La era de los esteroides
 |
|
 |
Ahora será difícil evaluar los logros |
|
|
Cuando Bonds pase a Ruth, habrá tanta admiración y respeto como cuestionamientos y críticas.
|
|
Peter Gammons ESPN/JUPITER/FLA
Bud Selig dice que nunca supo acerca de las drogas que mejoran el rendimiento hasta que Mark McGwire tuvo que defenderse por usar una droga que no estaba prohibida en el deporte. “Fui a la farmacia al día siguiente”, dijo Selig, “y al poco tiempo la prohibí”.
No hay porqué no creerle a Selig. Pero para cualquiera que haya estado en el deporte en los años 90, las suspicacias y los rumores siempre estaban allí. Es más, en los años 80 también era así cuando Brian Downing se parecía a un tackle nariz. Sports Illustrated intentó llevar a cabo una investigación, pero no se pudo llegar al corazón del asunto.
Ahora tenemos a Kevin Towers, culpándose por la muerte de Ken Caminiti, al admitir que seriamente sospechaba que el JMV de 1996 estaba usando esteroides pero miró hacia otro lado porque estaban ganando la división y construyendo un nuevo estadio. ¿Pero qué podría haber hecho Towers? La Unión no le hubiese permitido realizarse estudios. Caminiti no lo hubiese admitido.
La verdad es que éste era el secreto sucio del beisbol. Un jugador de los Medias Rojas en los años 90 solía hablar con sus amigos acerca de que sus tres compañeros de cuarto estaban utilizando esteroides en una gran dosis. Un asistente de gerente general de la Liga Nacional contó que cuando estaba a punto de hacer un cambio, el otro gerente general le advirtió que el jugador involucrado no estaba limpio. Otro gerente general dijo que cuando estaba en las Ligas Menores, vio a un preparador físico inyectar a un jugador.
Todo off the record. Utiliza nombres y serás demandado.
Entonces Selig no sabía. Tendría que estar muy enojado con algunas personas que trabajan para él, porque el Comisionado debería tener a alguien que le suspire los secretos de la liga en su oído. Cuando Selig implementó los controles en las Ligas Menores, funcionó. En el 2001, el nueve por ciento de más de 4,300 jugadores dio positivo. Bajó al 4,2 por ciento al año siguiente. Fue menos del un por ciento en el 2004. Eso ha tenido un impacto grande en los jugadores jóvenes.
Cuando los jugadores critican a José Canseco por intentar ganar dinero con su libro, tendrían que mirarse hacia adentro. ¿Qué estaban intentado hacer los jugadores que usaban esteroides? Ganar dinero. No es por caerle a Jason Giambi, pero ahora que ha admitido haber utilizado esteroides, los 128 millones de dólares nos dicen lo bien que le funcionó a él.

|