Parece que fue ayer
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 | Los años no perdonan y se van volando. Cómo se asume el paso del tiempo y abandono de la juventud, depende mucho de la seguridad en nosotras mismas y en la autoestima |
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Modelos: Titu Lacayo e Ivania Zelaya
Peinado y maquillaje: Anabell Coiffeur. Teléfono: 270-4315 |
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Gloria Picón Duarte
¿Que edad tienes? En muchas ocasiones esa pregunta es causante de que la persona se ruborice o simplemente cambie la conversación, ya que a partir de determinada edad ya no es grato que los demás quieran indagar en ese aspecto. Eso ocurre porque la juventud está asociada a la alegría, energía, belleza, frescura, capacidad de aprendizaje, vigorosidad, pero cuando se llega a la madurez o la vejez, todas esas cualidades dejan de ser atribuidas a la mujer y se asignan otras nada agradables, sin tomar en cuenta que cada etapa de la vida tiene sus aspectos positivos y negativos.
Para la psicóloga María Luisa Aráuz, existen en nuestra sociedad muchas concepciones erradas que incrementan el temor al paso de los años, una de ellas es que la belleza y la fuerza son propias de la juventud, así que cuando se llega a determinada edad, nos empieza a invadir el miedo a ser discriminadas, marginadas, subestimadas.
Para la psicóloga clínica, Mariana Aburto, la negación de los años es un problema social, histórico y cultural, ya que hace 30 años ese temor no existía. “Actualmente entramos en una dimensión de destacar la juventud por sí misma, dejando a un lado el contenido”, expresó.
“El término mismo ‘vieja’, es despectivo, es sinónimo de chancletuda, canosa, arrugada e inútil, por toda esa concepción negativa de la vejez es doblemente discriminada la mujer”, señaló Aburto.
La apariencia física es muy importante para asumir la vejez, el cuidado del cuerpo se contempla como un medio de combatir el envejecimiento y evitar ciertas características asociadas a los ancianos. “En la mujer es doble la carga por que está valorada por la belleza y no por su contenido, actualmente hay estereotipos de belleza, por lo cual siempre hay nuevos recursos para verse joven, hay deshumanización”, señaló Aburto.
Titú Lacayo, de 55 años, expresó que sus canas y arruguitas las ha asimilado con naturalidad; además, en lugar de hacer un drama de éstas, piensa que han suavizado sus facciones. “Siempre he aceptado cada etapa de mi vida, así que mi vejez no ha sido un trauma, hay que vivirla con dignidad y hacer las cosas que en otra etapa no pudimos hacer”, expresó Lacayo.
Según Aburto, el temor se da porque nos han enseñado que la juventud está en dependencia del color de la piel, del color del cabello, lo cual es totalmente falso, ya que la juventud está en cómo la mujer se siente. “Las personas que se enfrentan de una manera positiva a la vida, y son productivas, en lo menos que piensan es en sus arrugas”, expresó.
En el mercado hay una serie de tratamientos desde cosméticos hasta cirugías, los cuales pueden ayudar a sentirse y verse mejor, sin embargo, cuando el temor al paso de los años se vuelve obsesión, según Aburto no hay tratamientos que las haga sentirse satisfechas, porque lo importante es solamente cómo se ve y cómo la ven los demás, y no cómo nos sentimos respecto a nosotras.
También hay que recordar que la etapa más larga de la vida del ser humano es la adultez, así que, en la medida que la mujer se apodera de la vida y es segura de sí misma, esos temores van a ser pasajeros.
Uno de los consejos de Aburto es que no hay que crearse conflictos con la edad, mejor hay que rescatar valores perdidos como es el respeto a los mayores, por que si se toma en cuenta sólo la belleza física, cada vez vamos a estar más vacías.
La seguridad en sí misma, alta autoestima y el crecimiento personal nos va a permitir enfrentarnos a la vida sin conflictos, afirmó Aburto.
El temor al paso de los años se ve más arraigado en personas de baja autoestima, que relacionan los cambios corporales a la imagen que los demás tienen respecto a ellas. En caso de que el temor sea muy arraigado, Aburto aconseja la búsqueda de actividades que le hagan sentirse bien, además de ayuda psicológica.
Por otra parte, el ritmo de sus actividades normales no debe disminuir, ya que eso sólo agravaría el problema.
OPCIONES PARA LUCIR MEJOR
Para quienes no quieren renunciar a las bondades de la juventud, siempre estarán disponibles tratamientos que les ayudarán a sentirse y verse mejor. Para el cirujano plástico José D. Brockmann, los esfuerzos para mantener los estándares de belleza resultan más difíciles para la mujer que para el varón, por lo cual recomienda tratamientos cosméticos, para las líneas de expresión, cuidados en la piel para evitar arrugas y cuando lleguen a la etapa de la flacidez de músculos pueden proceder a cirugías, incluso, en la parte ósea, si eso las hace sentirse mejor y más seguras de sí mismas.
Los tratamientos que más buscan las mujeres nicaragüenses son la cirugía de abdomen y la lipoescultura.
Pero recuerde que por muy bien que usted se vea, siempre será lo más importante cómo se siente con usted misma, eso siempre se proyecta.
ACTIVIDADES FÍSICAS
Realizar actividades físicas es una opción para no dejarse llevar por temores innecesarios.
Ejercicios aeróbicos: todos y cada uno mejoran su vitalidad y fuerza muscular.
Actitud: el envejecimiento no es sólo producido por el ciclo biológico sino también por nuestra actitud mental, mientras más positivos sean nuestros pensamientos, más jóvenes y emprendedoras seremos.
Alimentación: los antioxidantes son sustancias presentes en numerosos alimentos que nos protegen frente a los radicales libres, causantes del envejecimiento.
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Debemos disfrutar cada momento de la vida 
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