Rechazo a ambiciones de Ortega
 |
“Dios nos libre de que el poder caiga en manos del presidente de la Asamblea (el sandinista René Núñez)”, dijo Bolaños |
 |
El vicepresidente José Rizo dijo que no renunciará a su cargo |
Luis Felipe Palacios politica@laprensa.com.ni
El presidente Enrique Bolaños y el vicepresidente José Rizo rechazaron ayer por separado el reto que les hizo el secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, de renunciar a sus cargos para adelantar las elecciones presidenciales este año.
“Nunca he estado dispuesto a renunciar a mi matrimonio, mucho menos que renuncie a mi cargo de Presidente”, dijo Bolaños durante una gira de trabajo por Jinotega.
“El Vicepresidente ha manifestado pública y claramente que no va a renunciar a la Vicepresidencia de la República”, dijo por su lado Rizo, en Managua.
Ortega desafió este sábado a ambos dignatarios a dejar sus cargos para celebrar elecciones presidenciales este cinco de noviembre y efectuar, a su vez, una Asamblea Nacional Constituyente.
La propuesta de Ortega sugiere dejar como Presidente de la República, de forma interina, al titular de la Asamblea Nacional, el sandinista René Núñez.
“Dios nos libre de que el poder caiga en manos del presidente de la Asamblea”, comentó Bolaños.
En tanto, Rizo advirtió que ese escenario profundizaría la crisis política e institucional del país.
PROFUNDIZARÍA CRISIS
Rizo observó que de poner la renuncia él y Bolaños, Núñez asumiría la Presidencia de la República por un período no mayor de 72 horas y luego elegirían de entre los diputados a un Presidente y un Vicepresidente de la República.
A su juicio, “eso sería una elección de segundo grado que no tendría legitimidad”, pero además sería ponerle un elemento adicional de crisis al querer sacar de entre los diputados un Presidente y un Vicepresidente de la República.
El parlamento es controlado por liberales y sandinistas, que poseen el 89 por ciento de los diputados en ese Poder del Estado.
Pese a ser mayoría con 43 diputados, los liberales no presiden la junta directiva del parlamento, sino los sandinistas que reúnen 38 diputados.
Ambas bancadas legislativas tienen una alianza política en la que el FSLN ha sacado la mejor parte.
Rizo estimó, por tanto, que la propuesta de adelantar las elecciones es “absolutamente incongruente” y “constitucionalmente no es factible ni posible”.
Agregó que para recortar el período presidencial, tiene que hacerse a través de reformas a la Constitución, la cual tiene que aprobarse en dos legislaturas, es decir no es posible celebrar elecciones este año.
CONSTITUYENTE EN 2006
Al igual que Bolaños y Rizo, otras personalidades políticas rechazaron la propuesta de Ortega, de adelantar las elecciones presidenciales.
El aspirante presidencial Eduardo Montealegre dijo que pese a tener mucho “chance de ganar” las elecciones de celebrarse en noviembre de 2005, es de la opinión que se debe respetar el período constitucional para el cual son electos los funcionarios.
La diputada liberal Jamileth Bonilla consideró que Ortega está jugando a “elevar la parada” al pretender adelantar las elecciones, pero que en el fondo no existe seriedad en esa propuesta.
Bonilla sugirió, más bien, celebrar un referendo sobre las reformas constitucionales y luego efectuar la Asamblea Nacional Constituyente el próximo año, junto a las elecciones nacionales.
(Con la colaboración de Silvia González).
PRN OPUESTO
El presidente del Partido Resistencia Nicaragüense, Salvador Talavera, dijo que el “problema” no es si adelantar las elecciones presidenciales en este año o no, sino "el problema son las reglas del juego", que pasa por el Consejo Supremo Electoral.
El Poder Electoral también es controlado por liberales y sandinistas que adversan al Ejecutivo, pero a juicio de Talavera, "Ortega es quien pone las reglas en este país, porque es él quien tiene controlado al PLC".
Bolaños, Rizo, Montealegre, Bonilla y Talavera coincidieron en que debe nombrarse una Asamblea Constituyente, pero junto a las elecciones nacionales de 2006.

|