Maestros
Mireya Pravia Z.
Los maestros son los eternos Quijote, los desfacedores de entuertos, los halados, los creyentes, los ilusos, los que luchan en desventaja contra los Sancho Panza, los espesos, los que viven a raíz de la tierra, los que de todo sacan ventaja.
El maestro lucha por el advenimiento de un mundo mejor que nunca llega, y aunque escale las alturas está siempre en derrota por los Sancho Panza. Los prácticos, los listos, son más, y éstos obstruyen el camino de las realizaciones idealistas. Los maestros creen, sueñan y se embelesan en sus teorías, los creen suficientes para la creación de un mundo mejor y es por eso que se entregan a los demás en acciones nobles y generosas. Su trabajo es como un apostolado y éste les da fuerza para luchar en cualquier cima, en cualquier lugar y contra cualquier obstáculo, son enamorados de la cultura cuyas almas son inspiradas por una mística inquebrantable, el ideal de engrandecer a los pueblos y hacer más bueno al hombre que los forma y este ideal los ilumina, los transfigura.
La grandeza de un maestro no depende del caudal de conocimientos que tenga sino del poder de iluminación, de las fuerzas con que imprime sus mensajes en las mentes juveniles, en quienes ven los elementos aprovechables para armar una maravillosa arquitectura del espíritu. No olvidemos que de fuerza de espíritu, de marejadas idealistas están hechos los grandes acontecimientos que marcaron nuevos rumbos a la vida de los pueblos.
Aplaudamos a aquellos maestros que impulsan la marcha ascendente del espíritu hacia las cimas de la reflexión y el pensamiento. Démosle el primer lugar al maestro al que va adelante, al que delinea, al que hace de un pueblo, en labor de fraternidad, factor de progreso, al que sueña con una pronta salvación colectiva.
Funcionario público número uno lo llamó Víctor Hugo (francés). Por aquellos de manos libertarias que abren las puertas de la mente a la investigación y al análisis. Para los que tienen como instrumento de trabajo la luz y la razón. Para los que miran con más cariño, levanto mi voz para el que enseña y el que aprende. Extiendo este homenaje a todos los trabajadores de la enseñanza en el Día del Maestro.
Pedagoga

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