Dimensión de la marcha de Granada
Víctor Manuel Espinoza abeb86@hotmail.com
El 10 de julio se realizó una marcha del PLC como preámbulo a su convención. En forma deslucida los marchistas se avergonzaban cuando los taxistas les gritaban pactistas, porque siempre las bases no tienen la culpa de lo que sus dirigentes hacen.
Llamaba la atención que algunas personas del FSLN marchaban con las gorras rojas; hay que esperar si el 19 de julio irán del PLC a la concentración del Frente.
El 16 de julio fue la marcha del Frente Sandinista en Estelí, fecha que Carter ordenó a Somoza abandonar Nicaragua. Los estelianos recuerdan que desde 1980 comenzaron a hacer esas marchas incorporándose los del Frente con sus pañuelos rojo y negro en la procesión de la Virgen del Carmen, la que salía desde El Calvario y entraba a Catedral. Los camarógrafos internacionales hacían las tomas y comenzaba la manipulación internacional donde aparecía el Frente como creyente de la religiosidad popular. Por motivo de tal manipulación un sacerdote, hace seis años, suspendió esa procesión y los verdaderos devotos desde hace seis años la celebran dentro de Catedral.
Ayer 17 de julio la marcha de Granada fue la segunda en el escalón cívico planeada por la sociedad civil.
La marcha de Managua tuvo como características en primer lugar más mujeres, en segundo lugar jóvenes, en tercer lugar los adultos; los que siempre dicen estoy esperando que se aclaren los nublados del día, soy neutro, no soy partidario y los más indecisos expresan estoy esperando que se definan las cosas. Es por eso que a estas marchas se les llama marchas por la honestidad.
La marcha de Granada tuvo sus propias características. Un Granada en las calles y un país que llegamos a repudiar el pacto de cúpula y el pacto municipal de esa ciudad. Un rechazo al alcalde regalado que todavía se resiste a levantar su frente en alto. Una marcha que nos recordó la ignominia y los puñales que se clavaron en las mesas electorales y en las decisiones de las dos cúpulas para burlarse de esta ciudad.
Un país que llegó a decirle a los granadinos: prepárense para el 2006, no más burla para Granada, los seudo triunfadores de hoy serán el hazme reír en el 2006.
La dimensión de una marcha que levantó su moral al pueblo de Granada y su espíritu se encendía de júbilo, de entusiasmo y de pasión por el orden, la justicia y la libertad.
Una Granada traicionada en conversaciones de cúpula, un alcalde hijo legítimo de un pacto y un pueblo erguido en su honor.
Otros departamentos acudieron, los tranques y las llantas ponchadas no impidieron el éxito; todos decían las marchas siguen, el pueblo sigue, no nos vamos a dejar apabullar por los piñateros.
El 17 de julio nos reunimos en Granada para preguntarnos qué podemos hacer por el país, cómo vamos a reconstruir las instituciones democráticas, cómo fortalecer la República.
Los del 19 de julio se reunirán y se preguntarán qué es lo que van a repartir en el 2006, quiénes serán los nuevos premiados, cuáles son las cualidades y calidades del pacto.
Las marchas y contramarchas continuarán. Ellos están apostando a la cantidad, los demócratas estamos apostando a la calidad; pero al final calidad y cantidad se van a sumar y el pueblo triunfará y la democracia tendrá la razón.
El autor es abogado

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