicieron fue traérsela para provocar el aborto. Luego dieron una dirección falsa para que no la localizáramos. Ojalá nunca suceda un caso igual”.

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