El ojoche y el chan logran mercados
Ricardo Guerrero N.
El ojoche y el chan se están convirtiendo en opciones de producción que ofrecen grandes beneficios nutritivos y económicos a los productores más pobres, principalmente las mujeres del área rural.
Chan es el nombre común de una especie vegetal altamente aromática nativa del sur de México y América Central.
Recientemente en Nicaragua esta especie ha cobrado mayor importancia debido a una gran variedad de usos tanto en el área alimenticia como en la medicinal. Del chan se puede hacer un refresco con igual preparación que la chía o la linaza y con un mejor sabor.
El ojoche, un árbol del que se utiliza la semilla, está siendo cosechado en los bosques por grupos de mujeres productoras de las zonas rurales de Nicaragua. Estas mujeres producen el ojoche para comer y para vender. Por eso ellas tienen mejores ingresos, capacidades y autoestima, al comer ojoche diario, sus familias son más nutridas y más sanas, señaló Maritza Andino Mendoza, directora del programa “Fondo para el equilibrio” en Chinandega.
Mendoza señaló que la idea del proyecto del uso del ojoche, es una experiencia que se vivió con las mujeres de Guatemala, ellas fueron las pioneras desde el punto de vista del consumo, en ese país la producción está en manos de los privados y utilizan a las mujeres para que lo recolecten, señaló.
En el caso de Nicaragua se está trabajando específicamente con las mujeres que son productoras, recolectoras y la meta es que lleguen a ser empresarias en el proyecto del ojoche, explicó Ericka Vohman, directora ejecutiva para el Fondo para el equilibrio para América Central.
JUGOSAS GANANCIAS
En el primer año de aplicación del programa hubo mujeres que sacaron hasta 200 quintales y hubo quienes sacaron dos quintales y medio.
Sólo en el municipio de San Pedro de Lóvago, (Chontales), las mujeres percibieron un total de 3,680 dólares en ingresos.
Uno de los componentes del programa, según Vohman, consiste en que la mujer llegue a tener un nivel económico permisible de primaria, secundaria y hasta el nivel universitario.
CÓMO PROCESAR EL OJOCHE
La semilla de ojoche es un producto muy delicado. Su manejo tiene que ser muy preciso, siempre con el máximo de atención a la limpieza y prevención de humedad y hongos.
Según los especialistas, nunca es aconsejable dejar la semilla de ojoche amontonado o embolsado hasta que está completamente seca y lista para almacenar.
La cosecha dura pocos días. Por eso, vale vigilar los árboles para saber cuando empiezan a botar semilla para no perder mucha cosecha. Si la semilla está mucho tiempo en el suelo, no será de buena calidad para vender.
La semilla seca tiene sabor de chocolate. Con ésta se hace pan, galletas, pastel, helados y café. La semilla fresca tiene sabor de papa y con ésta se hacen tortillas, tamales, tortas, sopa y muchas otras cosas.
El procesamiento del ojoche resulta bastante simple, se puede pelar la semilla, quitándoles su cascarita. La cascarita se puede comer cruda, o preparada en conserva con miel o azúcar.
Una vez pelada se debe de lavar con agua limpia. Una vez lavada, se debe dejar la semilla a secar al sol, todo desplegado y no amontonado. El ojoche es más nutritivo que muchos alimentos juntos, señaló Vohman.
EXCELENTE CALIDAD
El ojoche, según especialistas, contiene una proteína de muy buena calidad y por eso es muy bueno para los vegetarianos, las embarazadas, los enfermos y los niños. El ojoche ayuda a las mujeres lactantes a producir más leche.

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