Reportajes especiales
Las telecomunicaciones en el ojo de la tormenta política
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Este sector no quedó ajeno a la batalla política que mantienen los poderes Ejecutivo y Legislativo, convirtiéndose prácticamente en el pedazo de pastel más disputado por ambas partes |
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La empresa Enitel, considerada el operador dominante en las telecomunicaciones de Nicaragua, siempre está en la mira de quienes pretenden obtener beneficios a través de su red instalada, para brindar el servicio de telefonía en el país.
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Moisés Martínez nacionales@laprensa.com.ni
De las cuatro intendencias que conforman la Superintendencia de Servicios Públicos (Sisep), la de Telecomunicaciones es la que más atención ha generado. Es el servicio básico que más se ha desarrollado en los últimos cinco años y el que definitivamente mueve mucho dinero.
Según cifras oficiales, las inversiones en este sector superaron los 250 millones de dólares el año pasado y se espera que con la culminación de la apertura del mercado, esta cifra fácilmente pueda ser duplicada.
Sin embargo, las telecomunicaciones no pudieron quedar ajenas a la batalla política que mantienen los poderes Ejecutivo y Legislativo, convirtiéndose prácticamente en el pedazo de pastel más disputado por ambas facciones.
El edificio que alberga las oficinas del Instituto de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) se ha convertido en el símbolo de esta batalla política, donde antagónicamente se mostró a su ex director, Joel Gutiérrez, atrincherado en su oficina y dispuesto a no entregarla al nuevo Intendente de las Telecomunicaciones, Freddy Carrión Jarquín, nombrado por las bancadas liberal y sandinista como parte del paquete de acuerdos políticos denominado popularmente “el pacto”.
Un mes después de la conformación de la Sisep, la situación sigue igual. Carrión Jarquín sigue haciendo uso de todos los recursos jurídicos y políticos que tiene a mano para asumir su cargo, siendo el último su nombramiento como interventor de las instalaciones de Telcor.
Sin embargo, éste aun no puede tomar posesión de la institución, ante la negativa de la nueva directora de Telcor nombrada por presidente Bolaños, Martha Julia Lugo, de entregar las oficinas, amparada en la protección policial ordenada por el mandatario.
Mientras tanto, la incertidumbre impera y crece cada día entre los actuales operadores de este ramo y en los potenciales interesados en aprovechar la rápida expansión que ha tenido este sector en el país.
RESPONSABILIZAN AL GOBIERNO
Esto es reconocido por el diputado Agustín Jarquín Anaya, de la Comisión de Energía y Telecomunicaciones de la Asamblea Nacional y uno de los principales promotores de la Sisep. “La renuencia del Gobierno a reconocer la Sisep ha provocado aumentar la incertidumbre en el sector”, comentó el parlamentario.
Para Jarquín Anaya, el problema se ha agravado desde el pasado 15 de abril, cuando finalizó la exclusividad de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) para ofrecer los servicios de telefonía básica, la cual comprende larga distancia nacional e internacional y conexión a Internet por distintos formatos (satelital, televisión por cable, fibra óptica y teléfono) para el tráfico de voz, imagen y datos.
“Se tiene que estar claro de algo. Lo que pasó es que finalizó el período de exclusividad de Enitel para ofrecer distintos servicios, pero la apertura del mercado como tal no se ha dado debido a la situación en la que nos encontramos actualmente”, comentó el parlamentario.
Incluso, mencionó que luego de las primeras negociaciones con el Gobierno se hicieron algunas modificaciones a la Ley 511, creadora de la Sisep, para revertir los señalamientos del Ejecutivo acerca de que la entrada en funcionamiento de esta institución perpetuaría el monopolio de Enitel.
“Anteriormente la ley decía que la apertura del mercado se iba a dar hasta nueve meses después que estuviera operando la Intendencia de Telecomunicaciones. Después reformamos la ley y establecimos que la apertura del mercado se daría en cuanto estuvieran listas las normas que lo iban a regular y éstas tenían que estar listas en un máximo de nueve meses”, explicó.
En ese sentido, agregó que los nueve meses simplemente no habría necesidad de esperar que transcurrieran, debido a que las normativas ya existen; fueron preparadas por Telcor de cara precisamente a la apertura del mercado y cuando la sombra de la Sisep no significaba el fin de la existencia de esa institución.
El reglamento elaborado por Telcor oficialmente se denomina Reglamento de Promoción y Defensa de la Competencia en el Mercado de las Telecomunicaciones, y de acuerdo al diputado, a excepción de algunas modificaciones —que no precisó cuáles serían aduciendo que son meramente técnicas—, éste será el que regirá al ampliado y más competitivo sector de las telecomunicaciones nicaragüenses.
ENITEL: QUE HAGAN SUS PROPIAS INVERSIONES
Para Rafael Chamorro, gerente jurídico de Enitel, empresa subsidiaria del poderoso consorcio mexicano América Móvil, la apertura del mercado debe enfatizar claramente en promover a los nuevos operadores la construcción de su propia infraestructura, para ofrecer cualquiera de los servicios “liberados” de la exclusividad que tenía esta compañía.
El funcionario señaló en ese sentido que Enitel no puede verse afectada por operadores “parásitos” que no inviertan en su propia infraestructura, porque simplemente utilizarían las redes ya existentes.
“Lo primero que se tiene que reglamentar es la competencia, eso implica establecer claramente el título habilitante que requieran esos servicios, o sea, más que nada cómo tener permisos para brindar esos servicios”, explicó el funcionario.
“Se tiene que reglamentar las interconexiones, en el sentido de que cada quien desarrolle un modelo de interconexión y promueva la inversión en la construcción de infraestructura, no un modelo que promueva el ‘parasitamiento’ de las interconexiones que ya existen”, agregó.
Chamorro insiste en que el proceso de expansión y universalización de las telecomunicaciones en el país se debe realizar por etapas, y que la primera de éstas es invertir en la infraestructura propia.
“Se tiene que ir quemando etapas. Nicaragua no está para acceso universal ni para servicio universal, lo que necesita Nicaragua es promoción de inversión en la infraestructura”, declaró.
“Hay que tener en cuenta que el servicio universal no es sólo bajar precios, es ver qué políticas fomentan modelos de negocios que podés meter en un mercado para masificar en el servicio”, agregó Chamorro.
En ese sentido, el funcionario de Enitel cuestionó como se está reglamentando el denominado Fondo de Inversión para las Telecomunicaciones (Fitel), un proyecto impulsado por Telcor para fomentar principalmente la cobertura telefónica en zonas rurales.
“Debe ser un fondo para llegar a aquellos lugares donde el mercado, por las razones que sean, no pueda llegar. El problema es que el Fitel funciona así: le saco dinero a la empresa de telecomunicaciones, lo meto en un fondo, que entre comillas lo presto de nuevo para que hagamos inversiones; muchas veces en lugares donde todos vamos a tener inversiones”, opinó.
OPERADORES HACIENDO FILA
Hasta el momento se conoce de cuatro operadores que están haciendo fila para entrar a pelear un puesto en el mercado de las telecomunicaciones. De antemano, habría que decir que la tajada del pastel más apetecida es la Larga Distancia Internacional (LDI).
Estas empresas son la compañía Estaciones Terrenas Satelitales (Estesa), que pretende ofrecer el servicio de conexión a Internet por medio de un “combo” que incluiría la televisión por cable, así como la compañía de telefonía móvil Movistar que ha clavado sus ojos en la LDI.
Otras interesadas son, la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Entresa) que está desarrollando la red de fibra óptica más grande en el país para también ofrecer conexión a Internet por medio del cable submarino Arcos-1, utilizando como base sus torres de transmisión y, finalmente, la empresa PhoneNet que se ha caracterizado por comercializar LDI por medio del Internet.
INTENDENTE NO DA CONFIANZA
La instalación de la Sisep trae consigo una serie de interrogantes, principalmente en la persona designada en la institución para lidiar con el complicado esquema del mercado de las telecomunicaciones, Freddy Carrión Jarquín, quien de todos los intendentes nombrados es el que más dudas ha generado sobre sus capacidades técnicas para el puesto.
Estas dudas crecen luego de consultar a Carrión Jarquín, dado que se percibe con claridad que éste no cuenta con un plan de trabajo para lidiar con la madeja de problemas regulatorios que hay en el sector.
“Hasta donde he leído en los periódicos, hay inquietudes de los futuros inversionistas al respecto, pero vamos a trabajar porque se fomente la inversión, eso es lo principal en el sector, cuando esto se resuelva (la crisis institucional) vamos a aclarar las cosas con todos los agentes involucrados”, dijo primeramente.
“Tengo referencias de los problemas que existen, tengo documentación sobre un arreglo que se hizo en el caso de Telefónica con esto de la larga distancia que ofrecen en forma más barata que Enitel. Hay inquietud con esto de las antenas celulares, que creen que la radiación de las antenas perjudica a la gente. Todos esos son proyectos que voy a ir revisando cuanto tome el cargo, pero así, así, un plan definido no tenemos todavía”, reconoció.
ENTRESA EN POSICIÓN DELICADA
El operador que en posición más delicada se encuentra es Entresa, debido a que como forma parte del Ejecutivo, por ende no reconoce la autoridad de la Sisep.
Esta instancia gubernamental anunció que a finales de julio próximo concluirá la instalación de la red de fibra óptica. Asimismo, las autoridades de Entresa esperan que los diputados transformen la figura jurídica de esta instancia al aprobar la Ley Creadora de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), para que esta dependencia tenga facultades legales para comercializar la red de fibra óptica.
“En estos momentos una firma especializada de los Estados Unidos está realizando un estudio para que nos oriente la mejor forma de comercializar la fibra óptica. Este estudio estará listo en unas dos semanas”, comentó vía telefónica Humberto Salvo, actual director de Entresa.
Actualmente, la línea ya se encuentra instalada en el tramo que va desde Tipitapa hasta el Puerto de Bluefields, faltando solamente el trecho de aproximadamente dos kilómetros de extensión que va desde la subestación de Entresa en esa ciudad costeña hasta conectar con la términal del cable submarino Arcos 1, en las aguas del océano Atlántico.
La red de fibra óptica tiene una extensión total de 900 kilómetros, de los cuales 330 pertenecen al tramo Tipitapa-Bluefields, mientras que 570 kilómetros se encuentran diseminados por toda la zona del Pacífico.
“Vamos a comercializar por medio de capacidad de uso, que es como un peaje por el uso de la fibra óptica, o por fibra oscura, que es una renta fija por el uso del servicio. Lo que pretendemos es que Telcor nos dé una licencia de portador de portadores, al ser portador de telecomunicaciones de los proveedores de Internet que tengan acceso a nuestra red, que puede ser el que quiera, sin restricciones. La licencia es por x cantidad de años, pero tiene que ser cuando esté conformada Enatrel”, explicó.

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