Libertad de prensa es un derecho humano
Marcos Carmona Rivera
“La libertad de prensa no es un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar una sociedad libre”.
Es lamentable escuchar que existen periodistas del Diario LA PRENSA que estén siendo amenazados de muerte e incluso algunos procesados por el delito de injurias y calumnias .
Amenazados o no, todo el gremio periodístico que labora tanto en medios escritos, televisivos, radiales, instituciones del Estado y ONG están llamando a unirse para que aquellas personas que amenazan esta libertad y este derecho se les castigue con todo el peso de la ley.
Es necesario defender una prensa libre, una prensa responsable, compenetrada y convencida de los compromisos que supone el ejercicio de la libertad, emancipación que es el motor y punto de partida de los derechos básicos del ser humano.
No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. Los seres humanos debemos expresarnos, buscar, difundir y recibir información con plena libertad. La ausencia de la libertad de prensa viola el derecho individual y conduce al mismo tiempo a una sociedad sin libertad.
Alzo mi voz con firmeza que jamás podrá ser concebible una sociedad democrática y libre que no tenga prensa y que pueda actuar con absoluta libertad.
La Declaración de Chapultepec y sus contribuciones, es clara en el principio número cuatro: “El asesinato, terrorismo, secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los y las periodistas, la destrucción de material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de agresores, coartan severamente la libertad de expresión y de prensa”.
Por lo tanto, este principio restringe los derechos de los más ciudadanos, puesto que se ven limitados al derecho de recibir la información.
La Convención Americana sobre Derechos Humanos, en sus artículos 13 y 29, establece que la información deberá permanecer intacta en su doble vertiente, la cual consiste que todo ciudadano tiene derecho a informar y ostentan fuero especial para recibir información de todos y de toda clase, sin discriminaciones entre los informadores o periodistas.
Pero la realidad de las cosas está en que los enemigos de la libertad de prensa, principalmente los grupos de presión, tratan de manipular y castigar a los periodistas con sus propias manos y enlaces de contactos.
No es justo que grupos cobardes amenacen y quieran callar la verdad. Sin libertad de expresión no puede haber libertad.
“La libertad de expresión y de búsqueda, difusión y recepción de informaciones sólo podrá ser ejercida si existe libertad de prensa”.
El autor es Secretario Ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos

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