Pintura
Arte en Bilwi
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 | Inauguran galería con 69 pinturas de Miss Judith Kain y rinden homenaje a June Beer |
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K. Spencer. Mujer en la ventana. Óleo sobre tela, 2002. |
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Maricela Kauffmann
La Casa Museo Judith Kain fue declarada Patrimonio Cultural del Municipio de Puerto Cabezas el 16 de diciembre del 2001. Miss Judith soñaba con hacer de su casa un espacio donde sus huéspedes pudieran percibir la diversidad en solidaridad sintiéndose parte de su familia. Así lo recuerda Vivian Stronberg que ha contribuido a que el trabajo tesonero de la familia Cunningham Kain haya hecho realidad ese sueño: mantener las puertas abiertas de la Casa Museo y Galería Judith Kain que es hoy un centro de revitalización y desarrollo de las culturas de los pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades étnicas costeñas. Es el primer Museo y la primera Galería de Arte en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) donde se proyecta construir relaciones interculturales mediante la difusión de la producción cultural costeña y del arte contemporáneo.
Es una tarea titánica del empresario privado que se atreve a hacer promoción del turismo cultural en este país donde la política cultural se maneja sin definiciones y sin presupuesto.
CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO
La Casa Museo Judith Kain asume una misión con el público que es recolectar, conservar y exhibir trabajos de arte y hacer accesible esos trabajos a un público amplio para beneficio de todos. Eso en sí conlleva una función educativa, en su oportunidad la Casa Museo ofrecerá programas, actividades y publicaciones que le permitirán al visitante aprender y apreciar las colecciones y exposiciones.
En general, el Patrimonio Nacional de los nicaragüenses está en peligro y su protección es responsabilidad colectiva. La protección del patrimonio es un proceso continuo, la creación de una mayor conciencia y el cambio de actitudes constituye el medio más importante para proteger el patrimonio cultural de la sociedad que es el legado que recibimos del pasado, lo que vivimos en el presente y lo que transmitimos a las futuras generaciones. Por eso es importante esta empresa que ha despegado en Bilwi.
Para los costeños, contribuir a conservar y reproducir la memoria colectiva a través de un museo, debe convertirse en una política y práctica rutinaria, un proceso continuo en el que deben poner toda su energía y compromiso. Para otros de nosotros es un compromiso académico, una obligación intelectual y, por supuesto, un gesto de solidaridad que puede contribuir a la difusión del arte y gusto regional para el aprovechamiento de los pueblos y comunidades de la Costa y de la sociedad nicaragüense en su conjunto.
MISS JUDITH KAIN: SUS PINTURAS
La sonrisa de Miss Judith Kain (1931-2001) no ha logrado perderse y anima a recorrer sus pinceladas que en exposición permanente se han recogido en la galería de su casa: sus pinturas, su horno, sus máquinas de coser, ofrecen la narrativa desde su contexto personal y los objetos sobrevivientes de los reinados de la mosquitia, la reincorporación, el enclave, la revolución liberal y sandinista son, junto a los documentos y fotografías, datos que permiten recorrer la historia de la Costa Caribe.
Ésta es la forma en que Miss Judith Kain sigue contribuyendo a cambiar el mundo y las formas estereotipadas y excluyentes de relacionarnos en que hemos sido educados los y las nicaragüenses.
Para valorar este esfuerzo debemos mover el enfoque, invertir el catalejo como sugiere Sergio Ramírez, apreciar la diversidad y trascender de lo descriptivo a lo analítico y de lo personal a lo colectivo
HOMENAJE A JUNE BEER
La galería fue inaugurada con la exposición permanente de 69 pinturas de Miss Judith Kain. Miss Judith, desde joven en Bilwi, con el vigor de la edad y de la inocencia empezó a construir su casa y a cultivar su jardín. En su adultez, en la riqueza de la experiencia, empezó a pintar su jardín para luego asaltar el paisaje, las tradiciones y la arquitectura costeñas.
Pinturas sorprendentes por su osadía en la recreación de su ambiente inmediato con técnicas, experimentos y combinaciones que hacen que algunos de sus trabajos sean propuestas vanguardistas en donde prevalece la optimización, sin pretensiones, de los recursos regionales.
Me refiero a su experimentación con combinación de pinturas en vidrio enmarcadas en tuno, a la exuberancia de la naturaleza que se recoge en sus óleos sobre tela y tuno, a sus personajes que impactan por su veracidad. Los pilares y paredes de la casa tampoco escaparon a su creatividad: murales y aplicaciones de madera se encuentran en las paredes de la Casa Museo. Los colores tenues pero permanentes, como su sonrisa, permiten descubrir la naturaleza y cualidad de las diferencias y las características de sus significados.
Los bienes culturales llevan la huella de la actividad humana y representan el quehacer del genio creativo humano. El genio creativo de los artistas se observa en su factura impecable, en su compromiso total con su quehacer de artistas, en la interpretación que hacen de su entorno, en la manera en que nos devuelven la historia y contribuyen a forjar la definición de cultura.
MADRE DE LA PINTURA COSTEÑA
Un grupo pequeño pero significativo de artistas se unieron a la pintura de Miss Judith en homenaje al 70 aniversario de la madre de la pintura costeña, June Beer (1935-1986). June, promotora cultural y premio nacional de pintura primitivista, dio a conocer con su obra visual y poesía, los paisajes, la historia, la cultura y tradiciones de las comunidades indígenas y afrocaribeñas del Caribe nicaragüense.
Como Miss Judith y June, en su mayoría, este grupo de artistas que les rinde homenaje son autodidactas. Si bien a algunos de estos artistas les falta la depuración técnica, no dudamos que van a lograrlo porque están dedicados a su oficio, porque han asumido su identidad y están en disposición de compartir su creación para crecer en sana crítica y sobre todo porque retoman el credo de June Beer de “tratar a la figura humana con el respeto y dignidad que se merece”. 
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