Padre ebrio mata a su hijo
Alejandro Flores Valle sucesos@laprensa.com.ni
“No fue accidental, el hombre que hizo los disparos estaba ebrio y había consumido droga”, dijo la esposa de un joven muerto la noche del sábado, a manos de su propio padre en el barrio René Polanco, de Managua.
Edward Adolfo Ayerdis Orozco, de 28 años, murió a manos de su padre Manuel Ayerdis, quien le propinó un balazo en el pecho cuando el joven intentaba intervenir en una discusión que tenía con otra persona.
“El hecho se dio a las 10:30 de la noche, cuando en la calle el papá del muchacho estaba discutiendo con otro hombre y su hijo, que ya estaba acostado, se levantó, salió de la casa y se metió en la discusión, sólo a recibir el balazo”, aseguró Dina Vanesa González Echeverry, esposa del hoy occiso.
TOMADO Y DROGADO
González Echeverry dijo que el papá del joven andaba en estado de ebriedad y había consumido droga, y que siempre lo hacía, y cuando andaba en esas condiciones disparaba su arma en la calle.
En el hecho resultó herido Antonio González Acuña, suegro del joven muerto.
“En el incidente resultó herido también el suegro del joven, que es mi papá, quien al verlo en el suelo fue a darle auxilio, pero también recibió dos disparos, uno en la mano izquierda y otro en la espalda que le perforó el pulmón izquierdo”, agregó.
González Acuña se encuentra internado en el Hospital Roberto Calderón, en espera de otra operación, según explicó su hija.
La nuera del autor de los disparos señala que el hombre estaba como endemoniado, ya que también le realizó un disparo a su nieto Evert Ayerdis González, de 2 años y medio, hijo del hoy occiso, pero con suerte que no logró darle, sino que el proyectil fue a impactar contra un perro.
Concluyó la mujer del fallecido que el padre de éste, tenía un taller de carpintería y que después que se dedicó a vender droga, lo cerró.
ESTABA LOCO
Reyna González, suegra del joven muerto, dijo que pide castigo para el parricida, ya que considera que el hecho no fue accidental.
“El padre del joven andaba tomado y en el momento que estaba discutiendo con un hombre, su hijo se levantó de la cama y fue a ver para intervenir en el pleito, pero con tan mala suerte que sólo fue a recibir el disparo”, puntualizó la suegra de la víctima.
NUNCA HABÍAN DISCUTIDO
La suegra del fallecido manifestó que padre e hijo nunca habían tenido discusión, pero reiteró que el hecho no se dio de manera accidental.
Sofía Orozco González, de 50 años, madre de la víctima, expresó que quiere todo el peso de la ley para el asesino de su hijo.
“Yo quiero que ese hombre se pudra en la cárcel. Yo me separé de él hace cuatro años porque me daba mala vida, tomaba mucho licor”, señaló la madre del fallecido.
Orozco González agregó que no se explica cómo Manuel Ayerdis fue capaz de disparar en contra de su vástago. “Ellos nunca habían discutido, siempre conversaban”, puntualizó.
El joven habitaba en la casa de su suegra, ubicada de donde fueron los Billares de Montefresco, dos cuadras al lago, tres cuadras arriba, donde tenía varios años de convivir con su esposa. Frente a esa vivienda se produjo el hecho sangriento.
DOS HIJOS
Edward Adolfo Ayerdis Orozco deja a dos hijos en la orfandad, uno de dos años y medio y otro de siete. Todos coinciden: la suegra, la esposa y la mamá del joven, en que el hecho no se dio de manera accidental.
Por eso piden todo el peso de la ley para el parricida, quien se encuentra detenido en el Distrito Cinco de Policía.
Aparentemente el arma utilizada para quitarle la vida a Edward Adolfo, era un revólver calibre 38.
Investigando
El jefe del Distrito Cinco de Policía, comisionado Javier Obando, dijo que están investigando el hecho.

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