FMI obliga a diálogo de Ejecutivo y Legislativo
Amparo Aguilera y Luis Núñez Salmerón economía@laprensa.com.ni
Hoy, la gerencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) podría otorgarle más tiempo a Nicaragua y con ello alargarle la licencia para reactivar el programa con la entidad. Pero no quitará el dedo de la llaga.
Ayer, el titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), Mario Arana, dijo a LA PRENSA que a nivel político casi tienen la certeza de contar con “más tiempo” para renegociar el programa con el FMI.
Reconoció que de lograrlo tendrán que honrar las condicionalidades que exige el FMI. Es decir, deberán conseguir un entendimiento y dialogar con el Poder Legislativo para aprobar anteproyectos de ley como el de Administración Financiera, que regulará los gastos del presupuesto, y el Código Tributario.
Incluyendo en este paquete las reformas a la Ley General de Bancos, a la Ley del Sistema de Garantía de Depósitos (Fogade) y a la Ley de la Superintendencia de Bancos (Siboif).
“Ya conversamos con Agustín Carlsten, de la gerencia del Fondo, y vimos que hay receptividad y ganas de apoyar al país”, confió Arana desde Washington.
“Pero —agregó— tendremos que cumplir con las tareas pendientes, que de paso incluyen la aprobación de un presupuesto nacional (para el 2006) acorde con los parámetros del programa. Y eso dependerá de todos los nicaragüenses” .
ESCENARIOS
Para algunos economistas consultados todavía hay tiempo de rescatar las negociaciones con el FMI. Néstor Avendaño, economista local que recientemente sostuvo un encuentro en Washington con funcionarios de la institución financiera descrita, comentó que cuando hay severos atrasos con este organismo siempre existe la posibilidad de una mayor flexibilidad.
“Expresada en dos vías: prorrogar el plazo del acuerdo hasta diciembre u obviar algunos condicionamientos que tienen que ver con la agenda estructural, siempre y cuando el Gobierno dé muestras de disciplina fiscal y política macroeconómica”, señaló.
Esta flexibilidad incluiría no exigir una propuesta sobre el actual sistema de pensiones tal y como se había acordado, ni un plan detallado sobre la reforma al sistema judicial, entre otros puntos, debido al complicado entorno político que vive el país, pero con el compromiso de seguir buscando consenso.
Además, abarcaría una reconsideración sobre el déficit fiscal “ya que anteriormente se autorizó un punto porcentual por encima de lo acordado”, aclaró el economista.
PLAN SOMBRA
Por su parte el consultor económico Róger Cerda, asesor del Banco Central de Nicaragua (BCN), indicó que es muy difícil alcanzar un nuevo programa con el FMI, “lo más que podemos aspirar es a un Plan Sombra, cuyo nombre es Staff Moniry Program (SMT, programa interino monitoreado por técnicos del Fondo), que supone prorrogar el actual programa hasta diciembre del próximo año y mantener los condicionamientos para los desembolsos”, reiteró.
Este nuevo escenario estaría determinado por la justificación de que el país está en una situación política difícil, pero que pese a todo se ha cumplido con las metas macroeconómicas: reducción sustancial del déficit fiscal, sanidad en las reservas internacionales, entre otras.
Con este “Plan Sombra”, si bien el FMI no puede desembolsar fondos, se podría autorizar a otros organismos donantes para que sí lo hagan, manteniendo al país con un flujo aceptable de financiamiento.
“Pero lo peor que podría pasar es que nos salgamos del programa, ya que eso supondrá el corte de los desembolsos para Nicaragua”, recordó Cerda.
Ambos economistas coinciden en que es muy difícil lograr un acuerdo con el FMI antes de diciembre, dadas las tensiones Ejecutivo-Legislativo que nuevamente generará tensiones para la elaboración del Presupuesto del 2006 (aún cuando todavía falta una última reforma presupuestaria).
De allí que exponen la necesidad de sentarse a dialogar, ya que sin la colaboración mutua difícilmente se podría avanzar.

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