Casa de Josefa Toledo de Aguerri patrimonio cultural
Adelayde Rivas Sotelo revista@laprensa.com.ni
Bajo los principios de amor al prójimo y con su lema Todo por la mujer, Josefa Toledo de Aguerri funda en 1918 la escuela feminista de periodismo. Esta chontaleña de origen humilde dedicó toda su vida al magisterio y a la promoción de los derechos de la mujer.
Por esas razones y muchas más, los miembros de la Comisión de Educación, Medios de Comunicación Social, Cultura y Deportes de la Asamblea Nacional, remitieron ante la Primera Secretaria, para su debido dictamen, el proyecto de “ley que declara Patrimonio Histórico Cultural de la Nación la casa natal de la insigne maestra Josefa Toledo de Aguerri”.
La comisión dictaminó como “favorable” el proyecto de ley. Así que este inmueble pasa a ser parte de un bien histórico cultural de la nación.
Dentro de las consideraciones que se tomaron para tal iniciativa textualmente se argumenta que “La casa de la insigne maestra Josefa Toledo de Aguerri debe ser especialmente atendida en razón de haber sufrido daños por la acción del tiempo y el abandono, lo que pone en riesgo su existencia”.
DEFENSORA DE LA MUJER
Josefa Emilia Toledo Murillo nació en Juigalpa-Chontales, el 21 de abril de 1866. A los veintiún años se bachillera con honores por ser la mejor alumna y se gradúa de profesora normalista. Fue recomendada ante la Junta de Padres de Familia para que se incorporara al personal docente del colegio, iniciándose al magisterio en 1887.
En 1918 investigó que de cada 600 bebés nacidos, fallecían 500. Se propuso actuar y organizó una sala-cuna, donde las mujeres trabajadoras podían dejar a sus hijos e hijas durante la jornada laboral. Los sectores conservadores de la Iglesia acusaron a las mujeres que apoyaban esta iniciativa, de inmorales, y la más criticada era Josefa Toledo.

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