Católicos y evangélicos fustigan Ley de Igualdad de Oportunidades
Anne Pérez Rivera
La Conferencia Episcopal de Nicaragua y la Alianza Evangélica del Ministerio Apostolar Centro Cristiano, coincidieron en que la iniciativa de Ley de Igualdad de Oportunidades, recién aprobada dentro de la Comisión de la Mujer, Niñez, Juventud y Familia de la Asamblea Nacional, “trata de imponer un nuevo patrón de conducta que cuestionaría el papel de la mujer dentro de la sociedad y dentro de los designios de Dios”.
Estas asociaciones cristianas afirman que la iniciativa, tal como fue presentada, “pretende lograr la igualdad de la mujer, otorgándole nuevos derechos especiales tales como el derecho al aborto y el derecho al lesbianismo”.
La posición de estas entidades surge a raíz del inciso dos del artículo 25, en el que se establece que se debe “impulsar la educación y servicios integrales de salud sexual y reproductiva que promuevan el acceso universal de mujeres y hombres, a los mismos”.
“Este anteproyecto de ley contiene un nuevo vocabulario engañoso”, afirma el pronunciamiento de la Conferencia Episcopal de Nicaragua ante el anteproyecto de Ley de Igualdad de Oportunidades .
Los términos “salud sexual” y “salud reproductiva” son “internacionalmente reconocidos como eufemismos para el aborto provocado y para la promoción del homosexualismo”, afirma la Conferencia Episcopal de Nicaragua. Mientras el término “género”, “desnaturaliza la esencia del hombre y de la mujer, negando las diferencias naturales existentes entre los sexos y sustituyendo a los géneros masculino y femenino, por seis géneros: el homosexual, el bisexual, el transexual el indiferenciado, el heterosexual y el transgenérico”.
El artículo dos, sobre los principios de la ley, define la equidad como un “trato justo dirigido a lograr la igualdad efectiva mediante acciones positivas que permitan el reconocimiento de las condiciones específicas de cada persona”. En este artículo, las asociaciones cristianas afirman que debe aclararse que la igualdad efectiva no quiere decir cuotas, “ni darle equivalencia a las relaciones homosexuales a las heterosexuales”.
La Iglesia, afirman los pronunciamientos, no está en contra de la promoción de la mujer, ni en contra del reconocimiento de sus derechos, pero la redacción de dicho anteproyecto de ley es “tan amplia y tan ambigua en la terminología y en varios de sus artículos, que permitiría que se incluyan de forma solapada, el acceso al aborto provocado, el avance de la agenda homosexual y las cuotas por sexo”.
Se prevé que la iniciativa sea presentada al plenario de la Asamblea Nacional el próximo miércoles nueve de marzo.

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